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Una exposición revela la obra del impulsor del muralismo mexicano

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Una exposición revela la obra del impulsor del muralismo mexicano

Una exposición revela la obra del impulsor del muralismo mexicano

Guadalajara (México), 15 nov (EFEUSA).- La obra del pintor y escritor Dr. Atl, considerado el ideólogo del muralismo mexicano y maestro de Diego Rivera, es el centro de la exposición "Rotación cósmica" que se presenta en el occidental estado mexicano de Jalisco para conmemorar los 50 años de su muerte.

El Dr. Atl, cuyo nombre real era Gerardo Murillo Cornado (1875-1964), es considerado uno de los pilares fundamentales del México del siglo XX, no sólo por su trabajo artístico que incluyó la plástica y la literatura, sino por su influencia política y social, dijo a Efe Carlos Ashida, curador de la muestra, que estará abierta hasta febrero de 2015.

"Tenía un posición ideológica y filosófica muy peculiar. Dejó una huella importantísima más allá de lo pictórico. Fue el primero en entrar en contacto con las grandes vanguardias de Europa de principios de siglo y lo supo plasmar en México", explicó.

La muestra, que tiene como sede el Instituto Cabañas de Guadalajara, capital de Jalisco, está compuesta por 75 piezas entre pinturas, dibujos, fotografías y documentos procedentes de entidades mexicanas como el Instituto Nacional de Bellas Artes, el Centro Cultural Tlatelolco y el Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce, así como de coleccionistas privados.

Europa marcó al artista no sólo en lo ideológico; en 1897, durante su viaje en barco hacia ese continente cambió su nombre a "Atl", que en lengua náhuatl significa agua. Tiempo después su amigo, el poeta argentino Leopoldo Lugones, le agregó el "Dr." por el título de doctor en filosofía que tenía el mexicano.

En el viejo continente estudió con figuras del pensamiento y la literatura europea como Antonio Labríola, teórico del marxismo, el sociólogo Émile Durkheim y Henri Bergson, ganador este último del Premio Nobel de Literatura en 1927.

Ganador de una medalla de plata en la Exposición Mundial de París en 1900 por un autorretrato, también se dejó influenciar por los grandes autores del fauvismo y el impresionismo.

Las ideas innovadoras que sembró ese aprendizaje, más su carácter rebelde, dejaron huellas indelebles en los jóvenes pintores que acudían a la Academia de San Carlos en Ciudad de México, donde fue contratado como restaurador. Entre ellos se cuentan David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco y Diego Rivera.

"Él llega a México después de vivir una experiencia que ninguno de ellos tiene, pero que después él mismo impulsó para que ellos vivieran por su cuenta. Y su carácter carismático, elocuente y arrebatado hizo que los artistas se organizaran en una sociedad que muchos consideran el origen del muralismo", indicó Ashida.

Afirmó que esta corriente no nació de la Revolución Mexicana sino que tuvo como antecedente el mural que Atl pintó en el auditorio de la Preparatoria Nacional y la gran exposición de 1910, en la que Murillo convocó a los jóvenes a contrarrestar la muestra que el entonces presidente Porfirio Díaz había organizado con pintores españoles en conmemoración del centenario de la Independencia.

Su curiosidad lo llevó a crear los "colores Atl", mezcla de resina, cera y petróleo, y el aeropaisaje, que consistía en captar desde arriba la imagen del sitio a pintar.

También lo condujo a concebir lo que llamó el "Olinka" (donde se crea el movimiento, en náhuatl), un lugar casi utópico poblado por artistas, científicos, poetas y filósofos de todo el mundo y cuyo objetivo sería planificar la evolución humana; un proyecto que nunca concretó.

Fiel seguidor de la Revolución, su obra es poco conocida fuera de México debido a "algunos desaciertos" como declararse fascista y apoyar públicamente a Adolf Hitler.

"Hay gente que no se lo perdona, aunque su obra esté a la altura de los grandes", señaló Ashida.

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