El PP ataca a Zapatero en el Senado por las dudas sobre sus contratos de consultoría
Tras semanas en el foco por sus negocios con uno de los empresarios detenidos en el caso Plus Ultra, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero se sometió este lunes al escrutinio de los senadores. Durante casi cuatro horas, el que fuera jefe del Ejecutivo reivindicó su labor como consultor y admitió sus trabajos para ese empresario, Julio Martínez Martínez. También negó cualquier tipo de cobro por gestiones con el régimen venezolano o por el préstamo de 53 millones de dinero público a Plus Ultra, la aerolínea que está en el punto de mira de la Justicia por el presunto “uso ilícito” de parte de los fondos obtenidos con ese rescate.
“No soy ningún lobbista. Mi trabajo vale, mi opinión y mi criterio valen y así me lo reconocen quienes me piden mis servicios de consultoría”, dijo Zapatero ante el intento del Partido Popular de caricaturizarle como “un lobbista de regímenes totalitarios”. “No he cobrado ninguna comisión de Plus Ultra, jamás”, había dicho en los primeros compases de su comparecencia, cuando negó cualquier relación con el rescate de esa compañía que, a su vez, tuvo contratado a su amigo Julio Martínez Martínez como una especie de facilitador para sus problemas en Venezuela.
Sus explicaciones, en ocasiones acompañadas de documentos dejan, sin embargo, todavía algunos elementos inciertos. Por ejemplo, el hecho de que la cantidad que Martínez Martínez cobró de Plus Ultra es similar a la que, posteriormente, su empresa Análisis Relevante abonó a Zapatero por sus labores de consultoría. Zapatero admitió haber cobrado unos 420.000 euros brutos entre 2020 y 2025 de esa compañía, que también contrató a sus hijas para que realizaran labores de comunicación y marketing. En el mismo periodo, el empresario ingresó casi medio millón de euros de Plus Ultra por asesorías relacionadas, entre otras cuestiones, con problemas de la compañía aérea en Venezuela. Todo ello, a través de una empresa sin empleados.
El expresidente admitió que sabía que su amigo tenía “alguna relación” con Plus Ultra, aunque negó en numerosas ocasiones que él tuviera vinculación alguna con la aerolínea. “Es una especulación, una conjetura, una hipótesis”, afirmó Zapatero, que reiteró que sus trabajos de consultoría nada tenían que ver con Plus Ultra. El expresidente también se afanó en defender esos trabajos antes los ataques del PP, que aseguró que la empresa a la que le facturaba como consultor era una sociedad fantasma y que sus informes eran “una estafa”.
Los informes de consultoría para Análisis Relevante eran redactados de forma conjunta con Sergio Sánchez, quien fue asesor del CNI entre 2009 y 2018 y hoy ocupa un cargo directivo en Movistar+. Sánchez, que tenía el 25% de la sociedad cuando se constituyó en 2020, facturó unos 18.000 euros por esos trabajos, que ha cifrado en un total de 15.
A preguntas del senador del PP Fernando Martínez-Maíllo, Zapatero rechazó dar cifras y admitió que esos trabajos, en ocasiones, se materializaron en “informes orales” y que se nutrían de “fuentes abiertas”. “La tarea es mucho más amplia que hacer informes escritos. Es establecer perspectiva, diálogos, seminarios, webinars… Es una tarea amplia que exige un conocimiento”, trató de justificar. También defendió que la contratación de What the fav, la empresa de sus hijas, fue una “propuesta” suya y que “formaba parte del acuerdo” con su amigo.
La parte del interrogatorio en la que se mostró visiblemente más incómodo fue justo al final de la comparecencia, cuando el senador del PP quiso llegar hasta el fondo de su relación con esa empresa. Martínez-Maíllo acusó a Zapatero de estar en la “génesis” de la creación de esa sociedad, que definió como una simple “empresa instrumental” para cobrar de la rescatada Plus Ultra: “¿Usted sabía que el único cliente de Análisis Relevante era Plus Ultra? ¿Sabía que no tenía empleados? ¿Sabía que sus dos únicos proveedores eran usted y su empresa familiar?”.
Zapatero negó que fuera una “sociedad interpuesta” y también haber participado en su creación, aunque sí admitió que le comentaron la “posibilidad” de crearla, para regocijo del senador del PP, que buscó en todo momento sembrar sospechas sobre esa compañía haciendo alusión a elementos que como la sede estaba en el domicilio de Julio Martínez Martínez o la ausencia de otros clientes o trabajadores. “Lo único que es evidente es que cuando se consolida el proyecto, cuando se registra o se acuerda por los socios, es cuando yo digo que estoy dispuesto a participar”, trató de argumentar después.
“Mediador” en Venezuela
Durante la comparecencia, Zapatero también reivindicó su papel como “mediador” en Venezuela entre los años 2016 y 2020. Dio explicaciones pormenorizadas de los viajes realizados al país en ese período y explicó que fue llamado por la oposición al régimen de Nicolás Maduro y que siempre trabajó “pro bono”. Recordó, por ejemplo, su participación “directa o indirecta” en la liberación de más de un centenar de presos.
Sin embargo, también admitió haber “facilitado” que el expresidente de Venezuela recibiera al empresario Javier Hidalgo, que estaba interesado en el pago de una deuda de 200 millones que el Gobierno de Caracas mantenía con la aerolínea Air Europa por la venta de billetes. El expresidente del Gobierno defendió que fue Hidalgo quien le llamó y que propició que se produjera esa reunión “a cambio de nada, para apoyar a una empresa española”. “Ni se habló de comisiones, por favor”, insistió.
Durante la comisión también salió a colación el nombre del comisionista poliimputado Víctor de Aldama, con quien Zapatero admitió haber coincidido apenas “una hora y cuarto” en un avión contratado por el Gobierno venezolano que hacía la ruta Caracas-República Dominicana.
“Yo estaba en Venezuela, en Miraflores, en la Presidencia, y me dijeron: ‘¿Presidente, tiene inconveniente en que le acompañe un empresario español que está aquí hasta República Dominicana?’ Y dije: ‘No, por supuesto’. Fui con él en avión, ni me acuerdo de qué hablé con él. No le he vuelto a ver, no he tenido relación ninguna con él. Cero”, dijo Zapatero sobre el empresario, un corrupto confeso que sobornó con dinero y casas de vacaciones a quienes le enriquecieron con contratos públicos: el exministro Jose Luis Ábalos y su asesor, Koldo García.
El PP no lo llevará a los tribunales
A pesar de las graves acusaciones lanzadas por los populares en el Senado, que llegaron a asegurar que Zapatero “está pringado hasta el cuello” y que “se ha convertido en un lobbista de regímenes totalitarios”, desde la dirección de la calle Génova no tienen pensado llevar a los tribunales a Zapatero por su supuesto papel en el rescate de Plus Ultra.
“Zapatero será recordado como el expresidente del Gobierno que se valió de su condición para hacer negocios con una dictadura a costa del dinero de los españoles y para rescatar a una compañía aérea”, afirmó la vicesecretaria del PP, Carmen Fúnez. “No ha despejado ninguna de las dudas que estaban encima de la mesa y al contrario, lo que ha hecho ha sido alentarlas”, añadió. Preguntada por si piensan denunciar al expresidente, Fúnez zanjó: “Vamos a seguir por la vía política. Sobre la vía judicial no se ha tomado ninguna decisión”.
El PSOE, mientras, cierra filas con Zapatero. La dirección de los socialistas salió en defensa del expresidente inmediatamente después de acabar su comparecencia. “Talento y talante”, destacaron en un comunicado sobre su actuación en la comisión de investigación que, a su juicio, se les está “indigestando” a los populares. “Frente al ruido, serenidad. Frente al bulo, argumentos. Frente a la provocación, institucionalidad”, proseguía ese mismo comunicado.
Pero en Ferraz dejan sin responder las preguntas sobre las lagunas en el relato del expresidente. En plena campaña electoral en Castilla y León, la consigna es clara: defender a Zapatero y arremeter contra el PP. El PSOE, además, va a dejar claro su respaldo al expresidente del Gobierno y la decisión es recuperarlo para esa campaña, donde ya tiene confirmado un acto este próximo viernes. “No creo que la comisión de investigación y la comparecencia de Zapatero signifiquen ni un diputado más ni uno menos en Castilla y León. No vamos a ganar ni a perder. El que sale peor parado es Feijóo, porque se precipita”, señala un destacado dirigente, que considera que los ataques de la derecha a Zapatero se incrementaron a raíz de su involucración en la campaña de 2023: “No le perdonan que se implicara tanto”, apostilla.
En su alegato final, Zapatero defendió su honorabilidad hasta el punto de recordar que es “el único presidente del Gobierno” que no ha tenido escándalos de corrupción durante su mandato. “Hace 14 años que dejé la vida pública y toda mi trayectoria ha estado marcada por la decencia y la integridad. Son ustedes los que tienen que demostrar sus injurias y sus calumnias y no lo pueden demostrar, porque no tienen nada”, concluyó el expresidente, que otorgó a su citación en la comisión de investigación del Senado un carácter exclusivamente electoralista que solo busca, aseguró, perjudicar su figura para así dañar al Gobierno de Pedro Sánchez.
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