El agua de España
El lluvioso mes de marzo que hemos tenido en nuestro país ha supuesto un incremento del agua embalsada del 16% sobre la media de los últimos diez años, pues con datos al 24 de marzo se ha pasado de 34.000 hectómetros cúbicos como media a 40.000 hm3. Estas cifras invitan a tomar una idea sobre el sistema hidrográfico nacional, tanto en su pluviometría como con la capacidad de almacenamiento.
La media de lluvias en España en los últimos doce años 2013-2024 se sitúa en los 616 mm o litros por m² con puntas de año más seco en los 474 (2017) y el más lluvioso en los 808 (2018).( Estos datos muestran la variabilidad en las precipitaciones, pues el más seco fue seguido por el más lluvioso). Esta precipitación media de 616 litros/m² significa 0,616 hm3 por km², lo que trasladado a toda España, 500.000 km², el agua caída en un año supone algo más de 300.000 hm3.
Esta lluvia en su mayor parte se filtra en el suelo y otra a través de escorrentías conforma lo arroyos y ríos que van llenando la multitud de embalses existentes en España y que en total tiene una capacidad de 56.000 hm3, es decir el 20% de la lluvia caída, dato significativo pues si bien España y según datos de la FAO ocupa el lugar 25 en el mundo por capacidad embalsada, en buena parte de los países que la anteceden sus reservas de agua son principalmente por lagos naturales y desde luego si la capacidad se mide en proporción al tamaño del país España se sitúa en los primeros puestos.
Además del agua embalsada España tiene una buena capacidad de plantas desaladoras para aguas salobres (mar y otras) pues con sus 765 plantas tienen una capacidad en conjunto de 5 hm3 por día, es decir más de 1500 hm³ por año, lo que la convierte en primera de Europa y quinta del mundo.
Como ya se ha visto la oferta de agua a través de los embalses y desaladoras, vamos a ver el consumo en sus diversos usos, hogares, municipal, industrial y agrícola.
El consumo urbano de agua potable en España en 2020 (INE) totalizó 3178 hm3 de los cuales 2291 fue de Hogares, 808 Industria y 271 Municipales. Del total, alrededor de 2100 hm3 tuvo su origen en aguas superficiales (embalses), 880 de aguas subterráneas y el resto 198 provino de plantas desaladoras.
A su vez el consumo para riego en Agricultura y Ganadería alcanza por término medio ( su consumo es bastante oscilante pues depende de la lluvia caída) los 15.000 hm3 por año. Por tanto el consumo medio anual para todas las necesidades totaliza algo más de 18.000 hm3.
Para conocer el tiempo de seguridad en suministro de agua con la capacidad de embalses y desaladoras, debe considerarse un mínimo de reservas inutilizables del 10% de la capacidad de embalses. También deben considerarse las pérdidas por evaporación que son en el entorno de 2.000 litros/m²/año lo que equivale a 2 hm3/ Km². Como la superficie de embalses alcanza los 200 km2, las pérdidas por evaporación suponen alrededor de 400 hm3 año.
En consecuencia la capacidad útil de los embalses descontando un 10% por reservas inutilizables y la evaporación alcanzaría los 50.000/hm3.((56.000-5.600(10%) = 50.400-400)). Si a ello se le suma las posibilidades en desaladoras (80% de su capacidad nominal, 1800 hm3 x 0,8 = 1500 hm3) se tendría una capacidad útil de 51.500 hm3, cantidad que representa más del doble del consumo anual de 18.000 hm3, es decir, se puede considerar que en períodos de extrema sequía en que los embalses no recibieran agua, como sucedió en el año seco más incisivo en España, 2017 con sólo 474 litros/m2 frente a una media de 616, España tendría asegurados al menos dos años de su consumo. No obstante los datos anuales de reservas de agua muestran que en lo que va de siglo éstas no han bajado del 45% de la capacidad total, lo cual da aún un mayor margen de seguridad en posibles años secos, sin olvidar que existen cuencas más deficitarias como la del Segura que siempre se muestran escasas de reservas, razón por la cual las provincias de Alicante y Murcia son las que cuentan con mayor número de plantas desaladoras.