La portada de mañana
Acceder
Sánchez trata de encajar el golpe del 'caso Koldo' sin plan aún para retomar el rumbo
Mandos del ejército israelí consienten la destrucción de casas de civiles en Gaza
OPINIÓN | 'La obsesión insana del juez Marchena', por Javier Pérez Royo

Las 'becas' para rentas altas de Ayuso financian a uno de cada tres estudiantes de Bachillerato en centros privados

Uno de cada tres de los 46.500 estudiantes de Bachillerato en centros privados de Madrid recibió una de las ínclitas becas del Gobierno regional a las que pueden optar las familias ricas. Son 16.809 beneficiarios, que han cobrado, de media, 2.560 euros por cabeza para costearse el Bachillerato, una etapa no obligatoria, en un centro particular. En total se han repartido 43 millones de euros solo en el curso 2023-24 y solo para colegios privados.

El programa de “becas” –como las define la Comunidad de Madrid– para el Bachillerato en centros privados es una medida del Gobierno de Isabel Díaz Ayuso instaurada en el curso 19-20 solo para institutos privados con concierto, aunque no fue hasta el pasado 22-23 cuando disparó su presupuesto y saltó al debate público. Con esta iniciativa, el Ejecutivo regional decía dar a los jóvenes que estudian en centros privados con concierto (teóricamente gratuitos durante la ESO) la oportunidad de seguir en sus mismos colegios al pasar al Bachillerato, que al no ser una etapa en principio concertable (en realidad sí existe y hay excepciones) se vuelve completamente privada a razón de unos cuantos miles de euros. Miles de euros que algunas familias no pueden asumir. Pero los privados sin concierto protestaron porque se les excluía y el Gobierno optó por incluirlos. Ayudas para todos.

La anomalía es que Ayuso abrió las “becas”, destinadas por definición a compensar desigualdades, a familias que tengan una renta per cápita de hasta 35.913 euros anuales. Dicho de otra manera: una familia de dos progenitores y un hijo tendría que ingresar más de 107.739 euros anuales para no poder optar a las ayudas. Una de cuatro miembros (dos hijos) que gane menos de 143.652 euros al año también puede participar. En palabras de Ayuso son las “rentas medias” que “siempre pagan y nunca reciben”. Su Ejecutivo anunció un aumento del 15% en gasto para la escuela concertada el pasado febrero.

Más ayudas a los más ricos

Un análisis de los datos de este programa de la Comunidad de Madrid, obtenido por el profesor Enrique García tras una petición a través del portal de transparencia, revela que casi cuatro de cada diez ayudas se repartieron entre familias de colegios ubicados en municipios de la región o distritos de la capital con rentas superiores a los 55.000 euros por hogar. Es más del doble de las becas que se otorgaron a estudiantes de centros ubicados en localidades o zonas con rentas inferiores a 35.000 euros. Los datos no especifican la renta concreta de las familias receptoras, pero aunque no se pueda equiparar directamente (podrían vivir en otro municipio), sí tiende a ser aproximado: una familia de un barrio o pueblo humilde no va a un colegio privado, que aunque tenga concierto le va a suponer varios unos cientos de euros mensuales en cuotas y otros gastos.

La visualización del reparto de las becas sirve también para entender la Comunidad de Madrid. Si se mira sobre el mapa, se observa que, aunque porcentualmente hay más becarios en el sur porque los municipios tienen menos renta media, el total de familias con ayudas es superior en el norte.

Esto se explica porque es en los distritos/municipios de la zona norte de la región donde hay un mayor número de centros privados o concertados, en consonancia con dónde está la renta. Así, aún presentando porcentajes de becarios inferiores, en el norte son más beneficiarios totales. El 27,9% de una población de 22.939 estudiantes que acuden a centros privados en el norte –los que han obtenido una ayuda– es más que el 39,8% de los 7.110 alumnos que van a un instituto privado en el sur.

La distribución ahonda en esta idea, como se puede observar en el cuadro de abajo. La mayoría de los becados, en términos porcentuales, se ubican arriba a la izquierda: más beneficiarios relativos, menos renta. Pero los círculos más grandes, que indican un mayor número de alumnado con ayuda, empiezan a asomar hacia el rincón contrario: más renta, menos beneficiarios porcentuales, pero más totales.

240.000 euros públicos para el colegio El Pilar

Por último, el desglose de las ayudas permite realizar un estudio de las cantidades que han recibido los centros por esta ayuda para el curso 2022-2023 y el número de beneficiarios en cada centro.

El colegio que más dinero recibe, y por tanto el que más beneficiarios de ayudas tiene, es los Salesianos de Atocha, un centro concertado que este curso ha recibido 674.750 euros por este concepto, además de lo que le esté reportando el concierto que tiene. Le siguen el San Viator, entre Usera y Carabanchel, con medio millón de euros y 182 alumnos becados. Cierra el podio el Claret, también con concierto, que ingresó 493.500 euros.

También hay colegios ilustres en la lista, como Nuestra Señora del Pilar, el centro de las élites madrileñas, que recibió 239.000 euros para el Bachillerato gracias a las 102 personas que disfrutaron de una ayuda. El San Agustín, otro clásico, está en 300.000 euros.

En el listado aparecen también centros que segregan por sexo a su alumnado y mantienen financiación pública, una práctica que prohíbe la Lomloe y que acabará –si se cumple la ley– cuando venza su concierto. Es el caso del colegio Senara femenino, con 36 alumnas becadas y 100.000 euros ingresados, o el masculino Retamar, que cuenta 64 becarios y 152.000 euros ingresados.

Las “rentas medias”, esas que según Ayuso, “siempre pagan y nunca reciben nada”, ahora facturan. Con 2.560 euros anuales por estudiante no les da para pagarse el Bachillerato en colegios privados que pueden costar varios miles de euros, pero todo suma.