Detenida una mujer en Zaragoza tras estafar más de 70.000 euros a un hombre en situación de vulnerabilidad

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Zaragoza a una mujer como presunta autora de un delito continuado de estafa agravada, además de posibles delitos de coacciones y obstrucción a la justicia tras defraudar más de 70.000 euros a un hombre de 74 años en situación de vulnerabilidad.

La investigación se inició el pasado mes de abril, después de que varios trabajadores de una sucursal bancaria alertaran al CIMACC 091 de que un cliente de avanzada edad llevaba meses realizando importantes retiradas de efectivo sin una explicación coherente sobre el destino del dinero.

Los primeros indicios apuntaban a una situación de manipulación económica prolongada, afectando a un hombre de 74 años y en situación de especial vulnerabilidad, que habría entregado de forma continuada elevadas cantidades de dinero a una mujer a la que conocía desde hacía aproximadamente un año, han indicado desde la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

La víctima realizó durante meses numerosas extracciones de efectivo y transferencias bancarias bajo distintas excusas relacionadas con la compra de una vivienda, gastos médicos, procedimientos judiciales, problemas familiares o desbloqueo de fondos económicos. Asimismo, las pesquisas permitieron acreditar una transferencia de 11.000 euros, supuestamente destinada al pago de abogados, fondos que posteriormente habrían sido gastados en establecimientos de ocio y juego.

Los investigadores estiman que el importe total entregado por la víctima podría superar los 70.000 euros, dejando sus cuentas bancarias sin saldo disponible.

Papel clave de las entidades bancarias

La actuación coordinada y preventiva de los empleados de varias oficinas bancarias ha resultado fundamental para detectar una situación anómala y alertar a la Policía Nacional. Los trabajadores observaron numerosas retiradas de efectivo incompatibles con la situación habitual del cliente, apreciando además una especial vulnerabilidad emocional y psicológica, así como posibles signos de dependencia o influencia externa.

En varias ocasiones la víctima mostró dudas sobre continuar entregando dinero, aunque posteriormente regresaba para realizar nuevas retiradas, llegando incluso a solicitar a empleados bancarios que comunicaran falsamente que sus cuentas estaban vacías mientras otra persona escuchaba la conversación.

Según consta en las diligencias, la detenida habría llegado a amenazar con denunciar falsamente a la víctima por delitos graves si acudía a la Policía, circunstancia que pudo influir en el comportamiento dubitativo y temeroso mostrado por el perjudicado durante la investigación.

Los agentes describen cómo la víctima acudió en distintas ocasiones a dependencias policiales en un estado evidente de nerviosismo, confusión y presión emocional, ampliando inicialmente la denuncia para regresar posteriormente con intención de retirarla. También consideran que la situación observada refleja una presunta manipulación continuada sobre una persona especialmente vulnerable, tanto desde el punto de vista económico como personal.

La arrestada pasó el 20 de mayo a disposición del Tribunal de Instancia en funciones de guardia, quedando posteriormente en libertad con cargos mientras continúan las investigaciones.

En este punto, la Policía Nacional recuerda que los delitos de estafa pueden agravarse cuando se aprovecha la situación de vulnerabilidad personal o económica de la víctima, especialmente cuando los hechos generan un grave perjuicio patrimonial.

Asimismo, la colaboración de entidades bancarias, familiares y entorno cercano resulta esencial para detectar precozmente situaciones de manipulación económica, dependencia o fraude sobre personas mayores o especialmente vulnerables.