eldiario.es

Menú

INTERNACIONAL

Brasil investiga el posible asesinato de miembros de una tribu amazónica a manos de mineros ilegales

Una decena de miembros de una remota tribu indígena fueron presuntamente asesinados por buscadores de oro ilegales en el valle de Javari

El Gobierno de Michel Temer ha recortado el presupuesto de los organismos que protegen a los indígenas en estas zonas remotas y aisladas

- PUBLICIDAD -
Un indígena munduruku junto a un policía durante la ocupación de la central eléctrica de Belo Monte, que comenzó a funcionar la semana pasada.

En Brasil hay 103 tribus indígenas incomunicadas o con las que se ha establecido contacto recientemente. EFE

Las autoridades brasileñas están investigando rumores sobre el posible asesinato de hasta 10 personas pertenecientes a una tribu aislada del Amazonas por parte de hombres que trabajan para mineros y dragan ilegalmente los ríos de la región en busca de oro.

En caso de confirmarse, los asesinatos en el valle de Javari probarían que los  severos recortes a los presupuestos de las agencias indígenas de Brasil están teniendo  consecuencias fatales. Los investigadores tienen que hacer un viaje en barco de 12 días tan solo para llegar a la zona.

Pablo Beltrand, el abogado de la acusación y de la remota población de Tabatinga –próxima a la frontera con Perú y a unos 1.120 kilómetros de la capital amazónica, Manaos– explica que su equipo fue informado de los supuestos asesinatos en el valle de Javari a principios de agosto. Una quinta parte de las tribus aisladas de Brasil viven en esta región salvaje.

“Recibimos un comunicado del Gobierno federal,” asegura. “La investigación en curso es sobre la posible muerte de gente indígena”. Sin embargo, Beltrand afirma que no puede dar más información sobre la investigación, aunque sí aclara que dos hombres arrestados recientemente por una operación de la policía y el Ejército sobre las prospecciones ilegales de oro en la zona no están relacionados con el caso.

La  Fundación Nacional del Indio (Funai) envió en primer lugar a un equipo compuesto por tres personas al pequeño pueblo de Sao Paulo de Olivença tras recibir noticias de que unos hombres trabajando para mineros de oro se habrían jactado en un bar de haber matado a un grupo de entre ocho y diez indígenas.

Leila Sotto-Maior, que trabaja en Funai con pueblos indígenas aislados o recientemente contactados, cuenta que los hombres mostraron un remo y una pequeña bolsa utilizada para transportar comida que decían haber quitado a las víctimas.

“Dijeron que habían matado a indígenas y los habían tirado al río”, asegura Sotto-Maior. Pero enfatiza que la masacre todavía tiene que ser confirmada. “Es muy difícil investigar algo así después de que haya pasado tiempo. No tenemos información fundamental". 

Este año, el Gobierno ha reducido el presupuesto de Funai a la mitad. La administración de Michel Temer, proclive a optar por medidas favorables para las empresas, propuso recientemente reducir la zona protegida del bosque amazónico y ha anunciado planes para permitir prospecciones mineras y proyectos de construcción en otras zonas protegidas.

El departamento de Sotto-Maior en Funai tiene este año menos de 665.000 euros para proteger 103 tribus compuestas por grupos indígenas aislados o contactados recientemente a lo largo del extenso país. Se cree que alrededor de 20 grupos incomunicados viven en el valle de Javari, además de unos 80 indígenas con los que se ha establecido contacto recientemente. “Saber que no tenemos la capacidad de parar algo así...es muy duro”, lamenta Sotto-Maior.

Cleber Buzatto, secretario ejecutivo de la organización sin ánimo de lucro Consejo Misionero Indígena, afirma que los recortes a los presupuestos de Funai y el cierre de campamentos base en zonas con presencia de tribus aisladas aumenta el riesgo de ataques.

“Es un mecanismo que estimula la  invasión de territorios y hace que sean más probables los ataques contra indígenas incomunicados”, sostiene Buzatto. En junio,  expertos de la ONU sobre derechos humanos denunciaron un ascenso en Brasil de los asesinatos relacionados con  disputas territoriales en zonas rurales.

De acuerdo con un portavoz del ejército brasileño, una operación llevada a cabo en la misma zona entre el 28 de agosto y el 3 de septiembre destruyó cuatro dragas ilegales de oro, y las autoridades analizan los documentos de otras dos.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha