eldiario.es

9

"Les vamos a hacer un ERE a Montoro y los demás"

El director de cine José Luis Cuerda exhibe de nuevo la desternillante 'Amanece, que no es poco' y presenta su libro en el 'bonus track' del festival de 'La Risa de Bilbao'.

"Estoy muy cabreado con el Gobierno (...), juegan con el miedo de la gente. Es injustificable, humanamente y políticamente", concluye su alegato indignado de esta mañana.

José Luis Cuerda y Juan Bas

José Luis Cuerda (derecha) y Juan Bas leen el libro sobre 'Amanece, que no es poco' /EDN

Pongan en una coctelera a un ávido lector del esperpento de Valle Inclán, a una persona que considera a Baroja un "cascarrabias maravilloso", a un enamorado de la picaresca y del expresionismo pictórico español, denle una cámara de cine un boli y un cuaderno de hojas en blanco para escribir un guión y ¿qué es lo que puede salir? Pues un producto tan surrealista como maravilloso: 'Amanece, que no es poco'. Si José Luis Cuerda (Albacete, 1947) no existiera, habría que inventarlo. Eso al menos es lo que segúro pensó ayer (y siempre) el director el festiva de La risa de Bilbao y colaborador de este diario, Juan Bas, al presentar el 'bonus track' de este festival -que finalizó hace más de una semana- pero que ha dejado para el final un bocado de la risa high tech con la exhibición, hoy miércoles 23 de octubre, en el Teatro Campos Elíseos de la capital vizcaína de una película que cumple justo ahora 25 años desde que se estrenó. Un filme que goza de una salud envidiable tras haber sido votada por más de 17.000 personas como las mejor película española de los últimos 60 años. Lo suyo no es surrealismo, "es sur-ruralismo", asegura, jugando con las palabras, una de sus aficiones preferidas cuando se pone delante del papel en blanco.

A Cuerda no se le ve muy cómodo con tantas alabanzas. No comulga con todo eso. Considera una exageración hablar así de su filme, según Cuerda, un confeso admirador el cine de una de las parejas más fructíferas del cine español Berlanga-Azcona.

- ¿Una película de culto que llena las salas de jóvenes?, se le pregunta.

- "Hombre, Amanece es una película culta", precisa.

- ¿Y sobre lo de los jóvenes que se entusiasman con su filme?, se le inquiere.

- "Pues hombre, los jóvenes están hartos hasta de estar hartos", apunta.

Cuerda comparte con esa oleada de indignados -a los que dedica 'tuits', lo mismo que arremete contra el IVA cultural y los "indocumentados" del Gobierno popular- un cabreo creciente por "lo mal que están las cosas".

Este realizador de cine (entre otras muchas cosas, como bodeguero, charlatán delicioso, tuitero compulsivo, exseminarista por algo tan gracioso como no atreverse a declarar a una jovenzuela (Rosa Mari) en sus años mozos y un "cabezón" (de cabeza grande) donde "me cabe el dramón y el cachondeo", como se define a sí mismo, está enraizado con el tiempo que le ha tocado vivir. Y enraizado quiere decir que echa raíces en el terreno que pisa, como esos personajes de la película 'Amanece, que no es poco' que están plantados en la tierra y van creciendo poco a poco a lo largo de las dos horas largas que dura el filme.

Cuerda habla y habla y no para de hablar. Solo su nombre ya casi hace reir. Pero también blande su verbo gracioso (tiene guasa(p), twitter y fisbuk) para dirigirlo contra el poder establecido. O mejor dicho, contra los empleados del Gobierno y sus hazañas políticas. Porque Cuerda tiene claro que los que nos gobiernan tienen un error de método (que diría el filósofo). "Estos, Montoro, Wert... piensan que el dinero es suyo, pero no se dan cuenta que son nuestros empleados". Se queja de que nuestros gobernantes hayan decidido rescatar a los bancos, "pero para que hagan negocio, no para que presten el dinero a los que lo necesitan".

Y no se queda quieto. Por eso se apunta, de manera metafórica, a la reforma laboral del PP. Es un decir, claro. Se apunta a presentar un ERE ante la autoridad laboral (ya hasta innecesario con la nueva reforma) para llevarse por delante a los que gobiernan España. "Les vamos a hacer un ERE a Montoro y los demás", subraya, como si de un patrono ávido de sangre obrera se tratara. Incluso se atreve a dar un paso más allá al recordar que, de alguna manera, determinadas políticas colocan cadáveres en sus espaldas. Y pone el ejemplo de los desahucios. "El mercado no es libre, no le interesa ser libre. El comercio es libre e inducido. Por eso la gente compra lo que le dicen y le engañan siempre", asegura. "Estoy muy cabreado con el Gobierno (...), juegan con el miedo de la gente. Es injustificable humanamente y políticamente", concluye su alegato indignado de hoy.

Hoy, miercoles 23, en el Teatro Campos de Bilbao: 'Amanece, que no es poco'. A las 19 horas. En pantalla grande.

Muy Bien, has hecho Like

¿Qué tipo de error has visto?
¿La sugerencia que quieres realizar no está entre estas opciones? Puedes realizar otro tipo de consultas en eldiario.es responde.
Error ortográfico o gramatical Dato erróneo

¡Muchas gracias por tu ayuda!
El equipo de redacción de eldiario.es revisará el texto teniendo en cuenta tu reporte.

Comentar

Enviar comentario

Comentar

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha