Sánchez busca el cierre de filas del PSOE ante el nuevo ciclo electoral en plena tormenta en los tribunales
Cuatro derrotas electorales (Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura); varias investigaciones judiciales sobre corrupción, una mayoría parlamentaria que reclama elecciones generales y una dirigencia crítica en distintos grados con la estrategia resistente del secretario general. Pedro Sánchez llega al Comité Federal del PSOE sin el respaldo unánime que hubiera deseado y en un momento de debilidad manifiesta, pero tendrá el apoyo cerrado del máximo órgano entre congresos del partido, donde se respira una calma tensa ante el nuevo ciclo electoral. “La paz de los cementerios”, prefiere llamarlo uno de los barones territoriales, que no oculta su inquietud por “la lealtad mal entendida” que hoy reina en el socialismo español.
Quien así habla está convencido de que, más allá del castellano-manchego Emiliano García Page, o la alcaldesa de Palencia, Miriam de Andrés, durante la cita de este sábado nadie se atreverá a cuestionar ni la estrategia ni los plazos que determine Pedro Sánchez, pese a que hay una mayoría silente que no comparta la narrativa del “vienen a por nosotros” que ha construido el sector oficialista para defenderse de la campaña política, mediática y judicial de acoso y derribo contra el Gobierno.
Aun así, nadie espera otra cosa que no sea que unidad orgánica en mitad de lo peor de la tormenta por la que atraviesa un PSOE cercado por una sucesión de causas judiciales que han acostumbrado a Pedro Sánchez a vivir al borde del precipicio. A las puertas del calendario electoral de 2027, que incluirá elecciones generales, municipales y varias autonómicas, el presidente del Gobierno y secretario general se dirigirá a su partido para levantar la moral de una formación política lastrada y herida por casos especialmente dolorosos, como la histórica condena de 24 años de prisión a José Luis Ábalos o la traumática investigación a José Luis Rodríguez Zapatero que instruye la Audiencia Nacional.
Los negocios del expresidente del Gobierno y la fotografía de las joyas que guardaba en la caja fuerte del despacho de Ferraz han impactado en el mismísimo corazón de la dirigencia y de la militancia hasta tal punto que varios secretarios generales consultados por elDiario.es sostienen que “aunque salve lo judicial, lo ético ya nunca será reparable”. Algo de esto se percibe también en el ámbito del Gobierno, donde el propio presidente ha empezado a marcar distancias con una causa que afecta a “alguien que no ocupa cargo institucional ni orgánico desde hace 15 años”.
Todos los barones sin excepción distinguen entre los casos Ábalos, Cerdán y Leire y los que afectan a la esposa y el hermano del presidente del Gobierno, que consideran “una auténtica persecución cuyo único objetivo es minar la resistencia probada de Sánchez”. De hecho, hay secretarios generales que perciben entre los cargos y las bases “una respuesta de acción-reacción” que podría extenderse a un electorado “que empieza a percibir que la derecha política y judicial ha traspasado todas las líneas rojas de la decencia y la ética”.
Entre quienes consideran que ni todo es lawfare ni todo es corrupción, y los que dibujan un horizonte negro para el PSOE en los próximos meses, lo que sí habrá este sábado son voces que defiendan una moción de confianza o la convocatoria anticipada de elecciones, como viene haciendo la derecha desde antes incluso que salieran a la luz los casos de corrupción de Ábalos o Cerdán. Unas prefieren que sean en otoño, para que entre generales y autonómicas y locales haya un tiempo razonable en medio que permita a alcaldes y candidatos regionales recuperarse de “una segura debacle”. Y otras creen que podrían convocarse en febrero o marzo de 2027, una vez que el Congreso tumbe los Presupuestos Generales.
En cualquier caso, se trata de una incógnita cuya respuesta solo tiene el presidente y que hay quien sostiene que “se utiliza torticeramente para justificar posibles malos resultados en determinados territorios que no tienen que ver con la acción del Gobierno, sino también con la gestión de alcaldes y barones”, añade otro secretario general. En Ferraz manejan, de hecho, informes cualitativos que todavía hoy sitúan a Pedro Sánchez en valoración por encima de la de los candidatos a elecciones autonómicas e incluso por encima de la marca PSOE. El presidente del Gobierno ha dejado caer ya en todo caso que el horizonte de las urnas podría anticiparse respecto al verano de 2027, descartando así el superdomingo electoral del que recelaban tanto los socios parlamentarios como gran parte de los territorios del PSOE.
Calendario de primarias y medidas anticorrupción
El Comité Federal de este sábado servirá, además, para activar la maquinaria de cara al ciclo electoral que se avecina ya a la vuelta del verano. La secretaria de Organización del PSOE, Rebeca Torró, elevará una propuesta ya negociada con las federaciones en la que, por primera vez, se incluirán tres ventanas voluntarias para celebrar primarias: julio, septiembre y noviembre. Cada municipio, cabildo, consell insular, junta general de Euskadi y comunidad autónoma puede concurrir a la ventana que prefiera.
La primera se abrirá el 29 de junio, justo tras el Comité Federal, y la votación se celebrará el 19 de julio. Según este calendario, del 29 de junio al 1 de julio se establece el plazo para comunicar qué municipios y comunidades concurren al calendario de ese mes. Del 2 al 3 de julio se podrá llevar a cabo la presentación de candidaturas mientras que la recogida de avales tendrá lugar del 4 al 11 de julio. A partir del día siguiente, el 12 de julio, comenzará la campaña de información, que se extenderá hasta el 18. Finalmente, el 19 de julio se celebrará la jornada de votación de la primera vuelta. En el caso de que haya que ir a una segunda vuelta, esta se votará el día 26, reservando del 20 al 25 para la campaña.
Según explican en Ferraz, el calendario responde a la petición que los territorios han ido trasladando a la Secretaría de Organización del PSOE de que los plazos fueran flexibles, de manera que cada territorio pueda adaptarse a sus necesidades.
Tras la crisis de reputación de una formación política golpeada por casos como los de Leire Díez y sus dos exsecretarios de organización, Santos Cerdán y José Luis Ábalos, el PSOE volverá a impulsar en este Comité Federal un paquete de medidas anticorrupción que abundará en las diseñadas hace ya justo un año, cuando saltó a la luz el escándalo de Cerdán.
Entre ellas se incluirán como novedades más competencias para la Comisión Federal de Ética y Garantías. Desde este sábado, ese órgano podrá comprobar y custodiar las declaraciones de bienes y actividades, realizar de oficio o a instancia de la Comisión Ejecutiva Federal propuestas o emisión de informes en materia de transparencia, integridad, buen gobierno y ética pública.
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