El Campo de Cebada, ganadores del premio a la mejor comunidad digital en Ars Electronica
Los premios que entrega cada año desde 1979 Ars Electronica están entre los más esperados por toda la comunidad de arte y creatividad digital. Este año he tenido la suerte de participar como jurado en la categoría de comunidades digitales y me alegra anunciar que ha recibido el primer premio el que hemos considerado uno de los proyectos ciudadanos más innovadores de los últimos años: El campo de cebada.
Desde hace un año, el vecindario del Distrito Centro se reúne para fomentar el uso temporal del solar del derribado polideportivo de La Latina, mientras no den comienzo las obras previstas para su nuevo uso urbanistíco. "El campo de cebada" plantea el uso de un espacio abandonado en el centro de Madrid, con propuestas como la construcción de una cúpula geodésica para eventos sociales y culturales que no se pueden realizar durante el invierno. La naturaleza del proyecto, su impacto y su sostenibilidad teniendo en cuenta el contexto español actual, junto con la presencia de una comunidad activa y vibrante han sido los factores que han hecho que nos decantásemos por este proyecto, entre más de 150 presentados en esta categoría, para el Golden Nica.
La injusticia palestina contada en gráficos
"Me llamo Jason y nací en la clínica Cleveland". "Me llamo Camille y nací en el hospital San Vincent de Paul." "Me llamo Rami y nací en el puesto de control militar de Qalandia".
Mediante esta sencilla imagen, se presenta uno de los efectos más dramáticos de la ocupación israelí: el que lleva a madres palestinas a dar a luz en los puestos de control que dificultan el acceso diario de la población autóctona a sus puestos de trabajo, colegios, hospitales y otros servicios básicos. Entre 2000 y 2005, concretamente, se dieron 67 partos en estos checkpoints y 38 niños murieron debido a la falta de atención sanitaria.
Esta infografía forma parte del proyecto Visualizing Palestine, mediante en el que un grupo de diseñadores, arquitectos e investigadores basados entre Ramallah, Amman y Beirut propone un acercamiento a la realidad de la ocupación israelí a través de visualización de datos.
Carta abierta a Yoani Sánchez
Soy una activista hispano-siria dedicada desde hace años a la defensa de la libertad de expresión, centrada sobre todo en la región de Oriente Medio. Como desconocedora de la realidad cubana, soy muy receptiva a escuchar voces que me acerquen a un contexto que siempre me ha resultado difícil comprender a través de medios de comunicación tradicionales. Supe recientemente que comenzabas una ruta por España para impartir conferencias y mantener diversos encuentros con representantes políticos y he seguido muy de cerca tus impresiones a través de medios de comunicación y redes sociales.
Me ha llamado la atención la admiración que demuestras hacia las políticas e instituciones de este país. No niego que quizás puedas valorar aspectos que a los que vivimos en él puedan pasarnos desapercibidos, pero lo cierto es que nuestra realidad está lejos de ser un espejo en el que querer mirarse. Creo que distamos de poder ser señalados como ejemplo a seguir y como fórmula a imitar.
Este país duele. Este país se quiebra bajo el peso de desahucios, desigualdades e injusticias. Los españoles vemos cómo se nos arrebatan a diario derechos que ha costado décadas conquistar. Vemos cómo la sanidad pública de la que nos enorgullecíamos desaparece y cómo la educación universal a la que aspirábamos queda cada vez más lejana.
El derecho a la vivienda que recoge nuestra Constitución ha sido ignorado por el partido que gobierna actualmente y también por el anterior. La cifra de desahucios de primera vivienda ha llegado a superar los 500 diarios y ahora está en 115. Esto significa que miles, cientos de miles de familias se quedan sin techo, sin hogar y sin posibilidad de protección para sus hijos. El número aumenta mientras nuestro Gobierno se niega a cambiar una ley injusta y abusiva que obliga a quienes pierden su casa a continuar pagándola.
