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Un banco de ADN y la investigación de fosas, pasos para que Navarra haga memoria ya

Restos de una exhumación financiada por el Ayuntamiento de Egüés / Foto: Txinparta - Fuerte San Cristóbal. Red de Memoria Colectiva.

Garikoitz Montañés

Un banco de ADN con muestras de las familias de personas desaparecidas; impulsar las exhumaciones, especialmente de personas cuyos familiares más directos siguen vivos; señalizar lugares que están vinculados a sucesos de la Memoria Histórica; eliminar los símbolos relacionados con el franquismo y, por último, impulsar la investigación en torno a la memoria y, en concreto, el fondo documental que ya está en marcha en la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Este es el listado de prioridades que maneja la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra, affna36, en materia de Memoria Histórica y en la que espera novedades por parte del nuevo Gobierno Foral. Y el colectivo advierte de que esos avances “se nos deben, porque hemos esperado demasiado”.

La presidenta de Navarra, Uxue Barkos, hizo una referencia expresa en el discurso de su toma de posesión a las familias de las personas represaliadas por el franquismo. Lo cierto es que las menciones a las víctimas en general, ya fueran del terrorismo, del franquismo o de la extrema derecha y funcionarios han sido constantes tanto en el Gobierno Foral como en el Ayuntamiento de Pamplona tras los cambios de gobierno, unas palabras que también han levantado ampollas por hablar de las víctimas de la violencia en general, y no precisar las del terrorismo etarra (UPN, por ejemplo, lo echó en falta en el mencionado discurso de Barkos). Las familias de personas represaliadas a raíz de la Guerra Civil prefieren, en cualquier caso, evitar ese tipo de debates, pero sí reconocen que es un paso ser mencionadas en ese tipo de intervenciones porque sienten que “hemos estado olvidadas durante casi 80 años”.

Quien habla es Jokin de Carlos, integrante de affna36 (y de IU, uno de los partidos involucrados en el apoyo al programa del nuevo Ejecutivo), que reconoce la expectación de la entidad ante los cambios que puede traer la puesta en práctica del acuerdo programático. La Coordinadora Navarra de Pueblos por la Memoria Amapola del Camino, en un reciente acto para pedir que los restos de Emilio Mola y José Sanjurjo (generales vincualdos al alzamiento) no reposen en la cripta del monumento a los Caídos de Pamplona, ya se pronunció recientemente de forma similar, al valorar que había muchos puntos de sintonía entre sus reivindicaciones y el proyecto acordado por Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e I-E.

En él, entre sus más de 600 medidas (demasiado ambiciosas para los grupos de la oposición), se incluye un largo apartado en el que se habla de impulsar el mapa de fosas (ya creado), dar una mayor relevancia al trabajo de fondos documentales de la UPNA para crear un instituto sobre la materia (uno de sus responsables, Emilio Majuelo, reclamó esta medida) y mejorar la colaboración con la Sociedad de Ciencias Aranzadi. También se incluyen medidas como dignificar los lugares relacionados con la memoria, eliminar la simbología franquista (el antes mencionado monumento a los Caídos es el caso más sonado, dedicado solo a los caídos del bando nacional), promover las exhumaciones y crear el banco de ADN.

Facilitar la identificación

De Carlos reconoce esta última medida como un paso clave. Porque, si se recogen muestras de un o una integrante de cada una de las familias de personas desaparecidas, se puede facilitar su identificación ya que, en muchos casos, durante una exhumación se descubren más restos que los originalmente buscados. Un ejemplo de este tipo de hallazgos es la sima de El Raso, en Urbasa, un proyecto impulsado por familiares que buscaron apoyo entre instituciones locales y que, en principio, querían localizar tres cuerpos y, al final, lograron exhumar diez. De ellos, nueve ya han sido identificados y ocho, reinhumados en la propia sima.

En definitiva, desde colectivos como affna36 piden al nuevo Ejecutivo que cumpla de forma íntegra la Ley foral de Memoria Histórica, que contempla por ejemplo que sean las arcas forales las que costeen la investigación de fosas. En la actualidad, según affna36, hay cientos de personas en Navarra que “siguen esperando en las cunetas”. Y sus familiares o posibles testigos, lamenta De Carlos, están falleciendo sin poder cerrar el duelo o aportar información. Por ello, esperan desde el Ejecutivo pasos inmediatos. Diversos colectivos, como affna36 y la Amapola del Camino, ya han solicitado una reunión con representantes del nuevo Gobierno para abordar estos próximos pasos; “ya es hora de que un gobierno se ponga las pilas”, afirma, porque “del anterior había buenas palabras pero pocos hechos”.

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