La patronal de materiales de construcción señala que es imposible la paralización brusca de su actividad
La Confederación Española de Asociaciones de Fabricantes de Productos de Construcción (Cepco) ha señalado que es imposible la paralización “brusca” de la actividad, sobre todo en lo vinculado a los hornos de producción de material.
“Otros simplemente ponen en riesgo la viabilidad de los hornos si se paran (caso de lanas minerales o fabricación de vidrio) o tienen que mantener el horno parado un mes, después de tardar 15 días en pararlo (sector ladrillo y teja, la parada es, de hacerla, mínimo de mes y medio)”, ha explicado.
La patronal de materiales de construcción ha dejado claro que el apagado de un horno y la paralización de la actividad en una fábrica de ladrillos y tejas es “una tarea compleja que no puede realizarse de cualquier forma, sino llevando unas medidas de seguridad muy estrictas para que el enfriamiento del mismo se produzca de una forma lenta, ya que un enfriamiento puede suponer que el horno se parta”.
Así, ha remarcado que es necesario al menos un turno de trabajadores de la plantilla, mínimo seis personas, realizando los trabajos necesarios para el apagado del horno. “Lo mismo ocurre en el encendido del horno, por lo que la parada mínima de un horno de estas características es de un mes”, ha añadido.
La confederación ha solicitado que se aclare esta situación “urgentemente”, concediendo los días necesarios a cada actividad, según el mejor estado de la técnica disponible en cada caso. De hecho, se ha ofrecido a explicar la necesidad concreta de cada uno de sus sectores afectados por esta cuestión.
Sobre la suspensión de obras de construcción, la patronal ha señalado que esta debe alcanzar, con claridad jurídica suficiente, también a los subsectores de la industria de productos de construcción para que esta suspensión pueda ser considerada como causa de fuerza mayor para poder acogerse a los procedimientos de expedientes temporales de regulación de empleo y a otras medidas sociales.