Todo este sufrimiento no es consecuencia de un desastre natural. No es una desgracia que ha sobrevenido a la ciudadanía española. Es el producto de una metódica planificación llevada a cabo por esos representantes políticos de los que te rodeas. Los que te invitan al Congreso y los que charlan contigo sobre derechos humanos en tu país tras haber promovido la invasión del de otros, arruinando el futuro de varias generaciones de iraquíes.
Y sí, es cierto que España es una democracia, y que esos políticos que te arropan en tu visita han ganado elecciones. Pero es una democracia con una ley electoral quirúrgicamente diseñada para sostener un sistema bipartidista que nos permite elegir entre lo mismo y lo mismo. Una democracia que permite votar cada cuatro años pero que restringe y limita cada vez más cualquier otro tipo de participación ciudadana. Por eso, para cambiar un sistema que nos margina en la toma de decisiones, recuperamos la calle el 15 de mayo de 2011, sorteando amenazas legales del Gobierno y encajando multas y golpes de los mismos policías encargados de protegernos. Por eso seguimos y seguiremos saliendo.
Nos alegra que valores nuestros logros como país, pero codeándote con nuestra élite política legitimas un sistema que gran parte de la ciudadanía lucha por cambiar para construir uno más justo.
Si algo he aprendido en todos estos años trabajando por la libertad y los derechos humanos, es que los enemigos de nuestros enemigos no son necesariamente nuestros amigos. Hoy me gustaría preguntarte si te has parado a analizar las agendas políticas de quienes se arriman a tu causa, si crees que puede ser de fiar quien dice defender derechos en países ajenos mientras hace todo lo posible por estrangularlos en el suyo. Me gustaría preguntarte, en fin, si basta con colocarse en el lado contrario al del régimen cubano para estar en el tuyo.
Los tweets del pianista turco
Fazil Say, reconocido compositor y pianista turco, fue condenado el 15 de abril por "comportamiento y lenguaje blasfemo" después de publicar en su perfil de Twitter unos mensajes en los que citaba al poeta, filósofo y matemático persa Omar Jayam. "Decís que hay ríos de vino en el Paraíso, ¿es acaso el Paraíso una taberna para vosotros?", reza uno de los conocidos versos de Khayam de los que Say se hizo eco.
Citar a Omar Jayam es común en Turquía. Al anunciarse la sentencia contra Say el 15 de abril, cientos de usuarios de fuera y dentro del país compartieron versos del poeta en twiter en solidaridad con el pianista.
El propio Say valoraba así la sentencia:
Listas negras de blogueros en Bangladesh
Bangladesh vive un clima de alta tensión religiosa desde que el 25 de febrero fuera condenado a muerte un líder islamista por crímenes de guerra durante el conficto de 1971, que terminó en la liberación del país de Pakistán. Bajo este clima de tensión que ha provocado decenas de muertes, las autoridades del país han dado pasos que aumentan su control de las comunicaciones, contentando a los sectores más conservadores.
Las últimas medidas del gobierno se centran en internet e incluyen la formación de una comisión para el seguimiento de blogueros y usuarios de Facebook que hagan comentarios despectivos sobre el Islam y el Profeta Mohammad. La comisión, compuesta por nueve miembros, incluye al organismo de Regulación de Telecomunicaciones del país. A esta comisión ha enviado un grupo de clérigos de la línea más dura del país una lista [BN] de 84 blogueros que consideran sospechosos de ateísmo y de escribir en contra del Islam.
De momento han sido detenidos cuatro blogueros, acusados de propaganda "anti-musulmana": Rasel Parvez, Mashiur Rahman Biplob y Subrata Adhikari fueron detenidos el 1 de abril, tras serles confiscados sus ordenadores y dispositivos móviles. Según fuentes cercanas, corren grave riesgo de tortura. El miércoles 3 de abril se sumó a las detenciones la de Asif Mohiuddin, ganador del premio Deutche Welle Best of Blogs 2012 en la categoría de activismo. Mohiuddin ya fue arrestado en 2011 durante una protesta y la policía le sugirió entonces que dejase de escribir.
Se estrecha el cerco en torno a los activistas en Bahréin
"Cualquiera que sea declarado culpable de incitar al odio contra las fuerzas de seguridad de Bahréin ingresará automáticamente en prisión." Así anunciaba el Parlamento bahreiní el 19 de marzo la aprobación de una serie de enmiendas al código penal que supondrían mayores castigos contra quienes "inciten al odio" contra la Policía, la Agencia de Seguridad Nacional, la Guardia Nacional y las Fuerzas de Defensa. El proyecto de ley ha sido acogido con satisfacción desde las instituciones. Activistas, grupos de sociedad civil y defensores de derechos humanos advierten de que estamos ante un paso más en el proceso de criminalización de manifestantes pacíficos que ofrece un cheque en blanco a las autoridades.
Desde que miles de manifestantes ocuparon las calles del país en febrero de 2011 para pedir el fin de la discriminación de la minoría sunnita sobre la mayoría chiita, sumándose al levantamiento ciudadano del resto de la región, la escalada de la monarquía de los Khalifa contra cualquier forma de oposición ha ido en aumento. Sólo entre febrero y marzo de ese año murieron al menos 35 personas, entre ellos cinco oficiales de policía, y se produjeron cientos de heridos y miles de detenciones.
Más de dos años después, la presión sobre manifestantes y defensores de derechos humanos se ha vuelto asfixiante. Entre las detenciones que más revuelo han causado está la de Nabeel Rajab, fundador del Centro para los Derechos Humanos de Bahréin y reconocido defensor de la necesidad de reformas democráticas en el país. En julio de 2012 Rajab fue detenido como represalia por un mensaje en twitter, una condena inicialmente de tres meses que fue prolongada a tres años cuando se le acusó de convocar "reuniones ilegales". Actualmente se encuentra en régimen de aislamiento, mientras aumenta la campaña por su liberación, con organizaciones como Amnistía Internacional y Frontline Defenders exigiendo su puesta en libertad incondicional.
Cómo será recordado Chávez en Siria
En el verano de 2006, Hugo Chávez viajó a Damasco, una visita histórica en la que fue recibido por decenas de miles de sirios agitando banderas sirias y venezolanas a su paso. El presidente de Venezuela se reunió con Bachar el Asad, refiriéndose a él como su “hermano menor”, su compañero de lucha “contra la agresión imperialista estadounidense”. Con la invasión de Irak fresca en la memoria y el rechazo al apoyo estadounidense y occidental a la ocupación israelí, Chávez era considerado entonces un amigo de los pueblos árabes. Siete años después, Chávez será recordado en Siria como el aliado incondicional de la dictadura de Asad que dio la espalda a las reivindicaciones populares de la población.
En mi última visita a Siria, en 2010, todavía podían encontrarse retratos del presidente venezolano en tiendas, restaurantes y peluquerías. A Venezuela y Siria las une una larga tradición de vínculos que se remontan a hace más de un siglo y que se reforzaron con la llegada de Chávez al poder. La emigración desde Siria, Líbano y Palestina a Latinoamérica comenzó a finales del siglo XIX, donde estas comunidades abrieron nuevas rutas comerciales alternativas a las ya existentes y se integraron en todos los ámbitos de la estructura social, política, económica y cultural de las sociedades latinoamericanas. Buena parte de los emigrados sirios se decantaron por Venezuela. Se calcula que cerca de un millón de habitantes del país tiene origen sirio, personal o familiar.
Algunos regresaron durante los últimos años a Siria, estableciéndose principalmente en Alepo, Tartus y Jaramana (en las afueras de Damasco), además de en Sweda. Destaca esta última ciudad, de mayoría drusa, por la mezcla que se palpa al recorrer sus calles entre dialecto sirio y venezolano, la presencia de ambos idiomas en cartelería y anuncios, los restaurantes y cafeterías donde se fusionan ambas gastronomías y donde puede escucharse tanto la salsa caribeña como la música de Om Kolthum.
Esta conexión de más de un siglo se consolidó a finales de los años 90 con una serie de acuerdos bilaterales cuando Hugo Chávez llegó al poder. Por entonces gobernaba Siria Hafez el Asad, padre del actual dictador, que encontró en Chávez un reflejo latinoamericano de su discurso de oposición a Estados Unidos, su condena de la ocupación israelí y su propuesta de alternativa a los planes geoestratégicos del Imperio, Estados Unidos, Israel y aliados. Este recurso mediante el cual ambos líderes se posicionaban como el azote del Imperio, uno en Latinoamérica y otro en Oriente Medio, ha sido el principal factor de unión y comunión entre ambos gobiernos.
Lo explicó mejor que nadie la antigua embajadora venezolana en Siria, Diah Nader al-Andari:
"Siria es al mundo árabe lo que Venezuela es para América Latina. Nuestra relación con Siria es de carácter estratégico. Más allá de la cooperación y la amistad, nuestros países comparten valores comunes y enfrentan los mismos retos, especialmente con respecto a la actual Administración de EEUU y sus políticas a la que ambos se niegan a someternos"
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An-Nathra: la realidad palestina contada por mujeres periodistas
Desde 2009, un grupo de mujeres palestinas informa sobre aspectos relacionados con la vida política y los derechos de las mujeres en distintos puntos de Palestina. Escriben sobre economía, salud, deporte, cultura y, de un modo transversal, sobre los efectos de la ocupación en la vida diaria de la población. Aúnan "un enfoque periodístico con su punto de vista como mujeres y su visión como palestinas". Son las periodistas del blog colectivo An-Nathra ("punto de vista").
El proyecto surgió de un curso de formación en comunicación y medios organizado en Belén por la ONG TAM (Medios, Mujeres y Desarrollo). A partir de la formación que recibieron, un grupo de mujeres palestinas decidió abrir un blog dedicado a la actualidad de sus comunidades. Pasaron meses de trabas legales hasta que las periodistas de Gaza pudieron acceder a la misma formación, debido a que Israel no les concedía el permiso para salir de la Franja. Finalmente no les permitieron reunirse en Belén, sino en Alejandría (Egipto). Comenzaron a trabajar en noviembre de ese año y ahora forman un equipo de 25 mujeres de todos los territorios palestinos, que continúa creciendo. Tuve la oportunidad de conocer a una de ellas, Samia AlZubaidi, en el encuentro 4M Conferencia Internacional de Medios que se celebró entre el 20 y el 22 de febrero en El Cairo.
Samia AlZubaidi durante el encuentro 4M Conferencia Internacional de Medios en El Cairo, 22 de febrero 2013
Nueva batalla contra la tecnología de espionaje
Gobiernos como el de Mubarak en Egipto, el de Siria o el Bahréin, conocidos por la represión contra cualquier forma de oposición, han utilizado durante años tecnología occidental para espiar y censurar a sus ciudadanos. Activistas y organizaciones de derechos humanos tratan de alertar desde hace tiempo sobre la relación entre la exportación de ese tipo de tecnología a gobiernos autoritarios y la detención, tortura y asesinato de opositores. La batalla ha alcanzado un nuevo hito con la denuncia ante la OCDE de seis organizaciones contra dos empresas europeas de espionaje: Gamma Internacional y Trevicor.
La denuncia la firman Reporteros sin Fronteras Alemania, Reporteros sin Fronteras Internacional, Privacy International, Bahrain Watch, el Centro de Bahrain para los Derechos Humanos y el Centro Europeo para los Derechos Humanos y Constitucionales. Ahora la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) deberá decidir si investigar la complicidad de Gamma International y Trevicor en las violaciones de derechos humanos en Bahréin, uno de los países con los índices más alarmantes de represión contra activistas, según Amnistía International.
