Salvo algunas cosas
Cada nuevo detalle y confesión corroboran la obviedad: que todo es cierto, salvo algunas cosas. Que las mentiras son otras: las que nos contaron para negar la mayor. Es falso que los papeles de Bárcenas fuesen "la sombra de la sombra de un indicio manipulado", como Rajoy aseguró; cada dato demuestra que son lo que parecen: que la cúpula sobrecogedora del PP cobró. Es mentira que "las cuentas del PP sean decentes y transparentes", como aseguró González Pons; al contrario, ya es evidente que en Génova había una caja B porque los pagos que sus propios dirigentes admiten ante el juez no aparecen en la contabilidad oficial. Es un bulo que los políticos estén mal pagados; no todos, al parecer. Y es sin duda un ejercicio de cinismo argumentar, como ha hecho María Dolores de Cospedal, que el PP pretende que este asunto "se ventile con normalidad". No hay más que ver las llamadas de Rajoy al presidente de los jueces, las presiones sobre Pablo Ruz, las maniobras para sacar a Gómez Bermúdez del proceso y las querellas con las que se amenaza pero nunca acaban de llegar.
Pese a todo, la estrategia del PP tiene todas las bazas para ganar. Les funciona. Les va bien. Cada paso judicial demuestra a las claras que no estamos ante unas "fotocopias", sino ante la piedra roseta de la caja B del PP: la prueba definitiva de la financiación ilegal, sistemática e impune de la derecha española, desde los tiempos de la cinta de casete hasta el MP3. Sin embargo, Rajoy hoy está políticamente más vivo que hace tres meses, la prensa ha soltado la yugular, la sociedad da por amortizado el caso aunque las responsabilidades políticas jamás se asumirán. Los papeles de Bárcenas son ruido de fondo mientras Rajoy vuelve a demostrar que aguantar es ganar. Nunca pasa nada y da igual que se demuestre que todos cobraron sobres o que la Gürtel pagó parte de la megalómana boda de la hija de Aznar. La impunidad se mantiene porque lo suyo es pasar.
La alta velocidad y el agua potable
Guardo por casa un recuerdo de mi primera visita a la estación del AVE de Guadalajara, allá por el 2003. Es la fotografía de un cartel que encontré en el cuarto de baño de la desierta estación. 'Peligro: agua no potable', se lee en él. Y debajo aparece un sello del Ministerio de Fomento que hizo posible esa aberración: una modernísima estación de alta velocidad en mitad de la nada, en un páramo tan alejado de la civilización como para no tener agua corriente. Es la versión española de esos poblados africanos donde hay televisión por satélite, pero no tienen un retrete en decenas de kilómetros alrededor.
Me he acordado del cartel después de que el Gobierno anunciase el recorte de 48 líneas de tren de media distancia, que dejará a 1,6 millones de viajeros en el andén. Hay algunos de esos recortes que a primera vista pueden parecer justificados: son líneas casi vacías, con menos del 10% de ocupación. ¿Uno de los ejemplos más claros? El trayecto entre Teruel y Zaragoza. Transporta al año 18.000 viajeros en cuatro horarios al día; cada tren lleva de media poco más de 12 pasajeros. La línea pierde unos dos millones de euros anuales: cada viajero que coge el tren nos cuesta 112 euros. Y si seguimos con Teruel y sumamos las pérdidas del tren que lleva desde esa ciudad que también existe hasta Valencia (otro millón y medio de pérdidas anuales) nos sale una cifra que a un liberal escandalizará: mantener en marcha el tren hasta Teruel, la capital de provincia más pequeña, cuesta 98 euros por habitante, lo use o no.
Por un euro electrónico
Publicado por primera vez en Escolar.net el 23 de noviembre de 2004. Los porcentajes de comisiones han cambiado en este tiempo, pero los argumentos siguen de plena actualidad. Durante los próximos días voy a celebrar los 10 años de Escolar.net republicando algunos de los mejores artículos del blog. Espero que os gusten.
El dinero físico desaparecerá del mismo modo en el que el papel condenó al metal a un papel secundario, a la calderilla. Desde hace casi tres décadas, el dinero digital está ganando terreno y parece inevitable que en el futuro, dentro de pocos años, la gran mayoría de las transacciones económicas se realicen mediante sistemas electrónicos: con la tarjeta, el teléfono móvil o con un chip implantado bajo la epidermis. Quién sabe cuál será la tecnología pero seguro que ya no será el viejo papel moneda.
