eldiario.es

9

Antonio Martínez Cerezo

Antonio Martínez Cerezo es escritor, historiador, crítico de arte. Licenciado en Historia por la Universidad de Cantabria y Licenciado en Antropología por la UNED, también es Académico Correspondiente de tres reales academias españolas: Real Academia de Bellas Artes de San Fernando (Madrid), Real Academia de Bellas Artes de Ntra. Sra. del Rosario (Granada) y Real Academia de Bellas Artes Alfonso X El Sabio (Murcia), así como de dos academias italianas: Académico de mérito de la Academia Internacional «Trinaclia», de Artes, Letras y Ciencias (Mesina, Sicilia); y Académico benemérito de la Academia Ferdinandea (Catania, Sicilia). Ha recibido numerosos premios u distinciones a su labor investigadora y ha colaborado con diversos medios de comunicación.

  • Reacciones a sus artículos en eldiario.es: 5

El bimilenario de la crucifixión de Jesús

Dos mil años de la pasión, muerte y resurrección de Jesús de Nazaret se van a cumplir muy pronto, dentro de unos diez años, para el año veintinueve a poco más o menos. Dos mil años de cristianismo, de cristianidad, de era cristiana.

El Vaticano no se sabe si lo sabe, pues nada ha dicho al respecto. La luna de Nisán, sí lo sabe. Y el historiador, también. El historiador conjuga hechos con fechas. Hechos puestos en sus fechas. El historiador no cree en todo, pero cree que todo debe ser investigado. Jesús nació en Belén cuatro años antes de Cristo, según los cronólogos mejor informados. Los datos disponibles no son cuantiosos. Pero sí categóricos. El análisis crítico de las fuentes existentes confirma la existencia histórica de Jesús. Nacido en un pesebre por falta de posada, según los exégetas, el hijo de María y José sobrevivió al edicto exterminador de Herodes, fallecido cuatro años antes de la era cristiana.

Seguir leyendo »

Domingo de Ramos sin ramos de olivo

Domingo de Ramos, 1492. Celebrándose con la mayor solemnidad la misa de tan señalada festividad en la iglesia parroquial de Santa Catalina se produjo un lamentable incidente mundano que en poquísimo tiempo llegó a conocimiento de los Reyes Católicos, cuya mediación se suplicó. La respuesta no se hizo esperar: «1492, mayo, 5. Santa Fe. Provisión real encargando a Juan de Cascales y a Álvaro de Arróniz, regidores de la ciudad de Murcia, que recaben información y la envíen al Consejo Real sobre el conflicto existente entre Pedro Ruiz de Montealegre, protonotario apostólico y provisor, y el alcalde [bachiller X] del corregidor Juan Pérez de Barradas, y en los alborotos producidos por haber sido apresado un clérigo de primera tonsura». El texto fue exhumado por Gomariz Marín, en «Documentos de los Reyes Católicos (1492-1504)», del que reconocidamente me sirvo.

Desde la localidad granadina, los monarcas participan a los mentados regidores, Cascales y Arróniz, haber recibido un escrito de Montalegre, protonotario apostólico y provisor del obispado de Cartagena, sometiendo a dictamen real y del consejo el asunto que sigue. A consecuencia de cierta muerte habida en la ciudad, de la que fue hallado culpable un clérigo de primera tonsura, el alcalde le prendió y retuvo en prisión. Mas constándole ser de primera tonsura remitió al reo al provisor eclesiástico. Quien, a poco, dictó sentencia absolutoria. Disconforme con la absolución, el bachiller X [falta el nombre], alcalde de la ciudad de Murcia por el comendador Barradas, aún no teniendo jurisdicción sobre el tonsurado le mandó prender y encarcelar de nuevo. Usando (y acaso abusando) de censura eclesiástica, el provisor Montalegre ni corto ni perezoso excomulgó al alcalde de Murcia, bachiller X.

Seguir leyendo »

La esperanzada voz del alba

En la composición poética de Rodrigo de Reinosa renombrada por su primer verso nada es superfluo. No hay estrella de larga y brillante cauda, no hay ángeles anunciadores, no hay pastores, no hay rebaños, no hay montañas, no hay palmeras, no hay olivos, no hay musgo, no hay ríos de plata, no hay peces nadando a contracorriente en los azudes, no hay puentes de verdosa piedra, no hay ventas, no hay palacios, no hay caseríos, no hay molinos harineros, no hay pozos, ni cántaras, ni cítaras, ni guitarras, ni bandurrias, ni sonajas, ni castañetas, ni panderos, ni mula, ni vaca. En tan primario y tierno poema, reducido a lo esencial, sólo se manifiesta, por voz de la expresión poética, una sola voz, una voz sola, la grave voz, aterida por el frío, que impacientemente se alza en la envolvente sombra porque impacientemente espera que fenezca la noche y nazca la mañana.

            —Canta, gallo, canta. - Canta, que amanece.

Seguir leyendo »

El cuarto de la alábega

Seguir leyendo »

Evento cultural de mucho copero: artificioso modo de anunciar un acto cultural de importancia

Un amigo muy «súpio» (sabido, resabido, sabio) me invita a asistir a una conferencia que dictará en el marco de «un evento cultural de mucho copero». Obligado quedo a devanarme los sesos para deducir que me invita a «un acto cultural de importancia».

Pensar y escribir en correcto español es medicina que se niega a tomar quien ignora que el idioma español se desarrolla a partir de la glosa marginal en español (doce renglones) de la página 72 del Códice Emilianensi (60) de San Millán de la Cogolla, cuya emoción perdura «enos sieculos de los sieculos». Fresca al claro entendimiento como una rosa.

