El humo y las cenizas de los incendios forestales alcanzan Madrid: estas son las recomendaciones para protegerse
La evolución de los incendios forestales que afectan al suroeste de la Comunidad de Madrid y a las provincias de Toledo y Ávila sigue complicándose y sus efectos ya se dejan notar a decenas de kilómetros del frente de las llamas. El viento desplazó este viernes por la tarde hasta la capital una gran humareda y algunas cenizas procedentes del gran incendio que afecta a Villa del Prado, San Martín de Valdeiglesias y Almorox, mientras que el fuego declarado en El Burgohondo (Ávila) continúa también activo. Ante esta situación, el Summa 112 y Madrid Salud han difundido una serie de recomendaciones para proteger a la población de los efectos del humo y reducir los riesgos para la salud.
Aunque el jueves las cenizas y el fuerte olor a humo se quedó en los municipios de toda la Sierra Oeste e incluso Norte de Madrid, este viernes un cambio de viento hizo llegar estos efectos a la capital de España e incluso a municipios del sur, uniéndose a la intrusión de una masa de aire africano.
Desde primera hora de la mañana, numerosos vecinos han podido observar un cielo blanquecino, percibir un intenso olor a quemado e incluso la caída de pequeñas partículas de ceniza, conocidas como pavesas.
Ante esta situación, los servicios de emergencias de la Comunidad de Madrid han difundido un vídeo en sus redes sociales en el que la jefa de guardia del Summa 112, Ester Armela, recuerda las principales medidas para protegerse de la exposición al humo. El objetivo es reducir la inhalación de partículas en suspensión, que pueden desplazarse a varios kilómetros del lugar donde se encuentran las llamas y deteriorar temporalmente la calidad del aire en zonas alejadas del incendio.
La principal recomendación es evitar permanecer al aire libre mientras haya presencia de humo o cenizas en el ambiente. También se aconseja suspender cualquier actividad física en el exterior, ya que el ejercicio aumenta la cantidad de partículas que llegan a los pulmones. Las autoridades piden prestar especial atención a los grupos más vulnerables, entre ellos niños, personas mayores, mujeres embarazadas y quienes padecen enfermedades respiratorias, cardiovasculares, alergias o patologías crónicas, para quienes se recomienda permanecer en espacios interiores siempre que sea posible.
Si resulta imprescindible salir a la calle, Madrid Salud aconseja utilizar preferentemente mascarillas FFP2 o FFP3, que ofrecen una mayor protección frente a las partículas del humo. En caso de no disponer de ellas, puede emplearse de forma puntual un pañuelo o una toalla húmeda sobre la nariz y la boca. También recomienda proteger los ojos con gafas y vestir ropa de manga larga para reducir la irritación que pueden provocar las cenizas sobre la piel.
Las autoridades insisten en proteger el interior de las viviendas mientras persista la mala calidad del aire. Para ello, conviene mantener cerradas puertas, ventanas, chimeneas y cualquier sistema que introduzca aire del exterior, como extractores o aparatos de climatización si no funcionan en modo recirculación. En caso de disponer de purificadores de aire, se recomienda utilizarlos con recirculación interna. Además, es preferible evitar actividades que empeoren la calidad del aire dentro del domicilio, como fumar, encender velas o chimeneas o barrer en seco, ya que estas acciones aumentan la concentración de partículas en suspensión. En los casos más extremos, Madrid Salud también aconseja colocar paños húmedos en rendijas o marcos de puertas y ventanas para dificultar la entrada del humo y mantener los toldos recogidos para evitar que acumulen cenizas.
Otra de las recomendaciones pasa por extremar las precauciones durante los desplazamientos. Si el humo reduce la visibilidad, lo más recomendable es evitar conducir. En caso de encontrarse ya en carretera, se deben mantener las ventanillas cerradas y activar el sistema de ventilación en modo recirculación. Si una nube de humo impide continuar con seguridad, conviene detener el vehículo en un lugar seguro, apagar el motor, permanecer en el interior con las ventanas cerradas y mantener las luces encendidas hasta que mejore la visibilidad.
Madrid Salud también recuerda la importancia de proteger los depósitos y cisternas de agua situados en el exterior para evitar su contaminación por las cenizas. Asimismo, aconseja no consumir frutas u hortalizas que hayan estado expuestas al humo sin lavarlas previamente y evitar dejar alimentos al aire libre. En los hogares donde haya mascotas, se recomienda mantenerlas dentro de casa mientras persista la presencia de humo.
En cuanto a la salud, las autoridades aconsejan beber agua con frecuencia para mantener hidratadas las vías respiratorias y lavarse la cara, las manos y los ojos con agua limpia si aparecen molestias o irritación tras la exposición al humo. Si una persona presenta dificultad para respirar, tos persistente, dolor en el pecho, mareos, irritación ocular intensa o un empeoramiento de una enfermedad respiratoria o cardiovascular, debe acudir a un centro sanitario e informar de que ha estado expuesta al humo del incendio. En caso de emergencia o si existe riesgo para la vida, es necesario llamar inmediatamente al 112.
Por último, tanto la Comunidad de Madrid como Madrid Salud insisten en la importancia de seguir únicamente la información difundida por los canales oficiales sobre la evolución de los incendios, la calidad del aire y las posibles evacuaciones. La evolución del fuego depende en gran medida de las condiciones meteorológicas y puede variar rápidamente, por lo que las autoridades piden a la población mantenerse informada y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia.
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