Las telecos europeas avisan de que “es ingenuo” contar con la IA de EEUU a largo plazo: “Todo se usa como un arma”

Carlos del Castillo

Enviado especial al Mobile World Congress (Barcelona) —
2 de marzo de 2026 18:58 h

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“Si alguien piensa que a los europeos se nos va a conceder acceso a los últimos productos de IA que serán necesarios dentro de diez años para, por ejemplo, tener una industria farmacéutica o una industria manufacturera punteras, creo que está siendo un ingenuo”.

Es una de las advertencias que ha dejado Marc Murtra, presidente de Telefónica, en el panel principal de la primera jornada del Mobile World Congress (MWC), centrado en cómo conseguir la soberanía tecnológica europea. La mayor feria de las telecomunicaciones del mundo, que ha arrancado este lunes en Barcelona, ha juntado al ejecutivo español con los consejeros delegados de Deustche Telekom, Tim Höttges, y Jean-François Fallacher, de la multinacional espacial francesa Eutelsat, con el objetivo de abordar esta cuestión geopolítica en plena escalada de tensión internacional.

El diagnóstico de las líderes de las telecomunicaciones europeas es claro: para conseguir soberanía estratégica y mayor competitividad en el sector tecnológico, Europa debe reducir la fragmentación del mercado. Esto, aseguran, permitiría a sus grandes empresas de telecomunicaciones desarrollar las economías de escala necesarias para hacer grandes inversiones en inteligencia artificial, semiconductores e infraestructura tecnológica local.

“El concepto de soberanía puede ser a veces extremadamente concreto. Cuando uno de nuestros competidores, que no nombraré aquí, deciden cortar los servicios de un país, eso marca los ánimos y la gente se da cuenta de lo que significa ser independiente”, ha manifestado Fallacher sobre Starlink y el incidente de 2022 en Ucrania. Entonces, Elon Musk desactivó la red de su empresa de comunicación por satélites que utilizaba el ejército ucraniano para evitar un ataque sorpresa contra la flota naval rusa en Crimea.

Musk argumentó que quería evitar un “mini Pearl Harbor” y una posible escalada nuclear rusa. El evento, no obstante, demostró hasta qué punto las empresas de servicios digitales estadounidenses controlan la capacidad de movimiento de los países europeos. “¿En quién puedes confiar? Todo se utiliza como un arma. Y si te vuelves dependiente de alguien, ya sabes, podría aprovecharse de ello”, ha coincidido Tim Höttges.

Menos telecos para un mayor poder tecnológico

A pesar de que el panel se ha celebrado en medio del ataque del Gobierno de Donald Trump e Israel contra Irán, que numerosos expertos sitúan fuera de la legalidad internacional, Höttges no ha dudado en declararse “un gran fan de EEUU” por su éxito tecnológico. “Todo en EEUU funciona mejor que en Europa con respecto a estos esfuerzos de digitalización. Y eso no nos gusta. Reconozco que estoy celoso. Quiero tener el mismo ecosistema para mi Europa”, ha afirmado.

El panorama que los ejecutivos de las principales telecos europeas quieren emular en el Viejo Continente es el que ha permitido una mayor concentración del mercado. Tanto en EEUU como en China, son solo tres o cuatro gigantes los que dominan todo el mercado. En Europa, en cambio, hay cerca de 40.

“Necesitamos escala. Necesitamos empresas más grandes que asuman más riesgos”, ha defendido Murtra. Por ello, también cree necesario “cambiar y ajustar la regulación” europea para que facilite “las fusiones y la consolidación del mercado”. “Somos una colección de 27 países. Lamentablemente, todavía no nos comportamos como un solo país”, ha coincidido Jean-François Fallacher, de Eutelsat.

Se trata de una reivindicación histórica. El sector de las telecomunicaciones ha utilizado tradicionalmente este marco geopolítico de rivalidad entre Estados Unidos y China para reclamar a Bruselas una flexibilización de las normativas antimonopolio que les permita comprar a los actores más pequeños del continente.

No obstante, se trata de un movimiento que Bruselas siempre se ha mostrado reticente a ejecutar ante el miedo de que la concentración del mercado perjudique al consumidor. Menos actores puede acabar traduciéndose en facturas de internet y telefonía más caras, pero no en garantías de una innovación real.

La organización del evento, la GSMA (la patronal mundial de la industria del móvil) había pensado en que fuera Henna Virkkunen, vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea para la Soberanía Tecnológica, la Seguridad y la Democracia, la que diera la réplica la los ejecutivos. Sin embargo, la participación de Virkkunen en el panel se ha cancelado este lunes debido a la guerra de EEUU e Israel contra Irán desatada este fin de semana.

Salvo por la cancelación de la vicepresidenta de la Comisión, el MWC apenas se ha dejado influir por los ataques de este fin de semana. Las referencias a los ataques entre los ponentes o las empresas expositoras han sido muy excasas. La feria ha ido dejando de ser la exposición de gadgets de consumo que era hace una década para asimilarse a un gran foro geopolítico para las empresas de telecomunicaciones, tecnológicas y reguladores.