Vacaciones en autocaravana para principiantes: todo lo que necesitas saber antes de lanzarte a tu primera ruta por España
Cada vez hay más viajeros que se plantean cambiar hoteles y horarios cerrados por una forma distinta de moverse: viajar con la casa a cuestas. La idea resulta tentadora, porque supone una forma totalmente distinta de viajar. Ir a tu ritmo, improvisar más, detenerte donde te apetezca y tener siempre a mano una cama, una cocina y todo lo necesario para el viaje. Pero, entre la imagen idealizada que solemos tener y la experiencia real, hay unos cuantos detalles que conviene conocer antes de lanzarse.
Porque irse de vacaciones en 'camper', o en autocaravana, no consiste simplemente en recoger las llaves y empezar a conducir. Elegir el vehículo adecuado, entender cómo funcionan el agua o la electricidad, saber dónde se puede dormir realmente o aprender a organizar el espacio cambia mucho la experiencia. Y la buena noticia es que casi todo eso se aprende rápido si llegas con unas nociones básicas.
Si estás pensando en probar por primera vez, esta guía es para ti. Empezamos por lo esencial, para entender qué tipo de vehículo encaja mejor contigo, qué consejos merece la pena tener en cuenta antes de salir y qué normas básicas te evitarán errores de principiante. Y terminamos con algunas rutas por España, especialmente recomendables para estrenarse en esto de viajar sobre ruedas.
Antes de reservar: caravana, 'camper' o autocaravana
La primera decisión llega antes incluso de arrancar. Aunque muchas veces usamos todos estos términos como si fueran lo mismo, no lo son, y elegir bien puede marcar bastante la experiencia.
La caravana es la opción clásica. Tan clásica, quizá, que cada vez se ve menos, ya que es un remolque que necesita otro vehículo para desplazarse. Tiene la ventaja de poder dejarla instalada y seguir moviéndote con el coche, pero también exige cierta soltura al conducir y maniobrar. En marcha el conjunto no es ágil, por lo que quienes optan por ella suelen dejarla instalada en algún lugar durante un largo periodo de tiempo.
La camper suele ser la puerta de entrada para muchos principiantes. En esencia, hablamos de una furgoneta adaptada para poder dormir y hacer vida dentro. Se conduce de una forma más parecida a un coche convencional, suele ser más compacta y resulta práctica para rutas con movimiento constante, aunque el espacio interior también es más limitado.
La autocaravana, en cambio, está diseñada desde el principio para vivir dentro de ella. Suele ofrecer más comodidad, más almacenaje y más equipamiento, pero también ocupa más, consume más y requiere algo más de atención al volante, ya que su volumen puede ser elevado.
¿Nuestro consejo si es la primera vez? Alquila antes de comprar. Un viaje corto suele bastar para descubrir si esta forma de viajar encaja contigo y qué tipo de vehículo te resulta más cómodo.
Lo que conviene saber antes del primer viaje
En una camper o una autocaravana, menos suele ser más. El error más habitual es cargar el vehículo como si no fueras a volver a encontrar una tienda, una lavandería o una gasolinera en días. La realidad es que el espacio se llena rápido y cuanto más ordenado viajes, más cómoda será la experiencia. Lleva ropa práctica, guarda cada cosa siempre en el mismo sitio y evita los “por si acaso”.
Antes de salir, dedica un rato a conocer el vehículo. No hace falta convertirte en experto, pero sí saber dónde están los depósitos, cómo se controla el nivel de agua, cómo funciona la batería auxiliar o dónde se guarda el gas. También conviene comprobar neumáticos, luces y documentación, tal y como harías en cualquier coche de alquiler.
Otro consejo, aunque pueda parecer contradictorio, es que planifiques, pero no demasiado. Parte de la gracia está en improvisar, aunque merece la pena salir con una ruta aproximada y algunos lugares donde pasar la noche ya localizados. Sobre todo en temporada alta.
Y hay una diferencia importante respecto a viajar en coche: los ritmos cambian. Aunque conduzcas menos kilómetros, las maniobras son más lentas, las carreteras estrechas exigen más atención y las pausas se agradecen más. Mejor hacer etapas cortas y disfrutar del camino.
Para el equipaje, hay algunos básicos que nunca están de más, como una linterna, un pequeño botiquín, una batería externa, cargadores y recipientes plegables. Además, si alquilas la camper o autocaravana, asegúrate de que te ofrecen unas cuñas elevadoras para poder nivelar el vehículo cuando el terreno no está completamente plano.
