Moreno se desmarca de la dirección nacional del PP y sella un pacto con Cs para “no favorecer ni aceptar” tránsfugas en el Gobierno de Andalucía
En mitad de una batalla cruenta entre PP y Ciudadanos por el espacio político del centro derecha, estas dos formaciones han optado por blindar su pacto de Gobierno en Andalucía con una ampliación del acuerdo firmado hace dos años que garantice la estabilidad hasta el final de la legislatura. Se trata de una addenda de cinco puntos, que ha refrendado este lunes el Consejo de Gobierno. Una de las cláusulas de esta rúbrica es, precisamente, el compromiso de agotar el mandato, hasta las elecciones de diciembre de 2022. La otra es el compromiso de que ni PP ni Cs “favorecerán o aceptarán ningún trasvase de representantes públicos o electos de un partido a otro del Gobierno”, es decir, no admitir tránsfugas de dirigentes de Cs al PP, como ha ocurrido en Murcia para frenar la moción de censura contra el Ejecutivo de Fernando López Miras, ni viceversa.
El punto dos de esta addenda dice así: “De respeto a la autonomía de los dos partidos que integran el Gobierno andaluz con el compromiso de que no se produzca ningún trasvase de cargos públicos o electos de ninguno de los dos partido del Gobierno de Andalucía con representación parlamentaria”. Esta cláusula contra el transfuguismo implica que el PP andaluz, del presidente Juan Manuel Moreno Bonilla, se desmarca de la estrategia nacional de su partido, cuyo secretario general, Teodoro García Egea, ha hecho un llamamiento a los representantes públicos y electos de Ciudadanos para que abandonen su partido y “vuelvan a la casa del PP”.
Escribe Daniel Cela.