La portada de mañana
Acceder
La única moción sobre absentismo que el PP llevó a votación: ni rastro del recorte
Vivir con síndrome del olor a pescado: “Por la calle me llaman guarra"
Opinión - 'Una cumbre a punta de pistola', por Esther Palomera

“Con la música a otra parte”: colectivos sevillanos piden una nueva ubicación para el festival Icónica

La concentración se ha realizado en uno de los accesos al festival de Icónica, en plaza de España, Sevilla.

Fermín Cabanillas

Sevilla —
10 de julio de 2026 01:11 h

0

“Estamos aquí para levantar la voz por Sevilla, por su patrimonio monumental y natural, por los sevillanos y sevillanas y, muy especialmente, por quienes no tienen voz para defenderse: los miles de animales que habitan en este entorno declarado Bien de Interés Cultural”. Con estas palabras comenzaba en la tarde de este jueves su alocución la portavoz de Pacma en Sevilla, Clara Márquez.

Lo hacía ante uno de los monumentos más visitados de España, la Plaza de España, ante unas 150 personas que se concentraron para denunciar el impacto que, a juicio de la formación política, provoca la celebración del festival Icónica Santalucía Sevilla Fest en uno de los espacios patrimoniales y ambientales más importantes de la ciudad.

Bajo el lema Con la música, ¡a otra parte!, a la protesta se han unido integrantes de entidades como Hispania Nostra, la Asociación de vecinos Puerto de Sevilla, la Federación de Asociaciones contra el Ruido, vecinos de la barriada de Los Remedios, Sevilla Se Muere y el recién creado partido político Sevilla se Levanta, reclamando que este tipo de espectáculos se trasladen a recintos específicamente preparados para grandes conciertos y donde no se produzcan afecciones al patrimonio natural o la biodiversidad.

“Ejemplares de aves muertos”

Los participantes denuncian que la celebración del festival en este lugar genera contaminación acústica y lumínica, “además de contribuir a la privatización temporal del espacio público”, y Márquez sostiene que llevan años documentando “las consecuencias directas que este evento ha tenido sobre la fauna urbana, especialmente las aves que habitan el Parque de María Luisa (habiendo encontrado ejemplares muertos en años anteriores), así como sobre la vegetación y el propio conjunto monumental de la plaza de España”.

“Desde hace más de seis años, la plaza de España y el parque de María Luisa se transforman. Pero no se transforman para el disfrute de la ciudadanía. Se transforman en un negocio privado. Se blindan con vallas, se invaden con toneladas de hierro y se someten a muy altos niveles de ruido, insoportables sobre todo para las personas que viven en los barrios residenciales colindantes y para los animales que habitan en el parque. Todo bajo el nombre de un festival que, de 'icónico', solo tiene el destrozo que deja a su paso”, ha dicho Márquez.

Y es que, los convocantes entienden que es un festival que incide “en el derecho al descanso de vecinos y vecinas de la zona”. “Son muchas las personas afectadas, por los ruidos durante el concierto y, también, por la suciedad y gentío en las horas previas y posteriores. Hay muchos barrios residenciales pegados a la zona, como El Porvenir, Los Remedios y el Barrio de Santa Cruz e incluso Bermejales que se ven afectados”, ha subrayado.

“No estamos en contra del festival, sino de su ubicación, eso creo que todo el mundo lo tiene claro”, ha enfatizado.

“Se han reforzado las medidas preventivas”

Desde el festival no ha habido pronunciamiento oficial sobre esta protesta, aunque el pasado junio, antes de comenzar la edición de este año, señaló en un comunicado que ha reforzado las medidas preventivas destinadas a garantizar la conservación y protección de la plaza de España y del parque de María Luisa mediante la incorporación de profesionales especializados en la conservación patrimonial, la ingeniería acústica, así como en la vigilancia y control veterinario de la fauna urbana, además de que documentará fotográficamente los procesos de montaje y desmontaje.

La protesta se ha desarrollado de forma pacífica.

El evento, según sus organizadores, se ha dotado en su dimensión patrimonial de un “riguroso modelo de implantación”, sustentado en medidas de conservación preventiva, que ha combinado una auditoría externa especializada y un “estricto protocolo técnico” en el entorno BIC que ha sido desarrollado por la organización y ha incorporado todas las indicaciones de las instituciones competentes.

De esta manera, la compañía sostiene que ha incorporado medidas como la documentación fotográfica de todo el proceso cada edición, tanto antes como después del montaje, archivo que “se pone a disposición de las administraciones implicadas en su autorización” para permitir la recopilación de datos técnicos y científicos sobre la huella del festival, y se ha incrementado el equipo encargado de la supervisión y protección patrimonial del recinto, incorporando a personal interno titulado en conservación y restauración de bienes culturales, con el objetivo de “garantizar un sistema de supervisión” reforzado durante las fases de actividad de los proveedores responsables del montaje y desmontaje de las infraestructuras.

Etiquetas
stats