Las organizaciones de derechos humanos llevan años tras el Grupo Gamma Internacional, empresa europea con base en el Reino Unido que mantuvo desde 2009 relaciones con el Gobierno de Mubarak. En 2011, cuando miles de ciudadanos egipcios irrumpieron en la sede del Servicio de Investigación para la Seguridad del Estado para evitar la destrucción de pruebas que implicaban al gobierno en violaciones sistemáticas de derechos humanos, se encontraron, entre otros documentos, la propuesta comercial de Gamma Internacional al gobierno egipcio: 287,000 euros por un software llamado Finfisher, que se describía como de alta seguridad y que permitía el seguimiento de los movimientos sobre un teclado, cuentas de correo, chat y páginas visitadas, así como herramientas de infección remota. La versión de prueba del software permitía hackear cuentas de Hotmail, Gmail, Yahoo y Skype, una de las herramientas más utilizadas por los activistas.
El caso de Grupo Gamma Internacional recibió un gran eco mediático y se ha convertido en un caballo de batalla para quienes quieren sentar un precedente a través de la exposición y denuncia de estas prácticas. No es, ni mucho menos, un caso aislado.
En una investigación realizada por Privacy International en 2012, se identificaron al menos 30 empresas del Reino Unido implicadas en la exportación de tecnología de espionaje a una lista de países que incluye Siria, Irán, Yemen y Bahréin. Se identificaron también más de 50 empresas estadounidenses que exportaban este tipo de tecnología, seguidas por Alemania e Israel como dos de los principales exportadores de esta industria que mueve billones de euros al año.
En noviembre de 2012 la Unión Europea anunció nuevas restricciones a la exportación de armamento digital, una iniciativa que pone sobre los gobiernos la responsabilidad de controlar las exportaciones a un listado de países actualizado regularmente. La alternativa al control gubernamental es apelar a la propia responsabilidad de cada empresa en la venta de sus productos mediante códigos de buenas prácticas, como el publicado por la Fundación Frontera Electrónica (EFF).
Por el momento ni las leyes gubernamentales ni la apelación a responsabilidad corporativa ha logrado evitar estas exportaciones, que son, según Christian Mihr, Director Ejecutivo de Reporteros sin Fronteras Alemania, equiparables a la venta de armas a países en conflicto:
"La falta de regulación en el comercio de tecnología de espionaje con gobiernos autoritarios es una de las principales amenazas a la libertad de expresión y el trabajo de derechos humanos a través de Internet. Estas exportaciones deben estar sujetas a las mismas restricciones que las de armas tradicionales"
Si se admite la denuncia, es más que probable que se concluya que ambas empresas violan las directrices de la propia OCDE para las empresas multinacionales, una lista de estándares y principios de conducta empresarial responsable que marcan los gobiernos. Supondría, como pretenden los activistas, un precedente importante en cuanto a la relación entre la tecnología de espionaje y las violaciones de derechos humanos fundamentales.
Vigilancia y censura en aumento, según el último informe de transparencia de Twitter
El último informe de transparencia de Twitter muestra un gran aumento en las peticiones de solicitud de datos de usuarios por parte de los gobiernos. Se registra también un mayor número de solicitud de eliminación de contenidos en todo el mundo y de la censura como resultado del uso abusivo de las normativas de protección de los derechos de autor.
Encabeza la lista de petición de datos de los usuarios EEUU, con un 80 por ciento del total. No es extraño, teniendo en cuenta que Twitter es una empresa basada en California. En un contexto de aumento de la vigilancia realizada por el gobierno estadounidense de forma secreta, la publicación de estos datos es una aportación muy valiosa a la transparencia.
Segundo Informe de Transparencia de Twitter, enero 2013





