Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
Sobre este blog

En Abierto es un espacio para voces universitarias, políticas, asociativas, ciudadanas, cooperativas... Un espacio para el debate, para la argumentación y para la reflexión. Porque en tiempos de cambios es necesario estar atento y escuchar. Y lo queremos hacer con el “micrófono” en abierto.

Palomares y el plutonio que Estados Unidos nunca recogió: reflexiones de un experto norteamericano 60 años después

Michael E. Ketterer

5

Sobre este blog

En Abierto es un espacio para voces universitarias, políticas, asociativas, ciudadanas, cooperativas... Un espacio para el debate, para la argumentación y para la reflexión. Porque en tiempos de cambios es necesario estar atento y escuchar. Y lo queremos hacer con el “micrófono” en abierto.

Antes del amanecer del 17 de enero de 1966, dos aviones estadounidenses colisionaron sobre la Península Ibérica durante una operación de repostaje en vuelo entre un bombardero B-52 y un avión cisterna KC-135. El B-52 estaba completando una de las rutas diarias de vigilancia del Mando Aéreo Estratégico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. En cuestión de segundos, tres bombas termonucleares cayeron a tierra y una cuarta cayó al agua cerca de Palomares, un pueblo situado a unos dos kilómetros al oeste del Mediterráneo, en Almería, España.

Dos bombas se desintegraron con el impacto, aunque no hubo explosión nuclear. En cambio, varios kilos de plutonio (Pu) se esparcieron por los campos de tomates y las casas de Palomares aquel día de viento. Un vecino encontró otra bomba, prácticamente intacta, con el paracaídas abierto. La última cayó en algún lugar del Mediterráneo, lo que redirigió la prioridad de la Fuerza Aérea al uso de todos los recursos disponibles para una misión crítica: encontrar la bomba perdida antes de que lo hicieran los soviéticos.

El éxito de la recuperación se convirtió en la narrativa dominante de Palomares, amplificada por las dos naciones y por la prensa mundial