Pueblos que cuentan en Teruel: “Hemos ido a Libros a leer libros… y los autores existen de verdad”
En el pequeño municipio turolense de Libros, donde apenas residen un centenar de habitantes, la llegada de 152 escolares de los colegios de Las Viñas, La Salle y Las Anejas ha convertido por un día la lectura en una experiencia compartida, viva y cercana. La segunda edición de 'Libros que cuentan', impulsada por el área infantil y juvenil de la editorial Planeta, ha reunido a cinco autores de referencia de la literatura infantil con niños que no solo leen sus historias, sino que ahora pueden conocer a quienes las crean. Entre talleres, firmas y encuentros, la iniciativa demuestra que acercar los libros al medio rural no solo fomenta la lectura, sino que transforma la manera en que los jóvenes se relacionan con ella, despertando curiosidad, emoción y nuevas formas de entender la cultura. Ha sido el preámbulo de la celebración del Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil el próximo 2 de abril.
“Hemos ido a Libros a leer libros”, resumirá Héctor en su redacción escolar la jornada vivida en este pueblo con nombre tan metafórico. Integrado en la comarca de la Comunidad de Teruel, este pueblo tuvo una población de 2.500 habitantes y ahora cuenta con un centenar entre los que se incluyen cuatro niños que van al colegio a la capital provincial. Pero se ha hecho merecedor de este encuentro, tras colaboración con el programa 'Mi pueblo lee', que “nos proporciona los autores del grupo Planeta y que lleva cinco años en marcha”, explica el alcalde, Raúl Arana, una trayectoria que, según apuntaba, ha sido clave para que la editorial se fijara en Libros como sede de esta iniciativa. Este municipio se ha convertido en símbolo de dinamización cultural tras reunir más de 60.000 libros donados desde toda España y proyectar una biblioteca-hotel inspirada en la Biblioteca Pública de Nueva York.
El encuentro entre escolares y sus autores preferidos llenó este miércoles la Plaza Mayor, que también lleva el nombre del escritor turolense, Javier Sierra, con talleres, firmas y encuentros literarios. A la cita han acudido autores de las series más destacadas: Pedro Mañas y David Sierra Listón, creadores de la colección Anna Kadabra, fenómeno editorial con más de dos millones de lectores; Susanna Isern, autora de la exitosa colección 'Magic Animals'; Isabel Álvarez, autora de Clara Nox, una nueva narrativa infantil middle grade (un espacio narrativo que actúa de puente entre la inocencia de la infancia y la complejidad de la adolescencia) para fans de Amanda Black, y Raquel Díaz Reguera, escritora e ilustradora de referencia en literatura infantil, acaba de presentar 'El caos de Beca', una colección inspirada en los cambios que vive un preadolescente antes de pasar al instituto. Además, como autor invitado para la ocasión también ha llegado el mítico Gerónimo Stilton.
Los autores
La creadora de Clara Nox, Isabel Álvarez, tiene claro que cuando un niño cierra un libro “ya no es el mismo niño”. Satisfecha con la experiencia y analizando el éxito de sus libros, relataba que los niños le habían dado “mucha información muy interesante”. “Decían que cuando leían un capítulo tenían ganas de seguir, porque lo han leído en el cole y cada día mantenía el misterio hasta el siguiente. Además, conectan con la protagonista porque es una chica a la que han alejado de lo que ella conoce –su madre está lejos y a miles de kilómetros–, y no encaja en su nuevo ambiente. Además, tiene mucha personalidad y aunque siente la presión por encajar, ella sigue manteniendo su personalidad”, desgranaba. A su juicio, “los niños, cuando leen fantasía, aprenden a volar en un simulador sin riesgo de estrellarse. Y aprenden mucho de habilidades, sobre todo cuando no encajan, pero intentan adelante. Utilizando un término de psicología, el espacio transicional es la intersección entre el mundo interior del niño y su realidad exterior. A veces el mundo es difícil para un niño, hecho por adultos, con reglas que no han decidido”.
La colección de Clara Nox acaba de publicar el segundo libro en febrero y el tercero sale en julio. La escritora e ilustradora Raquel Díaz Reguera ha dado un giro en su trayectoria con su nueva colección al reconocer que la editora le hizo salir de su “zona de confort” y dar “un paso adelante”. Su proceso creativo ha sido exigente: “He intentado verdaderamente ponerme en los ojos de una niña de 12 años. Ha sido el libro al que más tiempo le he dedicado”. Defiende una literatura que no juzgue al lector joven al explicar que “habla Beca y trato de no ningunear para nada lo que ella siente”. También reflexiona sobre el contexto actual al señalar que “nos preocupa mucho que se entreguen a las pantallas, pero a lo mejor es que hemos perdido mucho tiempo sin iniciarlos en otras cosas culturales”.
La recepción del libro le ha sorprendido especialmente ya que “hay muchos niños a los que les gusta mucho y me hace mucha ilusión porque antes solo era lectura de niñas” y reconoce que “la respuesta está siendo brutal”. En su proceso creativo ha contado con una ayuda muy cercana., ya que “mi hija ha sido como un experimento social. Ella es la que me lee y me dice, mamá, esto no se dice así”.
Los creadores de la colección Anna Kadabra, David Sierra Listón y Pedro Mañas, admiten que el éxito de la saga sigue siendo difícil de explicar porque “ojalá lo supiéramos para repetirla, no sabemos qué ingredientes hemos mezclado”. Aun así, identifican algunos factores clave como un texto que conecta con los niños y las ilustraciones “que les flipan”, dando lugar a un trabajo conjunto entre escritor e ilustrador que ha permitido “un producto muy auténtico en el que todo el mundo está muy implicado”.
Destacan además un logro fundamental en la iniciación lectora ya que “mucha gente” les dice que “Anna Kadabra es el primer libro que sus hijos se leen solos”. Su conexión con el público infantil tiene que ver con su propia actitud porque “nunca hemos dejado de ser niños” y tienen claro que los niños detectan a la legua cuando un mayor se está haciendo pasar por un niño“. También defienden abordar temas complejos dentro de la literatura infantil al afirmar que ”la magia es solamente una excusa para hablar de muchas otras cosas“, incluyendo cuestiones como ”política y la especulación inmobiliaria“. Durante el encuentro se han mostrado sorprendidos por el nivel de los escolares porque ”conocen todos los libros e incluso recuerdan detalles que nosotros olvidamos“.
La autora Susanna Isern reivindica el valor de la literatura infantil al reconocer que “ha estado bastante denostada”, aunque que cada vez tiene más presencia. Subraya su importancia en la formación personal al afirmar que “estamos creando a las personas que van a ser futuros lectores”.
Explica el principal reto de su trabajo porque “lo más complicado es dar con esa tecla que hace que un niño empiece a leer un libro y no lo abandone”. Para lograrlo apuesta por “historias frescas, personajes originales, por una chispa que haga que los niños se emocionen”. También destaca la influencia directa de los lectores en su proceso creativo, ya que a veces le dicen: “¿y por qué no creas un personaje o por qué no sale este otro?. Esas peticiones las trasladamos muchas veces a los nuevos libros”, reconoce. Aunque Isern es consciente de la dificultad de vivir del oficio cree que eventos como este “ayudan y mucho a dar proyección”.
Los lectores
Los escolares han sido los verdaderos protagonistas de la jornada. Noemí, Sofía y Elia son fans de Clara Nox por sus aventuras, los vigilantes, los monstruos y porque hay muchos poderes. Confiesan que la descubrieran en el colegio y ahora se fían más del cole para elegir sus lecturas, aunque proponen a sus docentes leer también al veterano Gerónimo Stilton. “Antes el colegio era aburrido cuando no leíamos en clase pero ahora ya nos compramos nuestros propios libros”, comentan orgullosas.
Luca, sin embargo, es fan de Magic Animals “porque es de aventuras y me divierte mucho y me gusta la trama y los personajes”. Sin embargo, la jornada en Libros le ha servido para descubrir Anna Kadabra. A Luca le gusta escribir y adelanta que en su redacción de clase escribirá lo bien que se le ha pasado y que le hayan firmado los autores porque “hemos visto que los autores existen de verdad”, añadía.
Héctor, alumno de Las Viñas, cuenta que un día llegó su profesora planteando leer unos libros para hacer luego una actividad en Libros. Todo empezó con 1, 2 y 3 de Magic Animals y es la colección que le gusta “por mucho” con respecto a otras. Le encantan los animales, como Eric, el oso. Y aunque reconoce que no le gusta mucho leer, estos libros le facilitan seguir la historia porque no son tan espesos, cuenta con ilustraciones y letras más gordas.
De la experiencia, Héctor resume que “hemos hecho una excursión muy chula. Hemos ido a Libros a leer libros”, y que también les ha servido para descubrir el pueblo, a pesar de su cercanía a la capital.
Los cómplices: la editorial, el ayuntamiento y el colegio
La segunda edición de 'Libros que cuentan', ha transformado el pequeño municipio turolense de Libros en un punto de encuentro entre autores y jóvenes lectores con un objetivo claro, acercar la literatura infantil al medio rural porque, como subraya la editora de Planeta, Anna Casals, “estamos convencidos de que los libros para los niños son importantísimos”, además de apostar por llevar este tipo de iniciativas al medio rural, donde no suele haber tantas herramientas y oportunidades como en las ciudades. Dos de las autoras, Isabel y Silvia, pasaron la infancia y parte de la adolescencia, en un pueblo de Asturias una, y en pequeño municipio catalán, la otra, lo que a Isabel le sirvió a la primera para hacer realidad sus ansias de descubrir y a Silvia, para inspirarse en la naturaleza.
El alcalde, Raúl Arana, resume el impacto con emoción al afirmar que “es una alegría por tener 150 niños, cuando de normal viven 50 personas en el pueblo, 4 de ellos, niños” y añade que “cuando nos lo propusieron ni nos lo pensamos”.
Arana destacaba que este tipo de actividades forman parte de una estrategia más amplia de dinamización cultural en el municipio. Durante el verano el pueblo multiplica su población y se organiza una semana cultural y se celebra un festival literario que se celebra el 5 de junio, una oportunidad para tomar contactos“.
Desde el ámbito educativo, la experiencia ha tenido un impacto directo en los hábitos lectores. Magdalena Amat, profesora de 4º de primaria del colegio de La Salle, explica que, al conocer la idea, les facilitaron una colección para que los niños la conocieran y ella, junto con otra tutora, Elena Soriano, decidieron leerlo por las mañanas en clase poco a poco y dejando a los alumnos en suspense hasta el día siguiente, “lo que provocó que se engancharan rápido”. El resultado ha sido evidente porque “les ha gustado mucho la historia y les hace ver la literatura de otra manera”. También destaca que suele ver que a sus alumnos les cuesta bastante coger un libro pero al contárselo les ha metido más en la historia“. Por ello defiende que ”es una iniciativa muy buena porque el libro requiere más tiempo que la inmediatez a la que estamos sometidos, pero podemos optar a más cosas“.
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