eldiario.es

Menú

Hoja de Router Hoja de Router

"Monjes locos” que cartografían Poniente: así surgió la cabecera de Juego de Tronos

Los especialistas de Elastic, la compañía de efectos visuales que creó los títulos de crédito de Juego de Tronos, se inventaron una historia de religiosos que crean y custodian ese mapa cambiante, similar al tablero de un juego de estrategia. Estos monjes sirvieron de excusa para acertar con el diseño, atemporal y artesanal, del mecanismo que pone en funcionamiento Poniente, inspirado en las máquinas de Leonardo da Vinci.

- PUBLICIDAD -
El espectador sobrevolando Desembarco del Rey en la cabecera creada por Elastic

El espectador sobrevolando Desembarco del Rey en la cabecera creada por Elastic

Cada semana visitas Poniente para ser testigo de las complicadas relaciones maternofiliales de una reina y sus dragones, los enfrentamientos entre la suegra y la nuera del rey más soso que ha ocupado el Trono de Hierro y las aventuras de un astuto enano que se pasea por el puente romano de Córdoba. Juego de Tronos te fascina, pero si tu viaje a los Siete Reinos arranca intensamente en cada capítulo no es solo gracias a esos personajes, sino a otros que ni siquiera sabías que existían: unos monjes invisibles que cada semana ponen en marcha el funcionamiento del intrincado mapa de la cabecera.

La aparición en la sombra de estos religiosos surgió de la imaginación de la compañía de efectos visuales Elastic, que obtuvo el premio Emmy al mejor diseño de títulos de crédito en 2011 por esa secuencia cambiante según los territorios de Poniente que aparecen en cada capítulo. 

Todo comenzó cuando los creadores de la serie, Daniel B. Weiss y David Benioff, escribieron una primera idea para la cabecera: que un cuervo volara desde Desembarco del Rey hasta Invernalia, según ha explicado Angus Wall, director creativo de Elastic. El primer piloto no convenció demasiado, así que se decidió que Elastic orientara a los espectadores basándose en los mapas que ya aparecían en los libros de 'Canción de hielo y fuego'. "Pensamos que iba a ser de gran ayuda empezar cada hora siendo capaces de ver cómo todo está en relación con todo", explicó Daniel B. Weiss.

Así que en Elastic se pusieron manos a la obra para cartografiar los Siete Reinos, reproduciendo la ubicación de los lugares que había propuesto el autor de la saga literaria. "Teníamos un mapa de Poniente y un mapa a mano fotocopiado de Essos - ambos realizados por George R. R. Martin -, así que los pasamos a Photoshop y jugamos con su escala hasta que se alinearon perfectamente", aseguró Angus Wall, ganador de dos premios Oscar al mejor montaje por 'La red social' y 'La chica del dragón tatuado'.

Su pretensión era crear un mapa diferente a todos los que se hubieran creado anteriormente, así que se decantaron por diseñar un plano tridimensional en el que las ciudades comenzaran a brotar, una labor en la que trabajaron más de veinte personas, de forma intermitente, durante cinco meses.   

LEONARDO DA VINCI, EL MOTOR DEL MECANISMO   

En Elastic necesitaban una excusa que les sirviera para activar ese mecanismo de relojería que pone en marcha un mapa imaginario que parece haberse creado en el pasado. Los monjes locos fueron la solución. "Siempre tengo que inventar una historia detrás de los materiales. La historia de la que nosotros hablamos fue de un grupo de monjes locos que construyeron este modelo de universo que está en constante actualización, casi como un juego de Risk muy elaborado", detalla Angus Wall en una reciente entrevista.

Esos monjes conceptuales manejan el mapa de Poniente, logrando que esté continuamente en evolución. El Libro de Kells, un manuscrito realizado por monjes celtas hacia el año 800 en un pueblo irlandés, habría sido una de las inspiraciones de este director creativo y su equipo a la hora de inventar la fábula de estos centinelas del tablero de los Siete Reinos. "Imagina que está en una torre medieval y los monjes están vigilando y es un mapa vivo, formado como un cuenco que tiene 30 pies de diámetro y que estos monjes vigilan. Serían como los del Libro de Kells... Son los guardianes del mapa".

Los monjes encendieron la bombilla en las mentes de estos creadores. El director de arte, Rob Feng, propuso tomar como referencia para el diseño las máquinas de Leonardo Da Vinci, consiguiendo transmitir un efecto atemporal y artesanal en un universo digital que parece moldeado en madera, cuero, metal y tela. El blasón de la casa Baratheon sería el primero en activar el mecanismo para que el espectador pudiera asociar cada familia con su localización.

Los diseñadores debatieron diversas propuestas sobre el lugar en el que situar ese universo, hasta llegar a la conclusión de que tenía que estar dentro de una esfera. "El hecho de que yo quería mover la cámara a cualquier lugar nos condujo a que todo ese mundo tenía que existir en el interior de una esfera", explica Wall, aunque que nos llevó un tiempo resolverlo".

Si el mapa se encuentra dentro de una esfera (la unión de dos cuencos, según el propio Wall), en el centro debía estar obligatoriamente el sol. En sus charlas con el equipo de la HBO, se decidió que un astrolabio chino rodeara el astro rey, narrando en sus anillos la historia de Poniente, desde la maldición de Valyria hata la victoria de Robert Baratheon. "La forma de este mundo es como un globo invertido del mundo", explica Wall. "No está realmente fuera de la esfera, sino dentro de la esfera".

UN MAPA REALIZADO A MANO DIGITAL

La narrativa de los monjes consiguió el efecto deseado. Wall quería simular que el mapa existe físicamente, pese a estar creado digitalmente, de forma que las imágenes creadas por ordenador no parecieran magia. Por ello, crearon una primera prueba 'render' de la Fortaleza Roja colocándola sobre lo que parecía una vieja tabla de contrachapado, y se la enseñaron a los productores. "Alguien dijo: ' no sabíamos que teníais un taller'. En ese momento sabíamos que íbamos por el buen camino, que los artistas que trabajaban en la secuencia habían empezado algo realmente extraordinario".

Después de crear los 'concept art' de cada localización de ese mundo, que partieron del lápiz y el papel y se convirtieron en modelos tridimensionales, lograron montar esa detallista secuencia que se detiene por unos instantes en cada uno de los castillos, y que completó su potencia visual con la banda sonora del compositor alemán Ramin Djawadi. El propio George R. R. Martin quedó encantando con el resultado de los títulos de crédito. 

Una cabecera que ha sido versionada con todo tipo de estilos ( Los Simpson, Mario Bros, The Legend of Zelda e incluso el pájaro de Hootsuite han viajado a los Siete Reinos), y que oculta a unos secretos personajes desconocidos hasta para los más acérrimos fans. "Nuestro trabajo es básicamente desempeñar el papel de esos monjes que mantienen el mapa", afirma Angus Wall en el libro 'Inside HBO's Game of Thrones'. Los religiosos siguen dando forma a ese mapa en evolución que no sabemos a qué lugares nos llevará en un futuro. 

--------------------------------

Las fotogalerías que aparecen en este artículo proceden del Flickr  Motionographer

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha