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El rey de los belgas pide no caer en el cinismo y la indiferencia "estériles"

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El rey de los belgas pide no caer en el cinismo y la indiferencia "estériles"

El rey de los belgas pide no caer en el cinismo y la indiferencia "estériles"

El rey Felipe de los belgas instó hoy en su tradicional discurso de Navidad a no ceder frente al cinismo y la indiferencia "estériles" y a ver la realidad "con otra mirada", pese a la inseguridad y las "amenazas" sobre los grandes equilibrios mundiales.

"Maravillémonos con lo que hemos construido juntos, nuestro bien común, fruto de una larga historia de vínculos tejidos con la solidaridad y los compromisos. Podemos encontrar la fuerza para no ceder al cinismo y a la indiferencia estériles", afirmó.

El futuro de "nuestras democracias" depende en primer lugar de la mirada posada sobre ellas, añadió el monarca, que llegó al trono en 2013 tras la abdicación de su padre, Alberto II.

"Comienza por los vínculos que tejemos entre nosotros", insistió, para a continuación poner como ejemplo los proyectos de integración social de unos jóvenes "de origen inmigrante" con los que se ha reunido recientemente en Vilvoorde (norte del país).

Si bien destacó la necesidad de "maravillarse", Felipe de Bélgica también se refirió a los desafíos y conflictos internacionales.

"Nuestro mundo está agitado. Los focos de tensión y crisis se multiplican. Necesitamos más que nunca maravillarnos. Lo necesitamos para nuestros hijos y su futuro", comentó.

En ese sentido, y pese a las dificultades personales, la inseguridad en el mundo y las amenazas que pesan sobre los "grandes equilibrios globales", llamó a atreverse a "ver las cosas con otra mirada".

"Una mirada que vea más allá de lo que falta, más allá de las carencias. Una mirada que se maraville", reiteró.

El mismo año en el que el presidente estadounidense, Donald Trump, decidió abandonar el Acuerdo de París contra el cambio climático, el rey de los belgas mencionó el medio ambiente en su alocución navideña, de una duración inferior a los cinco minutos.

"Nuestra manera de ver las cosas condiciona nuestra forma de actuar. Si nos maravillamos ante la naturaleza, actuaremos con más respeto hacia ella", declaró.

En años anteriores, el rey había pronunciado su discurso de pie, pero este 2017 lo hizo sentado en su despacho del Castillo Real de Laeken, su residencia oficial, delante de una chimenea y junto a un árbol de Navidad.

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