Moreno minimiza el alcance de la prioridad nacional de Vox: “Es un eslogan, si lo quieren llamar así, me parece bien”

Daniel Cela

Sevilla —
7 de mayo de 2026 10:36 h

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Juan Manuel Moreno no se plantea un escenario distinto a repetir su mayoría absoluta en las elecciones andaluzas del 17 de mayo. El presidente de la Junta y candidato del PP a la reelección sabe que es “muy difícil”, pero cree que “el objetivo es posible”. Pero cuando le piden que se ponga en la tesitura que acaba de vivir su compañera, la presidenta de Extremadura, María Guardiola, tras firmar un pacto de Gobierno con Vox, Moreno ha empezado a restar importancia al asunto más espinoso de ese acuerdo: la “prioridad nacional”.

La prioridad nacional aparece en ese acuerdo, como una propuesta de dudosa legalidad para discriminar a la población inmigrante en el acceso a prestaciones sociales frente a los españoles. El PP extremeño y el de Aragón han firmado esto para seguir gobernando. Moreno ha explicado este miércoles, durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum en Sevilla, que “la prioridad nacional es un eslogan que creen que les funcionan”.

“Algunas propuestas son irreales y otras son ilegales. En este caso es la Constitución Española, el Estatuto de Autonomía y las leyes orgánicas las que nos marcan lo que tenemos que cumplir y el PP no va a vulnerar nunca la ley. Ahora, que ellos le quieren denominar prioridad nacional, me parece muy bien”, ha dicho.

En materia de inmigración, una política que no es competencia directa de las autonomías, Moreno ha defendido “la integración y el orden”. Ha recordado que en Andalucía los inmigrantes son “necesarios”, porque “la economía andaluza no puede conseguir objetivos sin migrantes, la agricultura se para, la hostelería, la construcción, el transporte, todo eso es necesario y necesita inmigrantes”, ha subrayado.

La mayor dificultad del candidato popular en esta campaña es zafarse de la sombra de Vox, su socio natural en la derecha. Su plan es lograr una “mayoría de estabilidad”, hoy rebautizada como “mayoría de cariño”. Moreno ha explicado que sin los 55 diputados de la absoluta, “no sabemos si la legislatura será del 2026 al 2030, y eso tiene un impacto”. “Si me falta un escaño y nadie se abstiene, el Gobierno no sale adelante, no puedo convocar las oposiciones previstas, no puedo poner en marcha las ayudas como consecuencia de la subida del hidrocarburo, no podría aprobar ningún decreto. En funciones sólo puedes hacer cosas muy excepcionales, muchas ayudas diarias se paralizarían”, ha advertido, remachando el discurso del miedo que ya estrenó el martes en sus actos de Málaga, una provincia donde las encuestas le restan un diputado al PP.

“Yo me pensaría mucho, mucho, mucho si queremos ese modelo”, ha avisado, tras recordar que en su primer mandato, con un Gobierno en coalición con Ciudadanos y apoyado desde fuera por Vox, él pudo negociar con el partido naranja, “pero con Vox no, porque un señor a 500 kilómetros, en una sede en Madrid, que no conoce Los Pedroches, vota que no porque no le interesa en el ámbito nacional que estemos próximos al PP, eso ya nos ha pasado. Una comunidad de 51.000 millones de euros no puede estar pendiente de alguien de Madrid”, ha subrayado.

Vuelta a la “Andalucía encapsulada”

En un momento de auge de Vox en las encuestas, que amenazan la mayoría absoluta de Moreno en Andalucía, el presidente de la Junta ha vuelto la mirada atrás, hacia su primera legislatura, cuando gobernó en coalición con Ciudadanos -formación hoy extinguida- con el apoyo exterior de Vox.

Aquella experiencia, que puso fin a casi 37 años de gobiernos socialistas, atrajo todas las miradas del país a Andalucía, la primera comunidad donde la derecha pactaba con la ultraderecha. El ruido inicial de la legislatura se fue apagando cuando Vox empezó a penetrar en otros territorios y, sobre todo, en el Congreso de los Diputados.

El partido de Santiago Abascal, con 12 diputados en el Parlamento andaluz, dio estabilidad al primer Ejecutivo de Moreno, aprobándole tres presupuestos autonómicos, a cambio de cesiones en las guerras culturales de la extrema derecha: demonizar la inmigración (sobre todo a los menores extranjeros no acompañados), negar la violencia de género, negar el cambio climático, asfixiar el gasto público en cooperación internacional y en memoria histórica...

La fórmula se bautizó “Andalucía encapsulada”, un acierto terminológico para proteger la coalición PP-Ciudadanos-Vox de las críticas durísimas de las izquierdas y las protestas de muchos colectivos sociales. Moreno, hoy nuevamente candidato electoral, ha rescatado en campaña a uno de los protagonistas de aquel invento, el exlíder andaluz de Ciudadanos y expresidente de la Junta en aquella primera legislatura, Juan Marín, hoy colocado por Moreno al frente del Consejo Económico y Social (aunque el popular llegó a ofrecerle una consejería, que éste rechazó).

Marín ha presentado este miércoles a Moreno en la conferencia de Nueva Economía Fórum, en el hotel Alfonso XIII de Sevilla, con enormes elogios hacia el que un día fue su contrincante y verdugo en las elecciones. “Has cambiado Andalucía, Juanma. Es verdad que nosotros os ayudamos un poquito en la primera legislatura. La fórmula fue muy sencilla: encapsular Andalucía”, ha recordado Marín.

La fragmentación total del voto de derechas en las andaluzas de 2018 permitió, por primera vez desde el estreno de la autonomía, que el bloque conservador sumase más que el progresista, permitiendo la alternancia política en Andalucía por primera vez en democracia. El PP obtuvo el peor resultado de su historia, 26 diputados, minado por el ascenso brutal de Ciudadanos, 21 diputados, y la irrupción de Vox, con 12 escaños.

Cuatro años después, en las autonómicas de 2022, Ciudadanos pasó de 21 escaños a cero, la formación naranja se extinguió en un suspiro, y prácticamente todos sus dirigentes y cuadros medios fueron recolocados en el Gobierno de mayoría absoluta de Moreno, incluido Marín. “Tú no me derrotaste en las urnas, me derroté yo solo. Afortunadamente, supiste concentrar todo el voto y la ilusión del centro liberal andaluz. Eres una persona de fiar. Sigue siendo quien eres, no cambies. La gente quiere ver al Juanma Moreno que llora, que ríe, que le duele tanto esta tierra”, ha dicho el exdirigente naranja.

El aludido ha subido a la tribuna y ha abrazado a Marín: “El cambio no hubiera sido posible si no fuera por Ciudadanos con un líder como Juan Marín. Entonces había una competición legítima en el centro-derecha entre PP, Cs y Vox. Y Juan antepuso los intereses de los ciudadanos a los de su formación política. Ahora Ciudadanos está en una situación de extinción”, ha asegurado, tras reconocerle que “el contexto nacional de su partido no le ayudó mucho” en la campaña de 2022.