La izquierda vive una jornada de resaca tras el coloquio de Gabriel Rufián y Emilio Delgado, que reclamaron un “bloque histórico” para enfrentarse a la derecha: “Hay que ganar provincia a provincia a Vox”. El portavoz de ERC y el diputado de Más Madrid llenaron la sala Galileo de Madrid entre el llamamiento de los asistentes de que las fuerzas progresistas consigan ponerse de acuerdo: “Me ilusiona que se junten para frenar al PP y a Vox”.
Además, los focos seguirán puestos en Fernando Grande-Marlaska después de que el 'número dos' de la Policía Nacional, José Ángel González, dimitiese por una denuncia por una presunta violación a una subordinada. La reacción del PP ha vuelto a dejar en evidencia la doble vara de medir de los de Feijóo frente al abuso sexual.
Y mientras, en Madrid, nueva sesión del Pleno de la Asamblea con la crisis abierta en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso como protagonista. La oposición intentará sacar provecho de la conocida ya como la crisis de 'los Pocholos' tras el cese del consejero Emilio Viciana que provocó la renuncia de tres diputados, dos altos cargos del Departamento de Educación y del gurú de la presidenta regional, que dimitió del recién creado Ballet Español de la Comunidad.
- OPINIÓN | Algo más que una rebelión de pocholos, por Esther Palomera
La vicesecretaria de Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha reconocido este jueves que en el partido no saben si el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, conocía o no la denuncia por agresión sexual contra el exjefe de la Policía Nacional a una subordinada. “No sabemos si conocía o no conocía el hecho. Pero lo conociese o no, tiene la responsabilidad de conocer qué ocurre”, ha dicho en una entrevista en RNE que ha añadido que “si no lo sabía malo, y si lo sabía es absolutamente inaceptable y repugnante”. Estas palabras llegan después de que el miércoles los de Alberto Núñez Feijóo afirmasen reiteradamente que el ministro conocía los hechos y que los encubrió.
Fúnez ha asegurado que Marlaska “revictimiza” a la denunciante y que no puede “pedir a la víctima que recaiga sobre ella más responsabilidad”, en referencia a las palabras del ministro de que dimitiría si la víctima cree que “le ha fallado”: “Eso ya forma parte de su responsabilidad política y tendrá que dar explicaciones sobre ello”. La vicesecretaria del PP también ha reclamado su dimisión por “su incapacidad o por no conocer qué ocurría en los mandos policiales que dependen de él, o por la falta de sensibilidad y de empatía hacia la víctima”.
Preguntada por la diferencia de actuar del PP en este caso en comparación con el del alcalde de Móstoles, Fúnez ha defendido que son dos situaciones distintas: “Ha habido dos manera de actuar distintas. En el caso de Salazar o el DAO, todo parece indicar que hicieron caso omiso. En el caso de Móstoles, se abrió una investigación dentro del partido”. “Se da un patrón que se repite de manera constante en el entorno del PSOE”, ha añadido y ha apuntado que “en lugar de investigar y tomar decisiones, las denuncias parece que se guardan en un cajón”.