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Pedro "el Breve" esconde a Irene Lozano

El "efecto Irene Lozano" y el "efecto Chacón" no tendrán ningún efecto -positivo-. Si los pronósticos del CIS se cumplen, el PSOE tendrá 5 diputados por Madrid -10 en 2011-. El fichaje de la ex diputada de UPyD, las maniobras de la ex ministra y el dedazo de Pedro Sánchez no evitan la debacle.

Currantes con el bagaje de Ángeles Álvarez -derechos de la mujer, violencia de género, infancia- o José Enrique Serrano -la Constitución, defensa, seguridad o Presupuestos- se quedarán por el camino, además de los sonoros Madina, Cantera y Simancas.

Ferraz ha optado por no enseñar mucho a Lozano en la campaña, porque los socialistas temen las críticas continúas e incluso las voces de militantes contra la ex de UPyD en los mitines de la capital.

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Una debacle. Así, sin paliativos, califican los socialistas el resultado del CIS para el PSOE. Si histórica es la bofetada de no llegar ni a los 90 escaños, la brecha abierta con los resultados que se pronostican para Madrid no tiene fondo. Es una herida sobre la que cada día cae un puñado de sal cuando se pronuncian dos palabras, "efecto Lozano". Quienes pensaron que las criticas a Pedro Sánchez por el fichaje de la ex diputada de UPyD Irene Lozano, como número cuatro por Madrid, eran un asunto del pasado, erraron el tiro y el olfato.  Los datos del CIS han reanimado el cabreo monumental de la militancia socialista y de muchos barones y altos cargos. No ha hecho falta nada más que recordar quienes son los cinco nombres que entrarían en el Congreso por Madrid y quienes se caerían a partir del 20D, y el personal se ha llevado las manos a la cabeza.

De acuerdo con el sondeo más importante -17.000 entrevistas-  y último antes del 20D, los socialistas pasarán de los diez diputados que dejó Rubalcaba en la capital, a cinco. Con el "efecto Lozano"  -la ex de UPyD va en el número cuatro por Madrid- sumado al "efecto Chacón" -la ex ministra de Defensa se negó a colocar a Meritxell Batet en las listas por Barcelona y Sánchez tuvo que incluirla como número dos por Madrid-  nombres como Rafael Simancas (va en el número cinco) se quedan en el alambre;el fichaje de la comandante Zaida Cantera, que se vendió como el bombazo de la temporada en el mismo pack que Lozano, quedaría en una anécdota. Y ex candidatos a la secretaria general como Eduardo Madina (en el puesto 7) no volverían al Congreso. Hasta aquí lo que se observa con la primera mirada a la lista de Ferraz por Madrid.

Basta con profundizar un poco más en los apellidos que se encuentran a partir del puesto cinco o seis, para tomar conciencia de hasta donde llegaría la debacle si el PSOE solo consigue cuatro o cinco escaños en la capital. A los socialistas se les caen los currantes; políticos que llevan en su mochila un back ground que costará tiempo sustituir. Es el caso de la diputada Angeles Álvarez,la portavoz de Igualdad del PSOE en el Congreso (en el puesto ocho), luchadora incansable contra la violencia de género y de los derechos de gays y lesbianas. Álvarez, que echó los dientes en la lucha social desde abajo, en los movimientos ciudadanos, tiene su cabeza amueblada con la situación de la mujer y de la infancia en este país, da igual que haya que tirar de artículos en leyes que de datos y nombres para articular una propuesta, su memoria almacena de todo.  A base de echar horas y horas en el curre. Lo mismo sucede con José Enrique Serrano, el que fuera Jefe de Gabinete de Felipe González y Zapatero, su cerebro es el disco duro de referencia para la nueva legislatura si de verdad se aborda una reforma de la Constitución; pero es que además la capacidad de almacenamiento del disco que tiene instalado en la cabeza también tiene grabados los asuntos de defensa o de seguridad del Estado, e incluso de Presupuestos. Ocupa el puesto 9 en la lista, así que otro para la jubilación.

La real y democratica voluntad de los ciudadanos puede dejar al PSOE reducido a la mitad en la capital -y será que se lo han merecido- pero son las viejas costumbres de los viejos partidos, el dedazo del secretario general  en las listas y las ocurrencias como el efecto Lozano, más el efecto Chacón -todo procede del mismo mal, las estructuras anquilosada del partido y los intereses espùreos y personalistas- las que disminuirán aún más la masa crítica y experimentada de una organización que camina tambaleante, tras "más de un siglo de historia". No es que se queden fuera los cincuentones y sesentones, es que ni siquiera la regeneración ha colado. Basta con pararse en el puesto número once de esa lista, donde figura el joven economista Manuel de la Rocha, otro que prometía por su buena cabeza. "Tan buena que peca de ingenua" bromea con humor negro un compañero que le aprecia. 

Y mientras tanto ¿donde está Irene Lozano? La esconden. No es que ella se esconda. La esconde la organización. Es un hecho que se ha convertido en un problema para Sánchez llevarla a los mitines donde lo que suelen acudir son los militantes de carné o simpatizantes de toda la vida. El pasado jueves por la noche, 3 de diciembre, en el mitin de Getafe hubo asistentes al acto que no dudaron en criticarla sin ocultarse, o de hablar bien alto a su alrededor para que se enterara. ¿En qué plazas toreara Irene Lozano en esta campaña? Silencio.Desde Ferraz rezan para que sea eso todo que suscite.

"Cuando alguien pone el dedo en la llaga, sólo los necios piensan que lo importante es el dedo" dice el proverbio atribuido a Confucio. Y cuando Pedro Sánchez puso su dedo para numerar la lista por Madrid, debió de mirar antes la llaga en vez del dedo. Le quedan una docena de días de campaña. Va a necesitar encomendarse a todos los dioses del planeta y a sus respectivos profetas para  no convertirse en Pedro "el Breve" la noche del 20 de Diciembre.

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