La ciencia desmonta ‘Jurassic Park’: un estudio con participación española acaba con una de sus premisas principales
En la saga ‘Jurassic Park’ se difundió la idea de que la resina era un conservante ideal para el material genético, un hecho que ha llegado a asentarse en la cultura popular, y que ahora desmiente un estudio internacional en el que ha participado el Instituto Botánico de Barcelona junto al Instituto de Biología Evolutiva y el Instituto Geológico y Minero de España.
En el estudio presentado, en el que se ha probado lo que pasaría si un insecto quedase atrapado en resina se ha demostrado que el material genético incluso se degrada más rápido en este medio que si está fuera de él.
Un dato que se ha demostrado erróneo
Lo que genera la ficción, la ciencia se encarga de desmontarlo en algunas ocasiones, y eso es lo que ha sucedido en este momento, con el estudio que ha sido publicado en Scientific Reports y que se ha llevado a cabo por varios institutos científicos españoles, donde han llegado a la conclusión de que los insectos que se conservan en resina no presentan mejor preservación del ADN que los mantenidos fuera de este.
Así lo expresaba el líder del estudio, David Peris, investigador Ramón y Cajal del Instituto Botánico de Barcelona: “De hecho, en algunas de las muestras analizadas se observó una degradación más rápida del material genético en los ejemplares conservados en resina que en los que permanecieron fuera de ella”.
De esta forma, se ha llegado a la conclusión de que el ADN no es protegido de la degradación durante miles o millones de años al quedar atrapado en resina, algo que desmonta lo que se muestra en ‘Parque Jurásico, donde la premisa científica central es la clonación de dinosaurios a partir de ADN extraído de mosquitos atrapados en ámbar, quedando, así como un mito cinematográfico.
El estudio se realizó con moscas de trufa y escarabajo de harina
Para la metodología del estudio, compararon durante un mes el estado de preservación del ADN y tejidos, además de órganos internos de dos especies en concreto de insectos: la mosca de la trufa y el escarabajo de la harina. Los investigadores analizaron lo que sucedía a ejemplares atrapados en resina fresca de pino al mismo tiempo que lo hacía también con ejemplares conservados fuera y secados al aire.
Una vez se realizaron los análisis moleculares, se mostró que el ADN se degradaba también rápidamente en resina, así como fuera de ella, en un estudio de los tejidos internos que se hizo mediante tomografía con luz de sincrotrón que consiste en una técnica de imagen de alta resolución, que mostró que la resina sí puede favorecer la conservación de determinados tejidos y órganos internos, aunque este efecto no es igual en todos los organismos y depende de las características anatómicas de cada especie.
En este sentido se refirió Jesús Gómez-Zurita, investigador científico en el IBB: “Tras 30 días, tanto las moscas como los escarabajos conservados fuera de la resina presentaban tejidos claramente desecados. En cambio, las moscas atrapadas en resina mantenían estructuras internas, como los músculos, en gran medida intactas”.
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