Para entonces, si no hacemos nada para evitarlo, toda la economía del planeta pagará un impuesto privado a Visa, Mastercard, American Express y demás compañías del ramo casi con cada compra. La mayor tasa que soportaremos los europeos será privada e irá a las arcas de la banca estadounidense. Será un impuesto totalmente irracional, opuesto a toda lógica fiscal. Pero no hay que esperar al futuro, ya está pasando. En la actualidad los grandes almacenes, cuando no emiten su propia tarjeta, pagan porcentajes por debajo del 1% con cada compra. Un pequeño comercio, por el contrario, tributa a las empresas del dinero plástico hasta un 5%. Una tienda de Internet, mientras tanto, llega a pagar el 10% del importe y, a cambio, tampoco recibe una garantía de que cobrará si la operación es fraudulenta –como pasa demasiadas veces–. Los consumidores no somos conscientes de estas tasas porque las soportamos de forma indirecta. Pero, sin duda, repercuten sobre nuestro bolsillo. Somos todos los que las pagamos.
España y los trenes perdidos
Publicado por primera vez en Escolar.net el 17 de noviembre de 2007. Durante los próximos días voy a celebrar los 10 años de Escolar.net republicando algunos de los mejores artículos del blog. Espero que os gusten.
Año 1549. Bartolomé Bustamante de Herrera, arquitecto jesuita, visitador de las obras reales, recorre la cuenca del Pisuerga. Tiene un encargo del regente de España, Maximiliano de Habsburgo, sobrino del emperador Carlos V. El príncipe alemán, que nació en Viena, a las orillas del Danubio y se crió rodeado de canales, en Flandes y los Países Bajos, quiere impulsar el comercio fluvial en una Castilla encastillada, ensimismada. Su salida natural al mar está hacia el oeste, siguiendo el Duero hasta Oporto. Pero la frontera política con Portugal obliga a sacar las mercancías por el norte, en carro hasta Santander. Bartolomé Bustamante de Herrera tiene que responder a varias preguntas del regente español. ¿Es posible hacer del Pisuerga y sus afluentes una cuenca navegable? ¿Se puede conectar Valladolid con Burgos a través del Pisuerga y el Arlanzón? ¿Es viable un canal que desde allí enlace con el Cantábrico para llevar hasta el mar el trigo y la lana? El informe del jesuita es desfavorable. Los caudales de los ríos castellanos son demasiado irregulares y el terreno es demasiado accidentado. Ancha es Castilla. La obra es imposible, demasiado cara.
En Europa los retos imposibles no lo son tanto. Francia comunica el Mediterráneo con el Atlántico en 1681, con el Canal du Midi. Inglaterra construye el canal Bridgewater para llevar el carbón de las minas hasta Manchester en 1761 -tras la obra, el precio del carbón en Manchester bajó a la tercera parte- y lanza así su revolución industrial. ¿Y España? Tarde y mal. En el siglo XVIII, era más barato comprar en Santander el trigo que llegaba de Francia en barco que el que venía desde Palencia a través de los caminos sin pavimentar de la meseta.
Diez años de Escolar.net
No soy muy partidario de los aniversarios pero creo que una década no es una cifra más. El 16 de mayo de 2003, hace hoy diez años, nació este blog: Escolar.net. En aquel momento parecía una buena idea y sin duda lo fue (y lo sigue siendo). Cambió mi carrera profesional que es tanto como decir que cambió mi vida. Hasta entonces, yo trabajaba como periodista especializado en tecnología e Internet. Con el blog, empecé a escribir sobre política, sobre economía y sobre temas –como los sintetizadores– sobre los que ningún jefe me había pedido mi opinión. Gracias al blog, empezaron a llamarme a debates de radio y televisión. Gracias al blog, tuve la oportunidad de fundar Público, como su primer director. Y gracias al blog, y a los lectores que cada día pasáis por aquí, hemos conseguido lanzar este año eldiario.es.
Escolar.net ha cambiado mucho estos diez años. También lo he hecho yo. El lema va de eso: en aquel momento parecía una buena idea, además de una gran frase de Los siete magníficos, es una declaración de intenciones. Implica que estoy dispuesto a cambiar de opinión, a rectificar si creo que me he equivocado y a escuchar lo que los lectores tengan que argumentar –hace diez años los comentarios no eran tan habituales en los medios como lo son hoy–. También me parecía una bonita broma a lo que en aquellos años se entendía como un blog: una bitacora, un diario donde el hilo conductor es la fecha de cada post.
Os invito a que repaséis conmigo estos diez años. Me gustaría que me ayudáseis a publicar en los próximos días una recopilación con los mejores artículos o los más significativos de esta década del blog. Probablemente no todos me sigan pareciendo hoy buenas ideas, pero me gustaría conocer vuestra opinión. ¿Cuáles son los artículos del blog que más te gustaron? ¿Por qué?
Cárcel para el compañero de oposiciones de Aznar
¿El gran mérito profesional de Miguel Blesa? ¿Su mayor aval para lograr la presidencia de Caja Madrid? Que es amigo íntimo de José María Aznar desde los años 70, cuando se conocieron en una academia donde ambos preparaban la oposición para inspector fiscal; que sacaron la plaza y pidieron el mismo destino, Logroño; que sus mujeres son íntimas también y que por supuesto Blesa fue a la boda de Anita Aznar, pero también a la despedida de soltero de Alejandro Agag. Que gracias a estos indudables valores –pese a su nula experiencia en banca–, fue aupado por el PP hasta la presidencia de Caja Madrid donde estuvo 14 años hasta que Esperanza Aguirre le declaró la guerra por un "quítate tú que pongo a mi delfín". Que en esos 14 años cobró casi 10 millones de euros de sueldo y otros 2,8 millones más como indemnización. Que en realidad fue menos de lo previsto, porque Blesa también se había adjudicado un plan de pensiones para él y su equipo de otros 25 millones de euros más (un último chollo que Rato anuló). Que incluso estas cifras millonarias son ridículas, si se las compara con el inmenso agujero que su gestión nos dejó. Que España está hoy hipotecada por varias generaciones y ha tenido que pedir un rescate financiero a Europa gracias a genios como él.
Al Capone fue a la cárcel por delito fiscal. Miguel Blesa, por un crédito de 26,6 millones de euros a ese empresario ejemplar, Don Gerardo Díaz Ferrán, y por la más que irregular compra de un pequeño banco estadounidense –el City National Bank de Florida– por el que se pagó una ruinosa millonada que, de paso, sirvió de excusa a Blesa para comprarse por 10 millones y medio de euros una lujosa masión en Miami que pagó Caja Madrid en teoría como sede del banco; en la práctica, como residencia para los grandes ejecutivos de la caja.
Que Blesa acabe en la cárcel es una inesperada novedad, aunque sea solo por un rato, gracias a la fianza de dos millones y medio de euros que probablemente pagará. Su entrada en prisión va a poner muy nerviosos a más de una y más de dos –y no estoy hablando de Aznar– a los que aterra que Blesa o Ferrán puedan contar todo lo que saben. Y más.
Vuelven los setenta
La televisión pública un día recomienda rezar para encontrar trabajo y al otro da consejos a los padres contra las minifaldas de sus hijas porque “estamos en la época de enseñar todo” y “no hay que mezclar ropa y sensualidad”. Los españoles viajamos: los jóvenes, a Alemania a por trabajo; los ricos, a Suiza a dejar la pasta; los científicos, a Estados Unidos y las mujeres pronto volverán a Londres para abortar. Las protestas son tan constantes como las cargas policiales; hay quien pierde un ojo de un tiro al aire porque los manifestantes son gente que sabe volar. Vuelve el método asambleario, el asociacionismo, la militancia, los medios de comunicación autogestionados y la movilización. Y recordamos el nombre de la delegada del Gobierno, un puesto casi anónimo hasta hoy.
La monarquía está cuestionada. Los partidos, también. Por primera vez en treinta y cinco años el nombre del candidato parece más importante que las siglas que lleve detrás (¿qué siglas políticas había en los 70 con más solera que el PCE, que fue el gran perdedor de la transición?). La religión vuelve con fuerza a la escuela, y al útero de la mujer. Los jornaleros ocupan fincas y piden la reforma agraria. Los programas de debate político copan el horario con más espectadores de la televisión y hasta un programa sobre el modelo educativo de Finlandia es capaz de ser líder de audiencia.
