eldiario.es

El arte femenino no encuentra marco

El Museo de Bellas Artes de Bilbao no ha dedicado ninguna exposición individual a mujeres de las 24 realizadas entre 2002 y 2012 y el 100% de la programación durante el calendario 2013 es masculino.

Solo tres autoras han recibido el premio Cervantes, considerado el más alto galardón literario en lengua castellana, un 8% del total.

- PUBLICIDAD -
La presencia de la mujer sigue siendo una asignatura pendiente en la cultura 'oficial'./ EDN.

La presencia de la mujer sigue siendo una asignatura pendiente en la cultura 'oficial'./ EDN.

La presencia de las mujeres en muchos ámbitos profesionales es en demasiados casos testimonial, sobre todo en puestos de responsabilidad. La cultura no se escapa a esa realidad, de hecho este sector junto con la ciencia, es uno de los más desiguales de nuestra sociedad a pesar de que la equidad sí existe en el número de licenciadas en artes y humanidades.

La ley de igualdad vigente desde 2007, recoge en su artículo 26 “la integración del principio de igualdad de trato y de oportunidades en el conjunto de las políticas económica, laboral, social, cultural y artística”. En el ámbito cultural supone la obligatoriedad de hacer políticas de género que garanticen, por ejemplo, la presencia de obras creadas por mujeres en los museos. Así mismo  debe procurar la participación femenina en ámbitos de decisión, ya sea patronatos o comités artísticos.

Las cifras muestran todo lo contrario, apenas el 10% de las plazas está ocupada por una mujer. Y la representatividad de las artistas en museos es, en muchos casos, prácticamente nula. Un caso revelador es el del Museo de Bellas Artes de Bilbao, que de las 24 exposiciones individuales realizadas entre 2002 y 2012, no dedicó ninguna a una mujer, y el 100% de la programación durante el calendario 2013 es masculino. Una actuación que incumple también la ley vasca de igualdad que incluye que “las administraciones públicas vascas deben promover un acceso y participación equilibrada de mujeres y hombres en todas las actividades culturales que se desarrollen en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Euskadi”.

Esta es una de las quejas que ha recibido el Ararteko (Defensor del Pueblo del País Vasco). Pero estas quejas han llegado también al Defensor del Pueblo español de la mano de asociaciones de artistas que promueven la visibilidad de las mujeres en el ámbito artístico. La plataforma ‘Clásicas y Modernas’  o ‘Mujeres en las Artes Visuales’ (MAV) entre otras, han firmado varias quejas que han remitido al Defensor del Pueblo. Entre ellas destaca una referente a las exposiciones del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Estas asociaciones han podido constatar que el porcentaje de exposiciones individuales de artistas mujeres durante el quinquenio 2008-2012 apenas alcanza el 30%. En su opinión esta desviación resulta “especialmente preocupante” porque es te museo dedica la mayoría de sus exhibiciones a artistas contemporáneos vivos “por lo que su política discriminatoria perjudica directamente la trayectoria de nuestras artistas, al tiempo que ofrece al público una visión distorsionada y no igualitaria del panorama del arte contemporáneo”. Situaciones parecidas se reproducen también en otros centros culturales como el Museo de Arte Contemporáneo de Vigo o el Centro Galego de Arte Contemporáneo de Santiago de Compostela según denuncian desde estas plataformas.

Premios de hombres para hombres

Laura Freixas, presidenta de ‘Clásicas y Modernas’ alerta de que el problema va más allá de la desigualdad ”está claro que en Cultura no hay igualdad, pero es que no hay conciencia de la existencia de esta desigualdad ni la necesidad de corregirla”. Esto se refleja en un “favoritismo inconsciente de protagonismo masculino” según explica Freixas, algo que resulta especialmente preocupante porque la cultura es uno de los pilares que aporta valor a los modelos educativos y sociales y “ahora mismo ofrece una visión de clara preponderancia masculina”.

Los galardones son un claro ejemplo. En el mundo literario los números son claros: solo tres autoras han recibido el Cervantes, considerado el más alto premio literario en lengua castellana, un 8% del total. La misma estela siguen el Premio Nacional de Ensayo con solo dos mujeres galardonadas (14%) en lo últimos 15 años, o el de Poesía donde con solo cinco féminas se han hecho con el primer puesto (36%). Desde 1995, cuando Carme Riera consiguió el premio de Narrativa , los premiados han sido exclusivamente hombres.

Los Premios Principe de Asturias tampoco se escapan a este sectarismo. Tal y como denuncian estas platafaormas en otra queja remitida al Defensor del pueblo “los únicos premios concedidos a mujeres en la categoría de ‘Artes’ se han producido en el ámbito de la música y la danza: Maya Pisielska y Tamara Rojo (compartido) en 2005, Barbara Hendricks en 2000 y Alicia Larrocha en 1994”. Tres premios en 33 años de vida de los galardones.

“El avance que hemos vivido en los últimos años en la sociedad no se nota en el mundo de la cultura y el arte, por eso en los últimos años han nacido varias asociaciones que luchan por hacer visible este problema”, explica Laura Freixas, una de las promotoras del ‘Manifiesto por la Igualdad en la Cultura”. Un documento que pone negro sobre blanco las carencias que persisten en el sector artístico y que tiene como uno de sus objetivos hacer ver que “una cultura desigual crea desigualdad”, por eso piden que se cumpla la ley creada precisamente para evitar eso.

Como en tantos ámbitos, la mujer es ocupa todavía un puesto secundario en un mundo, el artístico, creado por hombres que según denuncia ‘Clásicas y Modernas’ “refuerzan el protagonismo masculino, mientras la mujer es vista como un ser secundario, accesorio o ausente, cuyas experiencias merecen menos interés y resultan menos representativas”, lo que refuerza la invisibilidad de la mujer “perpetuando y justificando la desigualdad”.

Por eso las plataformas firmantes que agrupan a más de 1.500 mujeres  profesionales del mundo de la cultura (científicas, artistas plásticas, cineastas, dramaturgas, gestoras, críticas…) han redactado un ‘Manifiesto por la igualdad en la cultura’ que pone negro sobre blanco todas estas carencias y exige el cumplimiento de la ley.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha