El conspiranoico Alberto Royuela se enfrenta a cuatro años de cárcel por un bulo sobre Begoña Gómez y Marruecos
El ultraderechista Alberto Royuela y su colaborador, Juan Martínez Grasa, se enfrentan a una petición de cuatro años de cárcel por difundir un bulo en YouTube sobre Begoña Gómez y un banco de Marruecos. La entidad Attiariwafa Bank y su presidente, Mohamed El Kettani, piden que ambos youtubers conspiranoicos sean juzgados y condenados por un delito de calumnias con publicidad y otro de falsedad documental por difundir falsas conversaciones telefónicas entre la esposa del presidente del Gobierno y el banquero sobre cuentas en paraísos fiscales. “Nosotros no hemos pinchado los teléfonos, los han pinchado otros y nosotros nos aprovechamos”, decían en el vídeo todavía disponible.
Alberto Royuela Fernández, subastero barcelonés ultraderechista que llegó a estar al frente de la Hermandad Nacional de la Guardia de Franco, es el autor del conocido como 'Expediente Royuela': una sucesión de documentos supuestamente confidenciales que lleva dos décadas difundiendo para demostrar la existencia de una supuesta conspiración de asesinatos de estado, corrupción internacional y cuentas ocultas en el extranjero. A día de hoy ningún juez ha dado la más mínima credibilidad a esos documentos y tanto él como Martínez Grasa están imputados en la Audiencia Nacional, acusados de formar, junto con el exjuez Fernando Presencia, una red de difusión masiva de bulos sobre jueces, fiscales, políticos y periodistas para recaudar miles de euros.
En este caso fue llevado ante los tribunales por otro de sus vídeos, titulado “¡Tenemos las conversaciones de Begoña Gómez con miembros del Gobierno marroquí! No os lo perdáis”. Un cuarto de hora en el que exhibieron supuestas transcripciones de conversaciones falsas entre Gómez y El Kettani y con varios líderes políticos de Marruecos haciendo alusión a supuestas cuentas bancarias en diversos paraísos fiscales. El vídeo, todavía disponible, finaliza con una petición de dinero de Martínez Grasa y Royuela, que ataviado con una camisa azul de Falange exclama “arriba España” antes de que terminar.
La entidad marroquí decidió llevar a los dos difusores de bulos ante los juzgados de Madrid y ahora, según ha sabido elDiario.es, ha presentado su escrito de acusación mientras la Fiscalía ha solicitado que se pongan en marcha diligencias complementarias antes de abrir juicio oral contra ambos. El Arriariwafa Bank solicita, en total, cuatro años de cárcel para los dos difusores del 'Expediente Royuela': dos por un delito de calumnias con publicidad y otros dos más por falsedad documental. El primer delito se corresponde con el bulo y el segundo con las falsas transcripciones de conversaciones, parecidas a otras difundidas en otros vídeos.
La entidad solicita, además, una indemnización de 50.000 euros. “Ninguna de las conversaciones enseñadas ha tenido lugar, ni existe prueba alguna de su existencia, resultando el contenido del documento enteramente simulado y carente de toda veracidad”, dice el escrito de la entidad marroquí. Las supuestas conversaciones, añade, son “una simulación de documento privado con el fin de perjudicar a mi mandante”. En el vídeo se atribuye “falsamente” al banco y su presidente delitos de corrupción, blanqueo o contra la Hacienda Pública, “afirmaciones todas ellas falsas”.
Begoña Gómez, perjudicada por el bulo
Los tribunales todavía tienen varias decisiones clave por delante antes de que el caso llegue a juicio: debe abrirse juicio oral y la Fiscalía debe presentar su propio escrito de calificación, además de recibir los de defensa de Royuela y su colaborador. El Ministerio Público, por el momento, no ha presentado el suyo porque solicitó una diligencia complementaria, la aportación de la grabación del vídeo, y se le dio traslado más tarde. Begoña Gómez ya compareció ante el juez en noviembre del año pasado y es previsible que vuelva a comparecer en el juicio en calidad de perjudicada, aunque no se ha personado como acusación en el caso.
El apellido Royuela figura en diversas causas judiciales, tanto civiles como penales, asociado a la difusión masiva de bulos en su canal de YouTube donde atesora más de 300 vídeos con 1,7 millones de visualizaciones. Este subastero, miembro destacado de la ultraderecha franquista en Barcelona en los años setenta, empezó a difundir la teoría de que fiscales como José María Mena encabezaban una red corrupta de autoridades españolas que promovía asesinatos, vinculando todo con la muerte de uno de sus hijos en 1993. La teoría, plagada de falsas conversaciones y cuentas bancarias como las atribuidas ahora a Begoña Gómez, fue llevada repetidamente a los tribunales y rechazada por falta de pruebas, entre otros, por el Tribunal Supremo y su Sala de lo Penal.
La difusión del expediente pasó de legajos de papeles y blogs de internet a un canal de YouTube que empezó a adquirir notoriedad durante la pandemia de coronavirus. Fue en esos años cuando Alberto Royuela y su hijo Santiago, condenado entre otras cosas por planificar un atentado con un explosivo casero contra asistentes a un concierto de Fermín Muguruza, se aliaron con Fernando Presencia, exjuez decano de Talavera expulsado de la carrera judicial tras varias condenas por prevaricación. La Audiencia Nacional investiga si entre todos urdieron un plan para difundir noticias falsas contra rivales de Presencia y canalizar las donaciones de sus seguidores a través de la asociación del exmagistrado.
Santiago Royuela, que tiene varias condenas penales en su expediente, también fue sancionado por la vía civil a indemnizar con 8.000 euros a la periodista Ana Pastor por afirmar en un vídeo que recibió “dinero negro” del Gobierno. Recientemente, la Audiencia de Barcelona le libró de un juicio penal por emitir bulos similares sobre Sergio Santamaría, abogado y exdiputado del Partido Popular en Cataluña.
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