El Gobierno neerlandés ha adelantado al viernes su anuncio de nuevas restricciones, después de que varios asesores exigieran imponer medidas más estrictas, incluso un confinamiento más severo, por temores a una fuerte saturación hospitalaria en un máximo de “diez días” dado el alto número de contagios.
El primer ministro en funciones, Mark Rutte, y el ministro de Sanidad, Hugo de Jonge, han convocado una rueda de prensa sobre la situación de la pandemia para el próximo viernes, una semana antes de lo previsto, después de una reunión esta mañana en la que varios ministros mostraron su preocupación.
Los asesores del gobierno (OMT), que tenían previsto reunirse el viernes, han adelantado su encuentro a esta misma noche y mañana, para emitir una recomendación sobre las medidas adicionales que deberían aplicarse. Por su parte, Diederik Gommers, director de la asociación de cuidados intensivos, ha calculado que los hospitales se enfrentarán a una situación de “código negro” -falta de recursos para atender a todos los pacientes- en un plazo de diez días, después de que ayer se confirmara que 49 de 73 hospitales están retrasando tratamientos no esenciales. Además, la capacidad de los quirófanos se ha reducido en un 29% por la falta de personal para atender la atención regular.
Gommers ha considerado que no es prudente por ahora debatir si los vacunados deben quedar excluidos del pase COVID, sino que debe plantearse la introducción de un “confinamiento estricto” a partir de la próxima semana
Por EFE.