Murtra fía el futuro de Telefónica a su consolidación como gran tecnológica europea
El informe Draghi, encargado por Bruselas al economista y ex primer ministro italiano Mario Dragui, avisa que si la UE quiere mantener su modo de vida debe desplegar un plan de urgencia para mejorar su productividad, su capacidad de innovación y autonomía estratégica para impedir que EEUU y China sigan alejándose. El informe Letta, por su parte, incide en que el mercado único europeo debe aumentar su integración en sectores como energía, telecomunicaciones y servicios financieros para aumentar su dinamismo y seguir creciendo. “Nosotros queremos ayudar a que lo que dicen esos informes sea posible”, dice el presidente de Telefónica, Mac Murtra.
“De las diez empresas tecnológicas más importantes del mundo, ninguna es europea”, ha enfatizado el ejecutivo en la noche de este lunes en un acto en la Fundación La Caixa, de la que es patrono. “Si miramos en el ámbito de la ciberseguridad, todos los productos que se utilizan de ciberseguridad en Europa, todos los productos son americanos o israelíes”, ha continuado. “La inteligencia artificial, hoy, es un producto o chino o americano”, ha insistido.
Cuestiones que hacen que Europa corra “el riesgo de convertirse en una colonia digital y de quedar desconectada de las tecnologías”, ha concluido Murtra. Para evitarlo, y que Telefónica encuentre una vía para seguir creciendo durante esta nueva etapa, su presidente propone a la compañía como una candidata a convertirse en una de esas grandes tecnológicas del continente, apoyada en la IA y la ciberseguridad.
¿Alguna idea de cuántas empresas de telecomunicaciones tenemos en Europa? 38
La vía para conseguirlo, a su juicio, es corregir la fragmentación del mercado. “En Estados Unidos hay tres empresas de telecomunicaciones. En China hay tres empresas de telecomunicaciones. En India hay tres empresas de telecomunicaciones. ¿Alguna idea de cuántas empresas de telecomunicaciones tenemos en Europa? 38”, ha contestado el directivo.
Esa reducción de empresas de telecomunicaciones permitiría a compañías como Telefónica invertir más en nuevas tecnologías e infraestructuras de nueva generación, defiende Murtra, que llegó a su dirección hace justo un año. “Solo con que cada país pase de 4 a 3 operadores, las eficiencias que se liberan son gigantescas”, ha enfatizado: “Europa necesita operadores fuertes para garantizar la autonomía tecnológica, capacidad de inversión y control de las infraestructuras críticas”.
Murtra asegura que percibe a los reguladores comunitarios cada vez más partidarios de esta solución, aunque descarta que vaya a ser un proceso fácil ni que pueda llevarse a cabo en un período corto de tiempo. El nuevo plan estratégico de la empresa, el primero elaborado bajo su presidencia, incluye 32.000 millones de euros de inversión entre 2026 y 2028, priorizando la tecnología sobre el flujo de caja inmediato.
No le preocupa el precio de la acción y defiende el papel de los estados en las telecos
Otra de las medidas del nuevo plan estratégico fue una reducción del 50% del dividendo para los próximos años. Los mercados castigaron esta limitación con una depreciación de las acciones de Telefónica de un 25%. Su presidente asegura que no está preocupado por este hecho y asegura que debe entenderse como una consecuencia de la modernización y la competitividad de la empresa, y no como un indicador que deba dictar la estrategia a corto plazo.
Su argumento principal es que, al ejecutar un plan de transformación profunda que prioriza la inversión tecnológica futura sobre la caja inmediata, es natural que los mercados reaccionen de manera negativa.
Por otro lado, el ejecutivo también ha defendido el papel de los estados en las telecos estratégicas, y ha recordado que tanto Francia como Italia poseen participaciones superiores al 20% en sus principales compañías. “Las telecomunicaciones son un activo estratégico que requieren protección institucional”, ha afirmado: “En España, el estado tiene el 10% de Telefónica. No es un negocio cualquiera, son infraestructuras críticas para la seguridad de la economía y la cohesión”.
“Reciclar” unidades de negocio “obsoletas”
Telefónica está finalizando un ERE que afectará a más de 5.000 empleados, un 20% de la plantilla. La inmensa mayoría serán bajas voluntarias, aunque puede que se lleven a cabo unos 160 despidos forzosos en las divisiones de negocio internacional, donde no se ha cubierto el cupo pactado con los sindicatos.
Dentro de su plan de transformación integral, Murtra ha introducido este lunes un concepto que considera clave para la supervivencia de la operadora: la necesidad de “reciclar” áreas de la compañía que han perdido vigencia tecnológica. “Hemos de ser conscientes del modelo de negocio en el que estamos y por ello vamos a prescindir de las unidades de negocio obsoletas”, ha afirmado, subrayando que esta realidad debe afrontarse “decidida profesionalmente y por supuesto, con empatía y con un aspecto social”.
El presidente de Telefónica también ha insistido en que este movimiento no implica un repliegue de la empresa, sino una reestructuración obligada por el mercado. “El objetivo de Telefónica no es reducir nuestra actividad, sino reordenarnos para ser más competitivos”, ha aclarado. El directivo ha ilustrado este proceso con el cambio de infraestructuras: “Antes se invertía en cobre y el cobre ahora es una tecnología obsoleta, ahora hay que invertir en fibra óptica, en ciberseguridad y en inteligencia artificial”.