Icónica Santalucía Sevilla Fest 'vuelve a la plaza' con récord seguro de espectadores y de impacto económico
La sexta edición de Icónica Santalucía Sevilla Fest ha presentado este jueves 26 de febrero sus cifras definitivas, en una convocatoria que sitúa al evento sevillano en la vanguardia de los festivales europeos al superar las 200.000 entradas vendidas a cuatro meses de su inicio. Este dato supone un crecimiento inédito del 76,51% respecto al mismo periodo del año anterior —cuando se contabilizaban 115.348 entradas— y eleva la previsión total de asistentes por encima de los 358.000 espectadores, lo que sitúa a la cita al nivel de grandes festivales de masas como Mad Cool o Primavera Sound.
Javier Esteban, CEO de Green Cow Music y director del festival, ha subrayado que el impacto económico global para Sevilla se estima en 278,2 millones de euros, una cifra que refuerza su naturaleza como proyecto estratégico de ciudad y que se apoya en un cambio drástico en el comportamiento del ciudadano: mientras que históricamente el sevillano solo representaba el 8% del público en los grandes conciertos del Estadio Olímpico, en ICÓNICA esa cifra se ha disparado hasta el 70%, logrando desestacionalizar el turismo y evitar que los residentes abandonen la ciudad en los fines de semana de verano para quedarse a ver artistas por los que antes tenían que viajar a Madrid.
En el apartado artístico, la organización ha confirmado este jueves la incorporación de cuatro nombres internacionales que se suman a los 28 artistas ya anunciados: el panameño Rubén Blades, el icónico productor electrónico británico Fatboy Slim y los exponentes de la música urbana internacional Mora y Omar Courtz. La logística de venta para estas nuevas citas ya está definida, de modo que las entradas para Blades y Mora estarán disponibles a partir del martes 3 de marzo a las 10:00 horas, mientras que las de Fatboy Slim y Omar Courtz saldrán a la venta el jueves 5 de marzo a la misma hora.
Esas novedades refuerzan un cartel que el propio Javier Esteban define como uno de los mejores de Europa, diseñado tras analizar minuciosamente los gustos de una Sevilla ecléctica que ha consolidado la Plaza de España como el escenario de experiencias “premium” que el público local demandaba.
Más allá de los nombres propios, esta edición pone el foco en la gestión técnica del patrimonio bajo el paraguas de la sostenibilidad. El festival se ha convertido en el primero en recibir el certificado de Gestión Sostenible de Patrimonio, referencial 100 C97, posicionándose como un caso de estudio internacional sobre cómo armonizar grandes eventos con la protección de Bienes de Interés Cultural como la Plaza de España y el Parque de María Luisa.
Pablo Tábora, director de proyecto, ha anunciado la creación de una comisión de expertos externa que validará todos los protocolos de actuación para garantizar el máximo cuidado de los monumentos. Además, en el plano visual, se ha desvelado que el espectáculo Icónica Light rendirá homenaje este año a la ciudad de Granada, tomando el testigo del tributo realizado a Cádiz en la edición anterior para seguir vinculando el festival con la identidad andaluza.
La presentación ha contado también con una perspectiva científica sobre la salud mental bajo la premisa de la campaña “Volvamos a la plaza”, que reivindica el espacio público como antídoto contra el aislamiento digital. El análisis técnico de Javier García Ruiz, conocido en redes sociales como @psicologo.sevillano, vincula la experiencia del festival con la segregación simultánea del “pack completo” de las hormonas de la felicidad: dopamina por el placer del espectáculo, oxitocina por el fortalecimiento de los vínculos de la manada humana, serotonina por la exposición a la luz solar y endorfinas por el contacto físico y las risas.
García Ruiz ha comparado el festival con el concepto del “murito”, haciendo referencia a esa plaza donde el psicólogo jugaba de pequeño y que representaba un refugio de libertad y socialización real. Esta versión “2.0” del murito que propone el festival busca ofrecer emociones auténticas frente a la receta falsa de éxito de las redes sociales, recuperando la esencia de la plaza como el punto de encuentro social que históricamente ha generado mayor satisfacción vital en los seres humanos.
0