Bienvenidos a la segunda residencia (pero con cuidado): la costa cántabra recibe a los vascos que multiplican su población en verano
La apertura de la movilidad entre Cantabria y Euskadi prevista para este viernes traerá consigo una avalancha de población vasca con segundas residencias en municipios cántabros como Castro Urdiales, Laredo, Noja o Arnuero, que cada periodo estival ven como sus habitantes se multiplican por tres, por cinco y hasta por treinta en algunos casos.
No obstante, este verano tiene la particularidad de que está enmarcado en una pandemia, cuya incidencia se encuentra en este momento controlada -tras un periodo de confinamiento y restricciones, y una desescalada que llega a su fin-, pero que trae consigo una serie de cambios en nuestros hábitos de vida que se conocen como la nueva normalidad.
Escribe Rubén Alonso.