Escapadas a la naturaleza en febrero: cinco rutas fáciles que puedes hacer con niños
A pesar del frío, el invierno ofrece un escenario único para adentrarse en paisajes sorprendentes, lejos del bullicio de la ciudad. Las rutas sencillas y accesibles, ideales para ir con niños, son la opción perfecta para aquellos que desean explorar la naturaleza sin complicaciones. Además, estos recorridos proporcionan una excelente oportunidad para disfrutar de la tranquilidad del campo, respirar aire fresco y observar la fauna local, todo sin grandes exigencias físicas.
La posibilidad de pasar tiempo en familia en espacios naturales, lejos de las pantallas y las distracciones cotidianas, se convierte en una experiencia enriquecedora para los más pequeños. Las rutas que se presentan a continuación son accesibles, permiten a los niños disfrutar de la caminata sin sobrecargar sus energías y, además, proporcionan un contacto directo con el entorno. A través de estos paseos, se promueve la conciencia ecológica y la importancia de cuidar nuestro planeta desde una edad temprana.
Ruta por el Parque Natural de las Hoces del Duratón (Segovia)
Situado en la provincia de Segovia, el Parque Natural de las Hoces del Duratón es uno de los destinos más recomendados para realizar una caminata ligera, perfecta para familias con niños. Este paraje natural, de una belleza sin igual, está formado por cañones que surcan el río Duratón. La ruta más sencilla comienza en la localidad de Sepúlveda y se adentra en una senda que sigue el curso del río, permitiendo a los caminantes disfrutar de impresionantes vistas sobre los acantilados, rodeados por una vegetación que cambia con las estaciones.
A lo largo del recorrido, se pueden observar diversas especies de aves, entre ellas el buitre leonado, lo que hace de esta una actividad educativa para los pequeños. La ruta no presenta dificultades y cuenta con amplios espacios para descansar, lo que la convierte en una opción ideal para los más pequeños. Además, el entorno de este parque natural permite realizar paradas en varias áreas de pícnic, donde las familias pueden disfrutar de un almuerzo al aire libre mientras contemplan el paisaje.
El Bosque de Oma (Vizcaya)
Ubicado en la provincia de Vizcaya, el Bosque de Oma es un lugar único. Conocido por sus árboles pintados por el artista Agustín Ibarrola, este singular bosque ofrece una experiencia excepcional, donde la naturaleza y el arte se combinan de manera armoniosa. La ruta más sencilla que atraviesa el bosque es accesible para niños y adultos por igual, y durante el recorrido, se pueden descubrir las pinturas que adornan los troncos de los árboles, creando un paisaje de lo más peculiar.
La senda permite adentrarse en un entorno rodeado por la frondosidad del bosque. Además de disfrutar de las sorprendentes obras de arte, los niños pueden aprender sobre la fauna y flora local, lo que convierte la excursión en una actividad educativa y recreativa. El recorrido no es exigente y se puede hacer con tranquilidad, lo que hace que la ruta sea perfecta para disfrutarla con los más pequeños.
Sendero de las Cascadas del Aljibe (Madrid)
Una opción excelente para disfrutar de la naturaleza sin alejarse demasiado de la capital es el Sendero de las Cascadas del Aljibe, ubicado en la comunidad de Madrid, en el municipio de Navacerrada. Este sendero circular es perfecto para aquellos que buscan una caminata corta pero gratificante. Durante el recorrido, los niños podrán admirar las cascadas y pequeños saltos de agua que decoran el paisaje invernal, creando un ambiente mágico, especialmente si el frío ha formado carámbanos sobre las rocas.
El terreno es relativamente fácil de recorrer, con tramos amplios y bien señalizados, lo que hace que la caminata sea apta para niños de diversas edades. La cercanía con Madrid hace que esta ruta sea una escapada perfecta para aquellos que no disponen de mucho tiempo, pero desean escapar de la rutina urbana.
Sendero de la Cueva del Hierro (Guadalajara)
En la provincia de Guadalajara, el Sendero de la Cueva del Hierro es una excelente opción para quienes buscan una experiencia natural y educativa. Esta ruta circular, que abarca aproximadamente cuatro kilómetros, se adentra en un entorno lleno de historia geológica y natural. Durante el recorrido, las familias pueden explorar una zona conocida por sus minas antiguas y las formaciones rocosas que han dado forma a la región. El sendero es relativamente fácil y accesible, por lo que es una opción ideal para niños de todas las edades.
A lo largo del camino, se puede disfrutar de la belleza de los paisajes serranos y descubrir la fauna local, además de aprender sobre la historia minera de la zona, lo que la convierte en una actividad culturalmente enriquecedora. Con poco desnivel, el sendero es perfecto para disfrutar de una caminata tranquila en familia, con varios puntos de descanso donde se puede hacer una parada para disfrutar de la naturaleza circundante.
El camino natural de la Vía Verde de la Sierra (Cádiz)
Para aquellas familias que deseen explorar una vía verde, la Vía Verde de la Sierra, entre la Sierra de Cádiz y la Sierra Sur de Sevilla, es una opción destacada. Este recorrido de aproximadamente 36 kilómetros ha sido acondicionado sobre una antigua vía férrea, lo que lo convierte en una de las rutas más accesibles y cómodas para caminar en familia. La ruta, que atraviesa paisajes montañosos, es especialmente recomendable para aquellos que prefieren evitar grandes desniveles, ya que el trayecto es suave y fácil de recorrer.
Aunque la ruta completa tiene una longitud considerable, existen diferentes tramos que pueden recorrerse en parte, adaptándose a las necesidades de las familias con niños. A lo largo del camino, se podrán ver paisajes de la sierra gaditana, además de puentes, túneles y antiguos vagones, que harán que los pequeños disfruten aún más del paseo. La diversidad de su entorno hace que esta ruta sea perfecta para aquellos que desean pasar el día en un entorno natural, a la vez que descubren un patrimonio histórico singular.
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