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Los negocios y el poder del magnate Julio Iglesias

Los negocios de JI

María Ramírez

16 de enero de 2026 22:37 h

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El número de mansiones de Julio Iglesias es un misterio, pero la que compró en el condado de Miami en 1978 sigue siendo un símbolo de riqueza y poder global. La finca está en Indian Creek, una islita conectada a Miami Beach por un puente vigilado por una policía propia que solo deja entrar a los pocos vecinos y a sus invitados. En 2020, había 84 personas censadas en 27 hogares repartidos por 34 parcelas.

Allí tienen mansión también Jeff Bezos e Ivanka Trump, que compró un terreno que le vendió el propio Iglesias por cerca de 32 millones de dólares (entonces unos 26 millones de euros) unas semanas después de que Donald Trump perdiera las elecciones de 2020. 

El marido de Ivanka, Jared Kushner, es gestor de un fondo de inversión, negociador en Oriente Próximo y concejal de Indian Creek. Entre sus vecinos se encuentran una estrella del fútbol americano, un tiburón financiero y varias modelos. El número de parcelas que tiene el emir de Qatar está en cuestión. Un lote al lado de la finca de Bezos se vendió hace unos meses por 110 millones de dólares (más de 100 millones de euros).

La influencia del llamado búnker de los milmillonarios es muy superior a su tamaño. En junio de 2024, los legisladores republicanos de Florida cambiaron una ley para que las casas de estos ultrarricos pudieran descargar sus aguas residuales en la localidad de enfrente, Surfside, en lo que el New York Times describió como “una batalla entre los milmillonarios de la isla y los millonarios vecinos”. 

Una vista aérea de la isla de Indian Creek tomada desde Miami en mayo de 2021.

La dimensión de la fortuna de Julio Iglesias está protegida por una red de empresas en las Islas Vírgenes Británicas y otros territorios considerados paraísos fiscales, y las estimaciones basadas en la información disponible se cuentan en cientos de millones. 

“A este nivel, la gente no sólo compra mansiones y jets privados. Se compran senadores y medios, y mantienen un poder extraordinario sobre las leyes. Este es el poder que manipula las reglas, presiona para recibir un tratamiento favorable, y bloquea legislaciones que pueden aumentar los impuestos o la transparencia”, explica a elDiario.es Chuck Collins, experto en desigualdad del Instituto de Estudios Políticos de Washington y autor del libro Burned By Billionaires. “La gente que vive en ‘la villa de los multimillonarios’, como Iglesias, puede contratar una armada de facilitadores de defensa del patrimonio para mover el dinero alrededor del mundo a través de paraísos fiscales y empresas pantalla. Su riqueza es verdaderamente global”. 

El patrimonio inmobiliario

Iglesias compró las primeras propiedades en Indian Creek cuando se mudó a Miami a finales de los años 70 y empezó a construir su imperio musical e inmobiliario. También constan propiedades en Surfside y en otras localidades del sur de Florida, si bien el uso de empresas domiciliadas fuera de Estados Unidos aumenta la incertidumbre sobre el número de inmuebles, especialmente los que no son de uso personal o familiar. 

Se suman dos casas en Lyford Cay, una comunidad privada en Bahamas, y varias propiedades dentro del complejo de Punta Cana, en República Dominicana, un refugio de lujo que Iglesias contribuyó a desarrollar con otros inversores amigos. También constan mansiones en Villarino, en Ourense, y en Ojén (Málaga). 

Iglesias pasa ahora largas temporadas entre sus mansiones de República Dominicana y Bahamas, según han contado a elDiario.es y Univision Noticias varias mujeres que han trabajado para él durante esta década. También cuentan que prefiere recibir atención médica y hacer compras en Miami, donde viven de manera más habitual su esposa y sus hijos, en un entorno muy separado de las mansiones del Caribe. Al hablar de una cocinera de visita en República Dominicana, una exempleada en Punta Cana dice: “Ella realmente trabaja en Miami con su otra familia”.

A lo largo de los años, el cantante ha tenido propiedades también en Argentina, Chile y Honduras, según recopila Ignacio Peyró en su libro El español que enamoró al mundo

“Julio Iglesias no solo ha tenido la afición de la propiedad –'me gustan las casas'–, sino un instinto inmobiliario muy preciso: desinvirtió en Valencia, por ejemplo, meses antes de la burbuja que se llevó todo por delante”, escribe Peyró, en referencia a las inversiones de Iglesias en proyectos inmobiliarios en Altea y una promotora en la zona.

Daphne Lockyer, biógrafa británica del cantante en 1997, describió a Iglesias como “el rey” que montaba “una corte” en Indian Creek o “dondequiera que estuviera”. La británica también cita mansiones en Tahití, Hollywood y Venezuela. 

Las conexiones de Iglesias le han servido para obtener ventajas fiscales en Panamá y gestiones diplomáticas en República Dominicana. Durante décadas, su patrimonio ha rivalizado con el de otros multimillonarios estadounidenses, y ahora es considerado un magnate inmobiliario en Miami.

“Sí que tuvo buen ojo para las propiedades. Los precios se han disparado en los últimos cinco o diez años. Pero si tomamos un marco temporal más largo, cuando él compró por primera vez en los años 70 y 80, estamos hablando de otro universo. Es como ir a la estratosfera”, explica a elDiario.es Ana Bozovic, fundadora de Analytics.Miami, una consultora de análisis de datos del mercado inmobiliario del sur de Florida.

En Florida, Indian Creek sigue siendo un símbolo donde los ultrarricos se cruzan con la última oleada de poderosos de Estados Unidos, Latinoamérica y, cada vez más, Oriente Próximo. 

“Indian Creek es muy privado, tiene una seguridad muy alta y todas las propiedades dan al mar. Cumple con todos los requisitos si eres una persona muy rica, de un perfil muy alto y que valora la privacidad y la situación privilegiada. Es difícil encontrar algo mejor”, explica la experta. Bozovic comenta que Indian Creek es “uno de los ejemplos más extremos de la élite más alta dada la extrema escasez... Desde que Jared e Ivanka se gastaron 30 millones en un terreno vacío, los precios han subido. Todo está por encima en esta isla”. 

En el sur de Florida, se ha acelerado la concentración de riqueza en la última década, en particular por los bajos impuestos del estado en comparación con el resto del país, y la llegada de la “riqueza global”. Aquí los ricos se cruzan con los políticos, algo que le ha pasado a Iglesias a lo largo de su carrera, sobre todo con líderes de la generación anterior. 

Las conexiones con poderosos

En las últimas cinco décadas, Iglesias ha compartido festejos con los políticos y empresarios más poderosos del mundo, intercambiado favores, y ha hecho negocios mientras seguían creciendo sus ingresos por conciertos y derechos de autor. Algunas de las escenas más notables de sus conexiones son públicas.

Iglesias cantó villancicos con Ronald y Nancy Reagan en Washington, medió con Henry Kissinger en nombre del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, y coreó O sole mio con el presidente chino Jiang Zemin junto al venezolano Hugo Chávez (el empresario venezolano Gustavo Cisneros le pidió que fuera a Caracas porque el líder chino preguntaba por el cantante “latino” que tanto le gustaba, según contó Iglesias en La Sexta, y allí se plantó el artista en menos de dos horas). 

Julio Iglesias con el presidente Ronald Reagan y la primera dama Nancy Reagan durante el especial de Navidad de 1983, en Washington.

Iglesias ha presumido de alojar a Bill y Hillary Clinton en el complejo de Punta Cana junto a su amigo Óscar de la Renta, otro de los promotores del complejo de lujo turístico. Esta pasada Nochevieja, los Clinton repitieron en Punta Cana.

En cambio, no parece haber mantenido la relación con el actual presidente de Estados Unidos, con quien tuvo contacto a finales de los 90. En 1997, Trump contó a la revista The New Yorker que hablaba por teléfono y almorzaba con “Julio” en Mar-a-Lago y le incluyó con Luciano Pavarotti en la lista de cantantes que le respetaban. En 2015, Iglesias llamó a Trump “payaso” y pidió “perdón” a los payasos

Un año antes, el cantante presumía en una entrevista en el Irish Times de codearse con Daniel Ortega en Nicaragua y Richard Martinelli en Panamá, y de hacer un dueto con Gulnara Karimova, hija del dictador uzbeco. En 1998, cuando cantó en la Serbia de Slobodan Milosevic pese a las sanciones internacionales, dijo que le gustaban “las situaciones difíciles”

La relación con políticos españoles

La política española se le ha quedado a menudo pequeña, aunque elogió a Felipe González por su “carisma” y pidió el voto para José María Aznar en febrero de 1996 en el estadio de Mestalla, en uno de los mítines más multitudinarios de la historia de la democracia española. También ha expresado aprecio hacia el rey Juan Carlos (“en toda mi vida no he conocido a un tío más simpático”, dijo): en 1983, según El País, le regaló al monarca un cachorro de león que había comprado unos días antes en Sudáfrica. Le llamó Hey. 

Por sus contratos públicos en Valencia, el cantante apareció implicado en un presunto caso de malversación de fondos del Instituto Valenciano de la Exportación (IVEX) durante el Gobierno de Eduardo Zaplana en 1997 y 1998. Después de más de una década de litigios, en 2023 un juzgado de Valencia archivó la investigación de un supuesto pago de seis millones de euros, el doble de lo presupuestado y cobrado a través de empresas en paraísos fiscales. Iglesias había admitido ante un juez en República Dominicana el cobro, pero nunca fue acusado de ningún delito. La causa fue archivada tras 18 años de instrucción por haber superado el límite de tiempo para juzgar los hechos.

La reina Sofía aplaude al cantante Julio Iglesias tras la entrega de una de las medallas de oro del Queen Sofía Spanish Institute de Nueva York, en noviembre de 2005

En España, se han admirado y utilizado sus conexiones en el país más rico y poderoso del mundo.

En su libro Diario de un ministro, José Bono cuenta que llamó a Iglesias en abril de 2005 en busca de “una ayuda complementaria” para los esfuerzos diplomáticos con Estados Unidos vistas “las buenas relaciones” del cantante con la Casa Blanca. 

“Como buen patriota –le digo–, te ruego que ayudes a España en sus relaciones con los norteamericanos”, escribe el exministro del Gobierno de Zapatero, que había retirado las tropas españolas de Irak tras ganar las elecciones en 2004. “A las pocas horas tengo contestación de Julio: ‘Acabo de hablar con Kissinger y con Óscar de la Renta, que es mi vecino y buen amigo de la familia Bush. Ha contactado con Rumsfeld y le ha solicitado el mejor trato posible a tus propuestas’”, cuenta Bono. 

El exministro escribe que, dos horas después de esa conversación, un representante de la embajada de Estados Unidos en España le llamó con un mensaje del Pentágono: Donald Rumsfeld, el entonces secretario de Defensa, le vería en Washington –así fue– y el viaje previsto a Estados Unidos sería “un éxito total”. “Parece un milagro laico, de Iglesias”, escribe Bono.

Los récords

El músico y escritor Hans Laguna describe a Iglesias en el libro Hey! Julio Iglesias y la conquista de América como “el artista que más discos vendió en el mundo durante la primera mitad de los años ochenta” y dice que, aunque no hay métrica global certificada, es el cantante vivo que más discos ha vendido junto a Madonna y Elton John. 

Los hitos que logró en su carrera se miden en récords. El contrato publicitario que firmó en 1984 con Coca-Cola fue el más lucrativo firmado hasta entonces (incluso más que el de Michael Jackson con Pepsi). En 1988, Iglesias fue el primer cantante occidental al que la televisión pública china dedicó un especial. En 2013, entró en el Libro Guinness de los Récords por haber vendido más discos que ningún otro cantante “latino masculino”, más de 250 millones, según datos de 2006.

El éxito de décadas se ha traducido en dinero y poder para conseguir una residencia fiscal conveniente o una gestión diplomática.

Su fortuna está estimada en 630 millones de euros en la lista de millonarios españoles de Forbes de 2025, si bien la cifra puede ser superior pues parte de sus bienes se gestionan a través de empresas pantalla en países que ofrecen ventajas fiscales y son poco transparentes. 

Un informe de Wealth-X, una base de datos especializada en multimillonarios en Estados Unidos, estima su fortuna en casi el doble y destaca en particular el valor de sus propiedades inmobiliarias conocidas, pero parte de la información está anticuada.

“Es realmente difícil calcular el patrimonio neto de alguien así. Es como dar un tiro a ciegas”, explica a elDiario.es Bruce Dubinsky, perito contable de Florida y especialista en desentrañar finanzas oscuras, desde Donald Trump hasta Bernie Madoff. 

Los Papeles de Pandora

Chuck Collins, el experto en multimillonarios y desigualdad, también dice que faltan datos para estimar la cifra real de su fortuna por su red de empresas internacional. “Tener operaciones bancarias y financieras en múltiples países permite a los ricos mover los bienes en un juego sofisticado de pantallas. Iglesias tiene un nivel de riqueza que le permite contratar asesores de ‘defensa de la riqueza’ –abogados fiscales, contables y gestores de patrimonio– para crear empresas fiduciarias, compañías pantalla anónimas, y transacciones”.

Iglesias es titular de una veintena de empresas en las Islas Vírgenes británicas, según la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, publicada en 2021 en España por El País y La Sexta, dentro de los llamados Papeles de Pandora. La investigación no reveló ningún delito ni irregularidad por parte de Iglesias en esta red de empresas cuyo objetivo suele ser pagar menos impuestos.

En una entrevista en La Sexta en 2015, el cantante dijo: “Nunca he dejado de pagar un puñetero impuesto en ningún lugar del mundo”. En 2021, sus abogados no quisieron hacer ningún comentario sobre la investigación y no confirmaron entonces su residencia fiscal.

Las empresas, algunas domiciliadas en el territorio de la Commonwealth británica y otras en Curazao, isla caribeña dependiente de Países Bajos, le han servido en las últimas décadas para comprar al menos cinco propiedades en Indian Creek, otras seis en Surfside, y un avión. Varias empresas de las citadas en la investigación de 2021 siguen apareciendo como dueñas de propiedades en el condado de Miami, entre ellas Somerville Corporation N.V., propietaria de parcelas en Indian Creek, tal y como figura en el registro oficial.

Según una denuncia presentada por un agente inmobiliario en Miami en agosto y retirada unos meses después, Iglesias y su esposa actual, Miranda Rijnsburger, han vendido esta empresa, y con ella sus propiedades, al emir de Qatar, Tamim bin Hamad Al Thani. Ni el abogado ni el agente contestaron a las peticiones de información de Univision, socio de elDiario.es en esta investigación. En octubre, la demanda por una disputa sobre comisiones fue retirada por el agente, lo que puede indicar un acuerdo entre las partes.

República Dominicana, que figura como residencia de Iglesias, es uno de los lugares más opacos en cuanto a información pública

El emir, según Forbes, ya es dueño de una mansión en otra parcela de la isla. El texto de la querella presentada y retirada asegura que la cifra acordada para la venta de la propiedad fue de 155 millones de dólares (más de 133 millones de euros).

Si la querella hubiera avanzado, podría haber ofrecido información sobre el patrimonio en Florida del cantante más allá de lo publicado en la investigación periodística acerca de paraísos fiscales.

“En el caso de Julio Iglesias no encontramos nada escandaloso. Nos sorprendió que tuviera tantas propiedades inmobiliarias”, explica a elDiario.es Kevin Hall, periodista de investigación que participó en la publicación de los Papeles de Pandora. Hall escribió sobre Iglesias cuando estaba en el Miami Herald y ahora trabaja para una organización periodística que investiga la corrupción

Hall explica que las Islas Vírgenes Británicas son un refugio habitual para pagar menos impuestos, pero no se trata de un lugar conocido por la corrupción como otros territorios destino de multimillonarios. En cualquier caso, el territorio británico ofrece protección frente a litigios, ya que obliga a contratar abogados en esa jurisdicción. 

Hall también destaca que República Dominicana, que figura como residencia de Iglesias, es uno de los lugares más opacos en cuanto a información pública. Ahora, por ejemplo es destino habitual de oligarcas venezolanos, comenta. 

“Quién sabe cuántas propiedades tiene Iglesias en República Dominicana, donde es muy difícil tener datos. No puedes buscar en un registro corporativo”, explica Hall. “Hay muchos sitios en el Caribe donde puedes comprar un pasaporte a través de la inversión. Puedes ser un ciudadano de Dominicana sin que nadie lo sepa”.

Ahora hay más obligaciones para la identificación de propiedades en algunas ciudades de Estados Unidos, entre ellas Miami, pero la legislación de transparencia aprobada por el Congreso en 2021, durante el mandato de Joe Biden, apenas se ha desarrollado. Además, el Gobierno Trump ya ha suspendido su aplicación para ciudadanos o entidades de Estados Unidos.

“El sistema de riqueza oculta permite a los ultrarricos no solo esquivar impuestos, sino también rendición de cuentas y escrutinio”, dice Collins. “Actividades que son ilegales o poco éticas se pueden mantener en secreto. No es una coincidencia que Jeffrey Epstein tuviera su base en las Islas Vírgenes de Estados Unidos para evitar el escrutinio de sus actividades sexuales inapropiadas y sus engaños financieros”.

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