Los partidos de Sumar preparan un acto de lanzamiento de la nueva coalición para las generales
Izquierda Unida, Movimiento Sumar, Más Madrid y los Comuns siguen trabajando de manera discreta en la construcción de una nueva alianza para las generales, con la idea de celebrar próximamente un acto que sirva como puesta de largo de esa coalición, tal y como informan diferentes fuentes a este diario. No hay muchos detalles y ni siquiera una fecha cerrada, pero la intención de esos partidos es empezar a dar pistas a un electorado “desmovilizado” de cómo será el proyecto que proponen para las próximas generales, que aunque están previstas para 2027 podrían adelantarse en cualquier momento.
Aunque el trabajo entre esas fuerzas que conforman dentro del Gobierno lo que hoy se conoce como Sumar ha ido mejorando con el paso de los meses, este viernes el coordinador general de Izquierda Unida, Antonio Maíllo, quiso lanzar un mensaje contundente y sentenciar que esa alianza, impulsada por Yolanda Díaz para el 23 de julio, no es un instrumento “capaz de aglutinar” al resto de fuerzas de manera ilusionante para poder volver a derrotar a la derecha y a la extrema derecha la próxima vez que se abran las urnas.
En su informe político para la Coordinadora Federal de IU, Maíllo pidió abrir un proceso “movilizador” que sirva para dar esperanzas al electorado progresista. “Izquierda Unida y las organizaciones que conforman la coalición Sumar con presencia en el Gobierno –Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar– llevamos tiempo explorando la posibilidad de un acuerdo [...] que permita anunciar que las organizaciones de la izquierda se ponen manos a la obra ante la barbarie y que somos capaces, desde nuestra autonomía política, de llegar a acuerdos para incorporar a más gente”, dijo.
La contundencia del mensaje, que considera que Sumar como instrumento está superado, causó cierto revuelo, aunque las fuentes de los diferentes partidos de la coalición consultadas por este diario restan importancia a los mensajes. Prefieren destacar la buena sintonía que ha surgido entre esas cuatro fuerzas principales en el trabajo político que desarrollan desde hace meses, con reuniones recurrentes en las que abordan las cuestiones de coyuntura y preparan ya los mimbres de la nueva alianza para 2027.
“La reflexión que plantea IU es compartida dentro de los cuatro partidos del espacio”, aclara una fuente de Movimiento Sumar. “Se trata de construir un espacio ilusionante que enganche con la ciudadanía desmovilizada y enfadada; hay que volver a construir algo que realmente conecte, que mire a las generales pero también más allá de ellas”, explica para defender que la “hipótesis Sumar”, la construcción de un espacio estable de todas las fuerzas progresistas, “sigue más vigente que nunca”.
Este viernes, la ministra de Sanidad y líder de Más Madrid, Mónica García, también refrendó esta idea. “Sumar fue un vehículo no solo para que no gobernara la extrema derecha, sino un vehículo fundamental, que sigue funcionando a día de hoy, de cohesión y fraternidad entre los diferentes grupos progresistas”, defendió en una entrevista en Al Rojo Vivo. “Quiero dar un mensaje de tranquilidad al electorado progresista —añadió—. Los partidos que conformamos la constelación de Sumar llevamos muchos meses trabajando en algo inédito: que las fuerzas progresistas en vez de trabajar unas contra otras trabajamos juntas, cohesionadas, fraternalmente”.
“Más Madrid, en el marco de la colaboración con otros partidos que conforman el espacio Sumar, llevamos ya bastantes meses trabajando en una democratización del espacio político que se traduzca en que las decisiones, a nivel de Gobierno y de grupo parlamentario, se tomen de forma más colectiva y horizontalmente, con más participación de las organizaciones políticas”, sostienen fuentes de ese partido.
Fuentes de los Comuns también reivindicaban estos días el trabajo que se desarrolla entre las formaciones de Sumar en el Gobierno. “Hemos generado un espacio de trabajo estable y coordinado, ya que somos las que hemos compartido más espacios a raíz de estar en el gobierno de coalición”, sostienen. Y también apuestan por aprovechar este primer trimestre para “relanzar el espacio de la izquierda transformadora”.
En las próximas semanas, aseguran fuentes de uno de los partidos de la coalición, anunciarán la forma y los tiempos en los que se va a poner en marcha este proceso. “Lo vamos a hacer más temprano que tarde”, aseguran.
Otras fuentes de la coalición rebajan la posibilidad de que ese acto se celebre pronto y creen que hay una serie de cuestiones que tienen que abordarse de manera previa. “Hay un proceso deconstrucción de una coalición con un formato más actual en marcha, hoy se sigue en esa fase y no habrá novedades a corto plazo”, trasladan esas fuentes. “Primero hay que concretar eso medianamente y cuando se haga, como cualquier cuestión de este tipo, requeriría de una presentación pública adecuada y correcta”, añaden, sin entrar a hablar de plazos sino de construir antes un contenido “sólido y atractivo”, en línea con el informe de Maíllo. “Cuando se consiga eso, vendrá lo siguiente”, zanjan.
Un nuevo nombre para la coalición
Maíllo planteaba en su informe los problemas que ha generado Sumar como nombre, una plataforma que lanzó Yolanda Díaz con la idea de agrupar en ella a toda la izquierda transformadora, trascendiendo de alguna manera a los partidos, pero que ha terminado siendo la etiqueta de una coalición de formaciones en la que Movimiento Sumar —el partido de la vicepresidenta segunda— se sitúa en pie de igualdad con el resto. Por eso insiste Izquierda Unida en que el nombre de la alianza debe cambiar de cara al futuro.
El resto de partidos no rehúye este planteamiento y nadie descarta que eso termine pasando, pero fuentes de Movimiento Sumar creen que es “estéril” en este momento reducir el debate a un nombre. “Los partidos son herramientas, lo que está claro es que hay una demanda sobre la articulación de las izquierdas y tenemos que resolver esa demanda, pero no podemos quedarnos en la mesa de partidos, tenemos que abrir ese proceso y ese debate al conjunto de la ciudadanía”, sostienen.
La líder de Más Madrid, en Al Rojo Vivo, también pidió hacer un análisis más allá del nombre. “Más allá del envoltorio, del nombre, de las siglas, esto no es una lucha de liderazgos, aquí somos fuerzas como Más Madrid, IU, los Comunes, partidos que formamos esta coalición que nunca hemos estado tan coordinados como hasta ahora”, dijo. “Elegiremos el envoltorio que tengamos que elegir, pero la masa madre se va a hacer cargo de un espacio progresista y unas políticas progresistas”, añadió.
“Cada uno tiene su ADN y su opinión, pero más allá del envoltorio, más allá de cómo lo llames la espita que originó esta aglomeración de fuerzas progresistas arraigadas en el territorio, esto eso está más fuerte que nunca. Y luego decidiremos entre todos cómo lo vehiculamos, a qué tren nos subimos, quién lo lidera. Eso es secundario, pero lo fundamental es que nunca hemos hecho un espacio progresista tan sólido, cohesionado y fraterno”, defendió García.
Sin la presencia de Podemos
Aunque el trabajo de estos meses ha mejorado esos mecanismos de cohesión, según las fuentes consultadas, los matices y las diferencias de criterio perviven entre fuerzas que pese a compartir buena parte de sus objetivos y líneas ideológicas nacieron en diferentes contextos y con sensibilidades características.
Por eso hay matices a la hora de abordar ciertas decisiones, como el asunto de la unidad. Más Madrid, por ejemplo, da por zanjado el debate sobre los intentos para acercar a Podemos, al que dar por perdido. García habló este viernes en La Sexta de que los de Ione Belarra ya decidieron “bajarse del barco”. Izquierda Unida, sin embargo, sigue manteniendo su mano tendida a ampliar esa alianza, si bien con menos contundencia que hace meses, después de infructuosas negociaciones con el partido.
Los Comunes, mientras tanto, trasladan que ese espacio “debe contar con todas las fuerzas políticas que quieran formar parte de esta unidad para refundar el espacio de la izquierda transformadora”: “El objetivo es generar un espacio estable de encuentro y confluencia lo más amplio posible, que permita a las izquierdas transformadoras y plurinacionales del Estado ensancharse y ser más competitivas electoralmente. Ofreciendo un espacio sólido y confiable a lo largo del tiempo”.
Pero en Podemos han marcado una hoja de ruta diferente y si nada cambia parece imposible que puedan terminar confluyendo en un mismo espacio con partidos como Movimiento Sumar o Más Madrid, a quienes acusan de haber participado en una operación para destruirles como formación política.
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