Sánchez se enfrenta a la presión de las autonomías y de sus socios de Gobierno por el alcance del estado de alarma
El presidente Pedro Sánchez ha encontrado resistencias este sábado para lograr el consenso en las medidas que deben acompañar a la declaración del estado de alerta por la pandemia de coronavirus en España.
La difusión a primera hora de la tarde del borrador de decreto de alarma puso a algunas comunidades en pie de guerra. A unas por la ausencia de información –más allá de lo publicado por los medios de comunicación– y la falta de determinación del Gobierno y a otras, por entender que La Moncloa pretendía ir demasiado lejos en las atribuciones competenciales: ven en su contenido una especie de 155 de la Constitución encubierto.
Ni Catalunya ni Euskadi entienden que el decreto que estará en vigor al menos durante los próximos 15 días vaya a ser de facto un elemento recentralizador que invada competencias en materias de salud, seguridad y transporte, ya que todas ellas quedarían bajo un mando único del Gobierno.
Puedes leer más detalles sobre las dificultades para consensuar las medidas del estado de alerta en este artículo de Esther Palomera.