Todos estamos en Gaza
Gaza no es esa franja limitada por Israel en la que se ejerce el genocidio de un pueblo nacido del nuevo fascismo ejercicio por el sionismo más extremo. Gaza es un lugar en donde nos jugamos mucho los seres humanos, aunque algunos no lo parezcan por aplaudir con las orejas lo que allí está ocurriendo. Pero aplauden únicamente aquellos que por hacerlo esperan un premio futuro. Yo solo en mi vida he odiado una cosa, el fascismo. El de Franco y el de ETA, que también era fascismo ultranacionalista. Pero al final pudimos recuperar lo que nos queda de humanidad. Y ahora se vive por toda esa humanidad algo mucho más trascendental en esa pequeña franja de tierra quemada.
O aplaudimos la masacre genocida de Netanyahu, como hacen políticos de la talla de Aznar, Ayuso o Almeida, que solo esperan ser premiados un día por sus gestos odiosos, solo valorados por su mediocre personalidad., o defendemos aquellos valores que perdimos fruto del dinero que representa el sionismo, como único clavo ardiendo donde agarrarnos para volver a valorar la dignidad humana, la ética y el respeto al ser humano. Nada menos. Aunque para algunos políticos basura esas palabras no defiendan la cartera llena de dólares, que es el único espejo en que se miran.