El arenal de agua dulce en el interior de Extremadura condecorado con Bandera Azul por quinto año consecutivo
Extremadura ha logrado romper definitivamente con el viejo mito de que los destinos de interior carecen de un verano de sol y playa. En los últimos años, la región se ha consolidado como el auténtico paraíso continental del agua dulce en España, gracias a sus impresionantes embalses que combinan paisajes vírgenes con zonas de baño de la más alta calidad. Lejos de las aglomeraciones de las costas marítimas, este territorio ofrece oasis únicos donde el agua y la dehesa conviven en perfecta armonía, atrayendo a un turismo cada vez más exigente que busca naturaleza, desconexión y servicios de primer nivel.
El máximo exponente de esta revolución turística sostenible se encuentra en la comarca de La Siberia pacense, concretamente en la Playa de Peloche, ubicada en el municipio de Herrera del Duque. Este arenal e instalaciones a orillas del embalse de García de Sola han consolidado su posición de prestigio internacional al recibir, por quinto año consecutivo, la prestigiosa Bandera Azul. Otorgado por la ADEAC (Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor), este galardón sitúa a esta joya extremeña a la misma altura que las mejores playas de la costa costera, certificando de manera rigurosa que cumple con los más estrictos criterios internacionales en materia de calidad de las aguas, seguridad, accesibilidad y educación ambiental.
El valor de este reconocimiento es doblemente especial debido al entorno geográfico en el que se ubica. La Playa de Peloche tiene el honor histórico de haberse convertido en la primera Bandera Azul otorgada dentro del territorio de la Reserva de la Biosfera de La Siberia, una de las grandes reservas medioambientales protegidas por la Unesco en España. Este distintivo internacional no solo es un motivo de gran satisfacción, sino el justo reconocimiento a un intenso trabajo que el Ayuntamiento viene desarrollando durante años para implantar mejoras sustanciales tanto en la propia playa como en su entorno natural. De hecho, la propia ADEAC otorga este sello de excelencia consolidando a Extremadura como un referente absoluto del turismo de interior en España, presumiendo de un gran despliegue de ocho banderas azules repartidas en ocho municipios diferentes.
Dentro de esta selecta lista en la provincia de Badajoz, además de la citada playa de El Espolón-Peloche en Herrera del Duque, revalidan con orgullo este distintivo internacional la emblemática Playa dulce de Orellana (en Orellana la Vieja), La Dehesa (en Cheles), Los Calicantos (en Casas de Don Pedro), la zona de Talarrubias-Puerto Peña (en Talarrubias) y la playa de Campanario (en el municipio homónimo). A este increíble mapa costero de interior se suman grandes noticias para la región este año, ya que la playa de Isla del Zújar, en Castuera, logra recuperar de forma oficial su merecida Bandera Azul, completando así este potente catálogo de oasis extremeños galardonados por su calidad impecable.
Naturaleza e historia en Peloche
Más allá de la indiscutible calidad de sus aguas certificada por la Bandera Azul, la Playa Natural de Peloche destaca por estar integrada en un entorno paisajístico y cultural único. Situada en un recodo del río Guadiana a su paso por esta pedanía de Herrera del Duque, la zona de baño combina un área de arena con otra de hormigón, perfectamente acondicionada para el veraneante con zonas arboladas que dan sombra, chiringuito, un merendero completo con mesas y barbacoas, parque infantil y un paseo fluvial totalmente iluminado.
El arenal se encuentra arropado por la majestuosa Sierra de Peloche, un espacio protegido por la Red Natura 2000 bajo las clasificaciones de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Zona de Especial Conservación (ZEC). Esto convierte a la playa en un destino de referencia para los aficionados a la observación de aves debido a su valiosa biodiversidad ornitológica. El paisaje circundante está definido por imponentes riscos y picos que regalan unas vistas panorámicas espectaculares del embalse de García de Sola, entre los que destacan:
- El Rincón
- El Fuerte o Cerro de Paniagua
- El Paredón
- El Callejón del Lobo
- El Collado de los Alguaciles
- El Cerro de La Barca
Patrimonio monumental y gastronomía
La riqueza de Peloche no es solo natural, sino también histórica. En los abrigos rocosos de la cercana Sierra de los Golondrinos se conservan valiosas pinturas rupestres esquemáticas que muestran escenas cotidianas de caza y figuras humanas del hombre primitivo. Además, los alrededores albergan restos de antiguos castros celtas y rutas prerromanas. En cuanto a su patrimonio arquitectónico, la localidad cuenta con dos templos de gran interés:
- Iglesia de San Antonio Abad: una sólida construcción que alberga en su retablo mayor un Cristo crucificado flanqueado por dos valiosas tallas: la de la Virgen del Rosario y una imagen policromada de San Antonio que data del siglo XVII.
- Ermita de la Virgen del Espino: un templo moderno levantado a finales del siglo XX por los propios vecinos utilizando los materiales de la sierra. Su nombre proviene de la Fuente del Espino y es el epicentro de la tradicional romería celebrada el primer domingo de mayo.
La experiencia en esta playa fluvial no estaría completa sin saborear su gastronomía autóctona, que cuenta con un protagonista indiscutible: el escarapuche de Peloche. Este plato típico tradicional se elabora minuciosamente a base de peces del río (aunque cuenta con una variante de carne asada) picados y preparados a modo de ensalada junto con tomate, cebolla y un aliño especial. Al margen de esta delicia, también causan furor en la localidad los dulces denominados Canutos de Peloche, un postre artesanal estrella durante las fiestas patronales y la Semana Santa.
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