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Vox intenta arrancar votos en El Ejido con el reclamo de Abascal: “Empezaremos la reconquista por Andalucía”

Carla Rivero

14 de mayo de 2026 21:38 h

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Manuel Gavira está a la sombra de Santiago Abascal en cada mitin. El candidato de Vox hace suyo el discurso de la ultraderecha, pero el rostro visible para las próximas elecciones andaluzas del 17 de mayo es el de su presidente, como ha ocurrido en la ciudad almeriense de El Ejido, donde se ha permitido unos minutos de intervención antes de que el diputado nacional clausurara el encuentro celebrado en la plaza de las Flores ante una multitud que aplaudía y refrendaba cada una de sus palabras bajo las banderas españolas. “El 17 de mayo empezaremos la reconquista por Andalucía, que terminará en la Moncloa”, dijo Gavira, poniendo en el horizonte a Pedro Sánchez.

Bajo la premisa del “sentido común”, Gavira, al igual que hizo en los dos debates electorales contra sus principales contrincantes, repitió los argumentos de la prioridad nacional como un mantra: un mensaje simple y fácil que mandar hacia su potencial electorado sin entrar a cuestionar el fondo y forma de las medidas que ha apoyado durante la legislatura del presidente autonómico Juanma Moreno. Así, utiliza la preocupación en materia de sanidad pública o vivienda, según las encuestas del CIS, para apuntar a la migración irregular como la fuente de todos los problemas de la sociedad andaluza cuando los análisis muestran lo contrario. “A Almería le dejan las migajas, y lo único que necesita es tener impuestos bajos, servicios públicos, y dejar la porquería que viene de Bruselas”, subrayó.

“Prioridad nacional es que lo priotario seamos los españoles, seamos los andaluces, ya está bien que venga uno de fuera y pueda acceder a una vivienda, a un empleo, a una ayuda, antes que cualquier joven andaluz”, sentenció en una ciudad donde el 32% de su población es de origen extranjero, “y ese artículo del menor de Andalucía se derogará”, en referencia a la Ley de Infancia y Adolescencia de Andalucía que recoge el cuidado y promoción de aquellos menores, sean migrantes o no, que están bajo la tutela de la comunidad. En todo caso, Gavira criticó que Moreno no se metiera en “líos” para modificar “la porquería ideológica” que ha mantenido estos últimos cuatro años, en un claro intento por mantener las distancias con quien, apuntan las encuestas, obtendrá de nuevo la mayoría absoluta.

“Invasión migratoria”

En cuanto al PSOE, el candidato de la ultraderecha trajo a colación la polémica de esta semana tras el debate electoral, en el que, a causa de una breve pausa malinterpretada, pareció que la socialista María Jesús Montero relacionaba las muertes de los guardias civiles en Huelva con un accidente laboral. Una cuestión que ya ha desmentido en las últimas horas y que le ha dado carburante a la formación para atacar a su contrincante. “El domingo no tiene absolutamente nada que hacer”, aseveró. El tono bronco de Gavira no garantiza la paz institucional. Una cuestión que no está en la agenda de Vox, ya que acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de ser “corrupto y traidor”. Una línea en clave nacional que recogió rápidamente Abascal.

Nada más subir al escenario, el líder de Vox señaló a su némesis: “El chikilicuatre de San Telmo está perdiendo esa simpatía natural de la que presume”, ridiculizando algunas estrategias de campaña, como el Kilómetro Sur o la búsqueda de la “vaca talismán” de Córdoba, como si fuera un parapeto para no afrontar los problemas reales de la población andaluza. La regularización extraordinaria fue su principal acicate para tomar el pulso a los asistentes, a la que se refirió como “invasión migratoria”, “nacionalizaciones fraudulentas” o acusando falsamente al Gobierno central de una “alteración del censo electoral para que roben las elecciones del año 2027”.

El “cambio real” en Andalucía y “no lo que Juanma Moreno lleva protagonizando ocho años” pasa por una retahíla de personajes comunes de los que tira la derecha: las negociaciones con los partidos catalanes independentistas, Begoña Gómez, el caso Koldo, la coalición con Sumar, una serie de temas que se nombraron con el fin de movilizar al votante que en El Ejido ha votado tanto en 2019 como en 2022 al Partido Popular. “El principal problema de este pueblo es Pedro Sánchez”, reiteró, aludiendo a que “el crimen de Adamuz”, como calificó al accidente ferroviario donde fallecieron 46 personas, tiene su origen en que el Gobierno “se ha gastado el dinero de los raíles en prostitutas”.

Almería, bastión a arrebatar

“En San Telmo no puede haber un gobierno a medias”, recalcó en la ciudad almeriense que podría ser un nicho para Vox. En las elecciones de 2022, hubo una abstención del 45,1%, una cifra que pretenden rebajar los de Abascal. En aquel entonces, el PP logró el 47,6% de los votos, con 12.190 papeletas, subiendo más de 20 puntos entre la primera y segunda legislatura de Juanma Moreno. En cambio, Vox experimentó una caída de casi 2 puntos, ya que alcanzó 7.115 votos, es decir, el 27,8% del total. Detrás quedaron el PSOE, Por Andalucía, un extinto Ciudadanos y Adelante Andalucía. La estrategia está en arrancar una puñada a los populares en la contienda por la presidencia de la Junta.

En la actualidad, el PP goza de mayoría absoluta en el pleno municipal de El Ejido, donde ha aprobado medidas como instar al Gobierno central a que modifique la ley estatal para que se permita a las corporaciones municipales prohibir el uso del niqab y el hiyab en las instalaciones locales. Una polémica en materia de migración que hicieron suya los populares para sacarle la delantera a los de Abascal, tal y como hicieron en Níjar, Sevilla o Málaga.