Las encuestas enloquecen, y en ellas aparece un país que nadie sabe muy bien cómo cartografiar. La economía de mercado se pone en cuestión: solo el 47% de los ciudadanos apoya el sistema capitalista. Los partidos dejan de ser imprescindibles para los ciudadanos: un 57% cree que, sin ellos, la democracia podría funcionar. Ni siquiera la propia democracia es ya sagrada: solo es el mejor sistema posible para el 61% de la población.
Catalunyaplural.cat
Mañana en Barcelona, a las 19:00, presentaremos la (ampliada) edición catalana de eldiario.es: CatalunyaPlural.cat. Será un encuentro con socios, lectores y amigos de eldiario.es y se celebrará en el CCCB. La entrada es gratuita y estáis todos invitados. Nos vemos allí.
Nueve claves sobre el contrato único
1. España es uno de los países del mundo con más paro y sin duda el líder en puestos de trabajo perdidos por cada punto que ha retrocedido el PIB. La recesión no ha sido muy distinta a la del resto de Europa; sus consecuencias sí. El PIB ha caído casi un 3% desde 2007, pero en ese mismo tiempo se han perdido cerca de cuatro millones de puestos de trabajo: el 20% del total.
2. El paro también ha ido por barrios: ha afectado más a los jóvenes, a los trabajadores sin educación universitaria y especialmente a aquellos que tenían un contrato temporal. Durante la crisis, las posibilidades de perder el empleo para los temporales ha sido diez veces mayor que para los indefinidos. Es consecuencia directa de la resaca de la burbuja inmobiliaria, pero también de una regulación disfuncional.
3. La enfermedad del mercado laboral español tiene un nombre: exceso de temporalidad. España es récord de paro, y también el país de Europa con más porcentaje de empleo temporal precario. La media europea, siempre según Eurostat, es del 15%, mientras que España llegó al 34% en el año 2006 (ahora, con la crisis, ha caído hasta el 25%, pero porque los temporales son los primeros que salen despedidos cuando las cosas van mal).
Contra el acoso y las amenazas
Muy claro: estoy en contra de las amenazas, la coacción y la violencia contra los políticos y sus familias en sus domicilios. Creo que un acoso así es fascismo y debería ser perseguido por la justicia... si es que alguna vez llega a suceder. Porque hasta ahora los escraches no han sido violentos ni han supuesto amenaza o coacción alguna ni mucho menos se han producido en el domicilio de los políticos. Con la ayuda de Barrio Sésamo, en mi infancia aprendí a distinguir entre 'dentro y fuera: entre en y en la puerta de'. Si algún político se pierde con el matiz, que pregunte a los desahuciados, en vez de insultarlos. Ellos conocen mejor que nadie la diferencia entre una casa y la calle, o el gran cambio que supone pasar de dormir 'en' una casa a dormir 'en la puerta de' una vivienda: en un portal, en un cajero o debajo de un puente.
Afortunadamente, los jueces también lo tienen claro y están aplicando la ley con medida y rigor: archivando las denuncias por escraches y recordando a los políticos del PP esos derechos y libertades que reconoce una ley que citan mucho, la Constitución. "La libertad de expresión constituye uno de los fundamentos esenciales de una sociedad democrática", explica el juez Marcelino Sexmero en el reciente auto donde archiva la denuncia contra quienes se manifestaron frente a la vivienda de Soraya Saénz de Santamaría. Por supuesto, la libertad de expresión y el derecho a la manifestación tienen límites. Los explica en este caso el propio juez y no son nada teóricos: "Golpear la puerta del domicilio, realizar pintadas, intentar superar el control policial que rodeaba la vivienda, lanzar objetos, acometer a los agentes policiales, formar barricadas y causar daños al mobiliario urbano". Nada de esto ocurrió. Además, la vicepresidenta no es una ciudadana corriente, según explica este juez: "Como tiene declarado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos los límites de la crítica admisible son más amplios respecto a un político en ejercicio que en los de un individuo particular".
