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Las educadoras infantiles toman las plazas de toda España: “No somos el parche para la conciliación”

Miles de educadoras infantiles han teñido de amarillo decenas de plazas en toda España. A las puertas del comienzo del verano, y con temperaturas que superan los 30 grados en las aulas, estas profesionales de la educación han reivindicado que su calendario escolar se homologue al del resto de etapas formativas. “No es normal que las criaturas más pequeñas, de 0 a 3 años, que son las que deberían estar más tiempo con sus familias, se achicharren también en julio mientras los demás colegios e institutos cierran por el descanso de los jóvenes”, adelanta Rosa Marín, portavoz de la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles (PLEI) de la Comunidad de Madrid.

Ella ha sido una de las cientos de educadoras que en la tarde del jueves se han acercado en Madrid a la Puerta del Sol, casi desértica por el calor de la tarde y en la que, de vez en cuando, aparecían grupos de turistas como champiñones. En paro indefinido desde el pasado 7 de abril, las trabajadoras de las escuelas infantiles madrileñas han vuelto a reivindicar la dignificación de su sector. “La consejera se dignó a recibirnos tras siete semanas de huelga”, comenta. Mercedes Zarzalejo, al frente de la Consejería de Educación, se comprometió a no prorrogar los pliegos para poder actualizar las tablas salariales con un incremento en las nóminas de las trabajadoras, así como incluir la pareja educativa en cada aula.

“El problema es que no nos reconoce. Según dice, no somos interlocutores válidos y no nos da legitimidad para firmar el acuerdo. Debería saber que el comité de huelga tiene la potestad de alcanzar cualquier consenso, y que este sea vinculante, para finalizar los paros”, responde Marín. “En algún momento tendrá que volver a sentarse a firmar si quieres que volvamos a las aulas”, añade.

Marín ha recordado que “las criaturas necesitan descanso para su desarrollo neurológico, y con las temperaturas extremas del verano es imposible que lo consigan”. En este sentido, la portavoz ha recalcado que “no se entiende cómo el único recurso que se da desde la Administración para el cuidado de los bebés sea institucionalizarles de ocho a diez horas al día durante 11 meses al año”.

Algunas manifestantes han colgado fotografías de termostatos de las aulas de las escuelas que, en algunos casos, superaban los 30 grados. Asimismo, la reivindicación en la capital pronto ha tomado forma de performance. Al comienzo de la protesta, las concentradas se han arremolinado en torno a un círculo de bebés de juguete expuestos en el suelo caliente del kilómetro cero madrileño. A continuación, algunas de ellas se han tumbado mientras una mujer caracterizada de Isabel Díaz Ayuso pintaba su contorno en el suelo con una tiza, como si fueran un cadáver.

Solidaridad desde Navarra

La concentración pamplonica ha tenido lugar en la plaza de San Francisco. Narila Mondragón, educadora infantil en varias escuelas de Navarra, ha incidido en que su etapa educativa consta de entre 204 y 215 días al año, mientras los demás ciclos se quedan en los 175 días. “Hemos venido con fotos de los termómetros de las escuelas, donde a las 6.30 horas ya marcan 28 grados. La gente tiene que ver esto”, ha subrayado. A la hora de la siesta, en torno a las 13.00 horas, la temperatura alcanza los 35 grados, ha agregado en declaraciones a elDiario.es.

“Los niños no pueden dormir ni jugar, no tienen hambre, sufren golpes de calor… Y las trabajadoras estamos sudando todo el rato, deshidratadas. Esta es la reivindicación: el descanso de la infancia y a no trabajar a estas temperaturas extremas”, ha resumido Mondragón. Las educadoras infantiles navarras fueron a la huelga durante 60 días en 2022. “Ahora toca ayudar a las compañeras de Madrid. Nosotras ya hemos aportado a su caja de resistencia. Es importante que resistan para que el Ministerio modifique el real decreto y las ratios se equiparen a lo que propone la Unión Europea”, ha valorado Mondragón.

Cataluña en huelga

Georgina Rius ha sido otra educadora infantil que ha secundado la jornada de lucha de hoy. En su caso, desde Catalunya, donde han convertido la convocatoria de concentraciones estatales en una huelga regional. Esta trabajadora afincada en Barcelona ha explicado que “aunque en la LOMLOE aparece que somos consideradas como una etapa educativa más, no se concreta ningún mínimo que dote de calidad a las escuelas infantiles”.

La diversidad de modelos de gestión de estos centros educativos supone un problema a la hora de regularlos. Por ejemplo, la Generalitat catalana tan solo controla al completo unas 42 escuelas, mientras que entre las cuatro provincias que componen la región hay más de 3.000, ha afirmado Rius. “Esta descentralización solo juega en favor de las empresas y de la Administración y es un problema para hacer valer las demandas de las plantillas”, ha aseverado tras participar en la mañana del jueves en la manifestación barcelonesa que ha partido desde la plaza Universidad hasta la Delegación del Gobierno.

La situación se agrava en algunos municipios catalanes, sobre todo con costa. Hay ciertas escuelas infantiles que ni siquiera cierran en agosto, pues es el mes en el que los progenitores de las criaturas más trabajan en estas localidades de playa. “Esto es volver a la guardería. Hacen leyes que nos valoran como etapa educativa, pero en la práctica somos el parche para la conciliación”, ha precisado Rius.

Bebés en clase en olas de calor

Nieves Terriza ha estado a las 19.00 horas en la Alameda de Hércules de Sevilla. Al igual que en el resto de provincias andaluzas, menos Córdoba y Almería, en la concentración se han escuchado soflamas a favor un calendario escolar “que respete los tiempos y el descanso de los más pequeños”. Así lo ha expresado esta maestra de educación infantil y directora de una escuela en el pueblo de Marchena, quien ha sostenido que “hay centros sin climatizar en los que es imposible salir al patio y en los que es imposible estar en las clases”.

Desde su experiencia personal, esta maestra ha asegurado que las criaturas abandonan la escuela sobre las 16.45 horas en julio. “En plenas olas de calor con más de 40 grados, los pequeños acaban dentro de los coches ardiendo en los que vienen a buscarles sus padres o se tienen que ir andando por calles sin sombra”, ha profundizado. Desde Andalucía también apoyan a sus compañeras de Madrid en huelga: “Parte de lo que recaudamos con la venta de camisetas se lo enviamos. Que aguanten hasta que consigan todos sus objetivos”.

Por el derecho al descanso del menor

Cuando el sol todavía no había desaparecido en la capital madrileña, las educadoras han leído un comunicado. Tal y como han exclamado, “en la práctica ministerial y autonómica, el primer ciclo sigue siendo tratado bajo un prisma puramente asistencial y de conciliación laboral, y una de las pruebas irrefutables es el calendario de verano”.

Tal y como han comentado, “esta discriminación calendaria demuestra que la Administración pública utiliza el primer ciclo de infantil como un colchón para amortiguar las carencias del sistema laboral español”. Es decir, se antepone el derecho a la producción de las empresas y el derecho a la conciliación de los progenitores por encima del interés superior del menor y su derecho al descanso, han agregado.

De la misma forma que en el resto de las ciudades donde se han movilizado, las educadoras infantiles de la PLEI madrileña han exigido que el Estado legisle de cara a las empresas a través de reducciones de jornada estivales pagadas, permisos parentales flexibles y turnos racionales. “La escuela educa, no sustituye la crianza familiar”, han destacado antes de finalizar: “Exigimos que el descanso de la primera infancia no sea el precio que pagamos por ir a trabajar. Defendemos las escuelas infantiles como templos de educación y bienestar, no como herramientas de producción”.