eldiario.es

Síguenos:

Boletines

Boletines

Menú

Jugando para cambiar el mundo

La mayoría de los juguetes y los cuentos enseñan a los niños y a las niñas a desprenderse de su empatía natural y clasificar a los demás animales en función del uso que les damos, abriendo camino a la normalización de situaciones de explotación y maltrato.

Dekimba es un proyecto para fomentar una educación más compasiva, respetuosa y justa con los demás animales desde el que ha nacido EVA, un juego de mesa en el que los participantes ayudan a una chimpancé a huir de la explotación y llegar hasta un refugio.  

- PUBLICIDAD -
Los niños y las niñas tienen mucho que decir acerca del trato que damos a los demás animales. Foto: Paula Ramos

Los niños y las niñas tienen mucho que decir acerca del trato que damos a los demás animales. Foto: Paula Ramos

Marco es un chimpancé que nació hace más de treinta años en Valencia. Le alquilaban para trabajar en campañas publicitarias, películas, fotos de estudio y espectáculos de circo. Pero las cámaras ocultaban una vida lamentable: encerrado en una diminuta jaula, vivía dentro de un camión junto a otros seis chimpancés, también explotados por quien se creía su dueño. Hasta que Fundación Mona realizó su primer rescate y trasladó a Marco y a sus compañeros al centro de primates donde actualmente viven tranquilos, en paz y junto a otros chimpancés rescatados por la Fundación, en un entorno adaptado lo máximo posible a sus necesidades naturales.

Historias como la de Marco o la de tantos otros animales explotados por los seres humanos son la prueba de que, a pesar de los cambios sociales y legislativos que se han dado en las últimas décadas, queda todavía un largo camino por recorrer hasta poder considerarnos una sociedad empática, respetuosa y solidaria. Y en ese camino la educación es y será un pilar fundamental en el que debemos incidir si queremos conseguir un cambio real y duradero.

Al igual que con otros tipos de discriminación, el cambio social que implica una manera diferente de relacionarnos con el resto de animales y con nuestro entorno necesita de una infancia educada en la empatía y la compasión. Compasión para con nuestros semejantes pero también para con aquellos más lejanos y diferentes a nosotros. Ampliar el círculo de compasión para que abarque a aquellos todavía excluidos nos lleva a cuestionarnos todo lo aprendido hasta ahora. Nos obliga a desaprender y construir un nuevo paradigma social donde todos los seres sintientes del planeta sean sujetos de derecho, respetados y tenidos en cuenta al tomar decisiones, como individuos y como sociedad. Y para ello es imprescindible cambiar los mensajes sociales que diariamente nos bombardean para reafirmarnos en la falsa creencia de que explotar animales para nuestro beneficio está bien o que, simplemente, es “necesario”.

Al analizar la mayoría de materiales lúdicos y educativos es fácil identificar los valores especistas que imperan en nuestro imaginario colectivo. Juguetes y cuentos que cosifican a los animales y que fomentan la explotación y el maltrato. Desde reproducciones de camiones de transporte de cerdos hasta cuentos que reducen las vidas de las vacas a un cuenco de leche. Decenas de materiales que enseñan a las niñas y a los niños a desprenderse de su empatía natural y empezar a clasificar a los otros animales en función del uso que les damos.

Los juguetes ayudan a normalizar situaciones de abuso y maltrato hacia los demás animales. Foto: Paula Ramos

Los juguetes ayudan a normalizar situaciones de abuso y maltrato hacia los demás animales. Foto: Paula Ramos

Las personas implicadas en la educación debemos esforzarnos para encontrar materiales y actividades que nos ayuden a promover la compasión de las niñas y los niños, fomentando que la infancia encabece la nueva forma de relacionarnos con los animales (humanos y no humanos) y el planeta.

Desde hace unos años, las iniciativas y proyectos educativos encaminados a facilitar una visión igualitaria entre especies se multiplican por la geografía española. El  Departamento Educativo de El Hogar ProVegan elabora materiales alternativos y lleva ya un tiempo trabajando en el proyecto educativo del santuario, que permitirá a las familias relacionarse de igual a igual con animales de diferentes especies.  Aula Animal está formada por un grupo de profesores de Zaragoza que difunde y trabaja por la educación en valores como contenido transversal en todas las etapas educativas. La formación de los profesionales también está presente en estas iniciativas, y  FAADA apuesta por la preparación en educación humanitaria, facilitando el trabajo a los profesionales de la educación comprometidos con un cambio de paradigma.

Dekimba es un proyecto que nace con esa voluntad de facilitar una educación más compasiva, respetuosa y justa con otras especies animales. Apuesta por la realización de actividades de ocio educativo, la formación en educación humanitaria, la colaboración con entidades de defensa y protección animal, la búsqueda y distribución de materiales existentes y la creación de materiales propios.

Esta última línea de trabajo se ha iniciado con la edición de EVA, un juego de mesa cooperativo para niñas y niños a partir de 4 años. El juego escenifica la historia de Eva, una chimpancé capturada en su hábitat natural y obligada a trabajar en el cine y la televisión, que consigue escapar gracias a un descuido de sus cuidadores. Los participantes tienen la oportunidad de ayudarla en su huida hasta el refugio de primates. Es un juego perfecto para grupos de niños y niñas que se inician en los juegos de mesa, ya que sus partidas son cortas y emocionantes.

EVA implica a las niñas y los niños en la huida de una chimpancé que ha sido explotada durante años. Foto: Paula Ramos

EVA implica a las niñas y los niños en la huida de una chimpancé que ha sido explotada durante años. Foto: Paula Ramos

La colaboración entre entidades, proyectos y profesionales implicados en el cambio de paradigma es imprescindible para conseguir verdaderos cambios para el resto de animales. El apoyo a quiénes se hacen cargo del rescate y sustento de animales explotados es responsabilidad de todos los que apostamos por un mundo diferente. Por eso, de cada ejemplar de EVA se destinan 2 euros a Fundación Mona, que gestiona uno de los pocos refugios para primates de nuestro país. El nombre del juego es un pequeño homenaje a Eva y Adán, dos chimpancés que el verano de 2015 trataron de huir del zoológico del que eran prisioneros y fueron asesinados sin poder recuperar la libertad.

Jugando, los niños y las niñas van dibujando lo que será su mundo, repleto de valores y significados. El juego les proporciona la libertad de probar, investigar y ponerse en la piel de infinidad de personajes, vivir situaciones de todo tipo y experimentar diferentes roles. Entre imaginación y realidad, construyen su personalidad a base de experiencias y de relaciones humanas y con el entorno. Si les damos la oportunidad de conocer una forma diferente de relacionarse con el resto de animales, más acorde con una sociedad realmente humanitaria, estaremos apostando por un futuro mejor para todos.

EVA, junto con otros cuentos y juegos, puede conseguirse en la web www.dekimba.org. También puede consultarse en la web su catálogo de actividades, que se realizan principalmente en Cataluña.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha