Claves de unas elecciones que el PNV necesita ganar dos veces
Iñigo Urkullu aspira a levantarse el lunes como si fuera un día normal. El PNV habrá sido el domingo el partido más votado con una amplia distancia sobre el segundo, pero la historia no acabará ahí. El lehendakari, en funciones desde ese momento, sabrá que sólo tiene asegurada la mitad del camino, como ocurrió en 2012. Es cierto que no es lo mismo que el PNV obtenga 25, 27 (la cifra de hace cuatro años) o 29 escaños. Aun así, todo dependerá de los escaños que saquen otros y de su disposición a pactar.
El guiso tiene demasiados condimentos –algunos muy picantes– como para saber antes cómo va a quedar. Obviamente, las demás formaciones no querrán ser la guarnición que se pide con un gesto desganado. Y el PP no tiene muchas posibilidades de entrar en la cazuela.