La duda que tenemos todos al empezar: dónde puedes dormir
Esta suele ser la gran pregunta del primer viaje y también donde aparecen más confusiones. Antes de nada, lo primero que debemos de tener claro es que estacionar no es lo mismo que acampar.
Cuando una camper o autocaravana está correctamente estacionada, es decir, sin ocupar más espacio del que tendría circulando y sin sacar elementos al exterior, dormir dentro suele estar permitido igual que ocurre con cualquier otro vehículo. Por tanto, pernoctar no implica necesariamente estar acampando.
La situación cambia cuando el vehículo empieza a extenderse hacia fuera. Sacar mesas, desplegar un toldo, colocar sillas o utilizar elementos que ocupen espacio exterior ya entra dentro de la acampada, y ahí las normas dependen de cada lugar y suelen ser bastante más restrictivas.
Las áreas específicas para autocaravanas suelen ser una solución cómoda porque permiten llenar agua, vaciar depósitos y pasar la noche con servicios básicos. Los campings siguen siendo la alternativa más completa si buscas duchas, electricidad o simplemente una primera experiencia más sencilla. Aunque también existen parkings habilitados para pernoctar.
Y hay una regla que debemos recordar siempre: deja el lugar igual o mejor de como lo encontraste. Gestionar bien el agua, los residuos y respetar el entorno forma parte del viaje, y del futuro de las propias campers y autocaravanas.
Cinco aplicaciones que te harán la vida mucho más fácil
A la hora de viajar en camper o autocaravana, el móvil termina convirtiéndose en una herramienta casi tan importante como el depósito de agua. Es fundamental saber dónde hay estaciones para autocaravanas, sitios para pernoctar y demás servicios útiles cuando viajas con la casa a cuestas, por lo que hay algunas aplicaciones que no debemos perder de vista.
- Park4night: probablemente sea una de las aplicaciones más conocidas para localizar lugares donde dormir, áreas de servicio y recomendaciones de otros viajeros.
- Campercontact: reúne miles de áreas, campings y puntos útiles para viajar por carretera dentro y fuera de España.
- CaraMaps: destaca por la cantidad de información disponible y por su componente colaborativo.
- Furgoperfectos: está especialmente orientada a descubrir lugares tranquilos y bien valorados para pasar la noche.
- IOverlander: puede ser una buena opción si más adelante te animas a salir de Europa o buscas una herramienta con información muy amplia aportada por viajeros.
Cuatro rutas fáciles para estrenarte en España
Cabo de Gata (Almería)
Si nunca has hecho un viaje de este tipo, cuesta encontrar una ruta más agradecida para empezar. Hay buenas carreteras, distancias razonables y muchos lugares donde parar sin necesidad de grandes desvíos.
Puedes combinar pueblos como Mojácar o Carboneras con playas como la de los Muertos y pequeñas calas escondidas. Además, fuera de temporada alta el ritmo suele ser tranquilo y muy cómodo para una primera experiencia.
Asturias entre costa y montaña
Asturias encaja especialmente bien para estrenarse porque permite cambiar continuamente de paisaje sin recorrer grandes distancias.
La idea aquí no es verlo todo, sino ir alternando paradas: Llanes, Ribadesella, Lastres, Cudillero o alguna escapada hacia el interior para acercarse a Covadonga o Cangas de Onís. Una ruta flexible y muy fácil de adaptar.
Costa da Morte (Galicia)
Hay lugares que parecen hechos para recorrer sin prisas y parando cada dos por tres en una camper, y este es uno de ellos.
La carretera va acompañando el litoral y permite detenerse constantemente. Pueblos marineros, faros, playas abiertas y rincones donde quedarse todo el rato que quieras. Malpica, Camariñas, Ézaro o Finisterre son algunas de esas paradas que encajan especialmente bien en un viaje sobre ruedas.
Costa Brava fuera de temporada
En verano puede ser más complicada, pero fuera de los meses de mayor afluencia se convierte en una ruta muy agradecida para empezar.
Desde Lloret de Mar hasta Portbou, el recorrido permite combinar pueblos costeros, calas y algunos desvíos hacia el interior. Tossa de Mar, Palamós, Begur, Roses o Cadaqués son algunos de los nombres que suelen aparecer en cualquier itinerario… y por algo será.