Onubense ciudadana del mundo. Cuando era niña me hice un micrófono de telediario con un rollo de papel de cocina y mi bloc de papel charol. Desde entonces, no he podido parar de contar historias. Long story short, de tanto suspender las mates, me acabé metiendo en periodismo. Ahora me callo menos pero escucho más, desconfío hasta de mi sombra y no paro quieta hasta que lo descubro. Mi profesor de Lengua me dijo que me moriría de hambre con esta profesión, pero yo sigo sin poder soltar aquel micro de charol que me hice.
Temas de interés