La película que Alemania censuró durante años para borrar sus referencias al nazismo
En 1942, Hollywood estrenó una de las películas más emblemáticas de su historia. Casablanca, protagonizada por Humphrey Bogart e Ingrid Bergman, llegó aquel año a los cines estadounidenses y pronto se convirtió en un éxito internacional. Sin embargo, el público alemán tuvo que esperar diez años para verla en pantalla, y cuando llegó a los cines de Alemania Occidental, lo hizo en una versión totalmente distorsionada.
La distribuidora preparó una versión específica para el público alemán, para la que decidió eliminar escenas protagonizadas por militares alemanes y buena parte de las referencias al nazismo y al contexto de la Segunda Guerra Mundial. ¿El resultado? Los 102 minutos de la cinta original quedaron reducidos a apenas 82.
“La palabra 'nazi' nunca se pronuncia. Que los refugiados pudieran ser alemanes, algunos incluso judíos alemanes, solo se puede intuir por unos pocos nombres. No estamos en ningún período histórico. Los acontecimientos mundiales son un monstruo sin nombre. En lugar de agentes de la Gestapo, todos temen a los fantasmas”, escribió Karena Niehoff para el diario Tagesspiegel en 1974 sobre aquel metraje distorsionado.
Tramas modificadas y escenas eliminadas
Uno de los cambios más radicales afectó al personaje de Victor Laszlo, interpretado por Paul Henreid. En la película original, este era un miembro de la resistencia contra los nazis que había escapado de un campo de concentración. En la versión alemana, se convirtió en Victor Larsen, un científico atómico noruego perseguido por la Interpol por haber escapado de prisión y haber desarrollado unos misteriosos “rayos delta”.
En esta versión alternativa, también desapareció una de las escenas más famosas del filme que tiene lugar cuando los oficiales alemanes cantan Die Wacht am Rhein en el café de Rick y los clientes franceses responden entonando La Marsellesa. En Alemania, la secuencia fue directamente eliminada y no pudo verse en cines.
El resultado que se estrenó en 1952 fue una película muy diferente a la que Michael Curtiz había concebido. Casablanca había sido construida sobre una historia de refugiados que intentaban escapar de la Europa ocupada, con la amenaza nazi presente en todo momento de la historia.
Durante más de dos décadas, sin embargo, los espectadores alemanes conocieron una versión de Casablanca en la que los nazis prácticamente habían desaparecido. De hecho, la película no regresó a las pantallas alemanas hasta 1975, cuando la ARD, cadena de televisión pública alemana, finalmente emitió la versión íntegra con un nuevo doblaje que recuperaba la trama original.
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