Seguir leyendo »

Bando sobre locución

Cuando a un paisano le apunto que «hay vida más allá de la Venta del Olivo» lo normal es que se escandalice y enfade conmigo. Murcia es muy suya, muy pagada de lo sustantivo. Y quienes por estos pagos, creyéndose el ombligo del mundo se empecinan en hacer pasar el «panocho» como el idioma original de «aquestos reinos de excelsa fabla», harían bien recordando que la REAL ACADEMIA ESPAÑOLA —que, por antonomasia, es la de la lengua— fue fundada en Madrid, en 1713, por Juan Manuel Fernández Pacheco, marqués de Villena, a imitación de la Academie Française y aprobada definitivamente por Felipe V en 1714.

Fiel a su objetivo, la Real Academia Española adoptó como divisa un crisol puesto al fuego con el lema «limpia, fija y da esplendor», expresivo de su interés por mantener la pureza del idioma español con carácter normativo. Entre sus primeras publicaciones, se cuenta el Boletín trimestral, «DICCIONARIO DE AUTORIDADES» (1726-1739), en cuyas páginas figuran pasajes de piezas escritas por literatos previos al llamado siglo de oro murciano (el de Floridablanca, Belluga y Salzillo). Al Diccionario, siguieron la Ortografía (1741) y la Gramática (1771).

Seguir leyendo »

'Distinción Xacobea 2018' para la Real y muy Ilustre Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón

La Orden del Camino de Santiago, con sede en Santiago de Compostela, celebra todos los años, con la máxima solemnidad, su capítulo anual en la capital compostelana el sábado anterior al 25 de julio, festividad del apóstol Santiago, en el marco histórico de la capilla de los Reyes Católicos. En tan señalado día, de encuentro y regocijo para los miembros de la Orden asistentes e invitados, se nombran e invisten nuevos Caballeros y Damas entre un restringido elenco de personalidades del mundo cultural, político, social, empresarial, deportivo, religioso, etc.... Desde el mismo momento de su investidura, los investidos quedan caracterizados por su capa blanca de ancho vuelo con la cruz roja de Santiago a la espalda, el bonete con dicho mismo emblema jacobeo, la medalla y/o escapulario de la Orden, el bordón y los guantes blancos distintivos del buen propósito y pureza de intención que les anima.

Mil ciento sesenta y ocho caballeros y damas, de veinticinco países de los cinco continentes, han formado parte de esta dinámica Orden hasta la celebración del capítulo extraordinario de Foz de Iguazú, que se está celebrando en estos momentos en Brasil y donde está previsto el nombramiento, investidura e incorporación a la Orden de importantes personalidades de aquel gran país hermano. Posteriormente, tendrá lugar otro capítulo, igualmente extraordinario, en las islas Azores. Lo que pone claramente de relieve el carácter plural, abierto e internacional de la Orden del Camino de Santiago.

Seguir leyendo »

A: La tienda de campaña del alfabeto

Allá por los años cincuenta del siglo pasado, el jacarandoso escritor madrileño Ramón Gómez de la Serna se sacó de la manga una greguería genial: «la A es la tienda de campaña del alfabeto». La A mayúscula, la mayúscula A. Una tienda de campaña de indios apaches o excursionistas domingueros, con los vientos tensados por cuerdas asidas a clavos firmemente anclados al suelo. Una tienda de campaña, más alta que ancha, puntiaguda incluso, con la puerta practicable, cerrada o abierta a voluntad del azaroso viento, donde habitan en comuna todas las letras del alfabeto unidas por su femenina condición.

Aviso para navegantes. Alfabeto es masculino. Pero las letras del alfabeto, las veintisiete letras que acoge la tienda de campaña que en el horizonte dibuja la grácil figura de la A mayúscula, la mayúscula A, tienen en común que su gracia en español se nombra en femenino. Todas. Sin excepción. De la A a la Z. Independientemente de que sean vocales o consonantes. La a, la e, la i, la o, la u. Y la be, la ce, y todas las demás, hasta la Z.

Seguir leyendo »

A bonico hay que hablarle a la catedral de Murcia

Seguir leyendo »

Abarán: Quintaesencia frutal

El ínclito don Bernardo Espinalt y García, cronista y oficial del Correo General de la Corte de España, no tuvo a bien describir la villa de Abarán en el tomo correspondiente al «Reyno de Murcia» de su obra magna «Atlante español, o descripción general de todo el reyno de España» (Madrid, 1778). Ni dispuso de espacio para incluirla en el sumario «mapa del reyno de Mvrcia dividido en svs partidos» con que abría su documentado libro. Junto al río, en el mapa sumario que incluye en la obra, sólo destacan dos referencias toponímicas: Cieza y Ricote.

No mucho más expresivo al respecto fue Fray Pablo Manuel Ortega en su obra «Descripción Corográfica». En ésta, fija en once los lugares del valle de Ricote, que da nombre a la comarca, de la que es indiscutible cabeza. Todo queda reducido a una mención de pasada: «De estos once lugares cuatro están a la banda del Norte de dicho río —como esta ciudad de Murcia— y los otros siete a la del Austro. Los cuatro del Norte son: Lorquí, Ulea, Blanca y Abarán. Los del Austro: Ricote, Villanueva, Archena, Ojós, Alguazas, Cotillas y Ceutí». Santa palabra.

Seguir leyendo »