El traspaso de poderes (incompleto) de Pablo Iglesias a Yolanda Díaz
La escenificación del cambio de liderazgo en Unidas Podemos tuvo lugar este miércoles en el Congreso. Pablo Iglesias intervino por última vez como vicepresidente del Gobierno ante el Pleno Tras un discurso de despedida que fue aplaudido por los diputados socialistas y de Unidas Podemos, Iglesias bajó de la tribuna y se acercó a la bancada azul, donde se sientan los miembros del Ejecutivo. Tras una larga sesión de control, solo quedaban dos de sus compañeras del Consejo de Ministros: la titular de Hacienda, María Jesús Montero, y la de Trabajo, Yolanda Díaz. El todavía líder de Unidas Podemos se acercó a Díaz, estiró la mano y se saludaron. “Porque fueron, somos. Porque somos, serán”, había dicho instantes antes en su último discurso en la Cámara.
Si en enero de 2020 fue el secretario general de Podemos el que lloró al confirmarse la investidura de Pedro Sánchez, esta vez las lágrimas corrieron por el rostro de la mujer que eligió como sucesora. El episodio reflejó la emoción propia de dos amigos que separan sus caminos en un momento muy complicado. Y la tensión fruto de lo que está por venir, de lo que probablemente llega antes de tiempo, cuando aún quedan decisiones por tomar y algunas ni siquiera están meditadas.
Lo cuenta Aitor Riveiro.