Mount to Coast H1: si la T1 es ideal para el UTMB, ésta es lo es para los 101 de Ronda
Hace unos meses probamos el modelo T1 de Mount to Coast, unas zapatillas extraordinarias para hacer trail running ya que son muy estables, protegidas y preparadas para terreno complicado. Sin embargo, las H1 que os presentamos ahora juegan en otra liga. Son más ligeras, más firmes, más rápidas y también tienen un límite mucho más evidente cuando aparece la roca y el terreno técnico.
Y, curiosamente, es precisamente por eso por lo que nos han gustado tanto. Mount to Coast no ha intentado hacer una T1 aligerada si no que ha fabricado una zapatilla para esos días —o esas carreras— en los que podemos empezar corriendo por asfalto, enlazar kilómetros de pista y terminar por senderos sin que ninguno de esos terrenos nos obligue a pensar que llevamos la zapatilla equivocada.
Lo tenemos claro, la T1 es para el UTMB (Ultra Trail del Mont Blanc) y la H1 para los 101 de Ronda. Después de más de 250 kilómetros, esa comparación nos parece la mejor manera de empezar a hablar de ellas.
El concepto road-to-trail tiene sentido
La denominación road-to-trail se utiliza actualmente con bastante alegría. A veces basta con colocar una suela ligeramente más marcada a una zapatilla de asfalto para adjudicarle la etiqueta. Sin embargo, en la H1 nos parece plenamente justificada.
Durante estos 250 kilómetros hemos corrido bastante por asfalto y pistas, pero también la hemos llevado a la montaña, eso sí, evitando grandes pedreras y terrenos especialmente rotos. Es precisamente en esa transición constante donde mejor funciona.
Sobre asfalto rueda francamente bien. No tenemos la sensación de estar arrastrando una zapatilla de trail esperando llegar al camino. Cuando abandonamos el asfalto y entramos en pista tampoco parece que llevemos una zapatilla fuera de su terreno. Una sensación bastante difícil de conseguir.
La H1 utiliza la espuma CircleCell y presenta un perfil de 35 mm. en talón y 29 mm. delante, con 6 mm. de drop. La sensación que hemos tenido coincide bastante con la de otros probadores internacionales, es decir, la de una pisada relativamente firme, directa y rápida, más que una zapatilla extremadamente blanda. Comparada con la T1, nosotros la sentimos claramente más firme y más rápida.
No es una T1 ligera
Este punto nos parece importante. Después de haber probado extensamente la Mount to Coast T1, sería fácil interpretar la H1 como una versión más ligera y menos agresiva de aquella... Pero no lo es. Son zapatillas destinadas a actividades diferentes.
La T1 transmite más estabilidad, protección y seguridad cuando el terreno se complica. La H1, en cambio, tiene algo más de alegría cuando podemos correr. Se siente ligera, precisa y rápida, y sus aproximadamente 242 gramos se perciben claramente en los pies. La estabilidad sigue siendo buena, especialmente teniendo en cuenta su peso y altura de mediasuela, pero no llega al extraordinario nivel de la T1. Y tampoco creemos que lo necesite. Cuando el terreno permite correr, preferimos la agilidad de la H1. Cuando empiezan la roca, los apoyos complicados y las bajadas técnicas, preferimos la T1. Así de sencillo.
El límite aparece cuando empieza el trail
La suela VersaGrip utiliza tacos de apenas 2 mm., y ese dato anticipa bastante bien dónde está la frontera de esta zapatilla. En pistas y senderos sencillos funciona perfectamente. En roca seca tampoco hemos tenido problemas importantes y el agarre general nos parece bueno, pero cuando el terreno se vuelve técnico empieza a mostrar sus límites.
No elegiríamos la H1 para bajar una pedrera de 1.000 metros en Pirineos. Tampoco sería nuestra primera opción para una carrera con mucha roca, barro o terreno alpino. Y no porque funcione mal,
simplemente no es una zapatilla de trail técnico.
Otros probadores han llegado a conclusiones similares. Las pruebas internacionales consultadas destacan su excelente comportamiento mezclando carretera, gravel y senderos sencillos, pero sitúan precisamente en la escasa profundidad del taco una de sus principales limitaciones cuando el terreno se complica. Nuestra experiencia después de 250 kilómetros coincide.
Ajustada, precisa y cuando necesitamos controlar el pie
La horma de la H1 nos parece bastante recogida. El pie queda sujeto, especialmente en la zona delantera, y la sensación general es más de precisión que de amplitud. Quien busque una puntera muy espaciosa probablemente debería probársela antes de comprarla. A nosotros ese ajuste nos ha gustado porque refuerza precisamente el carácter rápido de la zapatilla. Y aquí aparece una de las soluciones más interesantes de Mount to Coast: el Tunedfit, su sistema de doble lazado. No nos parece marketing ya que permite modificar de manera bastante independiente la tensión en distintas zonas del empeine y conseguir un bloqueo del pie realmente bueno cuando entramos en terreno más complicado... Hasta el punto de que hemos hecho entrenamiento de continuidad en rocódromo con ellas. Evidentemente nadie debería comprar unas H1 para escalar, pero la anécdota dice bastante sobre cómo puede quedar sujeto el pie cuando ajustamos correctamente los dos cordones. En terreno sencillo podemos llevarlas cómodamente. Si el camino empieza a complicarse, podemos cerrar mucho más el conjunto y conseguir una sensación notablemente precisa.
240 gramos obligan a tomar decisiones
Otra de los aspectos que más nos ha gustado es lo poco que llevamos en los pies. La H1 es ligera y además transpira muy bien. En actividades largas, especialmente con temperaturas elevadas, ambas cosas empiezan a tener bastante importancia. Sin embargo fabricar una zapatilla de alrededor de 240 gramos obliga inevitablemente a decidir dónde colocamos el material.
El upper transmite ligereza y ventilación, no la sensación de blindaje de una zapatilla diseñada para montaña técnica. Mount to Coast incorpora refuerzos con fibras de aramida para mejorar la resistencia, pero nosotros seguiríamos sin elegirla para atravesar continuamente pedreras o zonas donde el pie vaya golpeando contra roca. No consideramos esto un problema de durabilidad, si no más bien una cuestión de especialización.
¿Y después de 250 kilómetros?
Apuntar que nuestra opinión ha cambiado ligeramente conforme acumulábamos kilómetros. Inicialmente podríamos haber señalado la durabilidad como uno de sus puntos débiles. Después de analizar el desgaste y compararlo con el comportamiento descrito en otras pruebas, creemos que sería injusto.
Después de más de 250 kilómetros no hablaríamos de una zapatilla poco resistente. La H1 sigue funcionando perfectamente y el desgaste entra dentro de lo razonable. Sí tenemos la impresión de que la suela no alcanzará la extraordinaria longevidad que estamos viendo en la T1, pero también debemos ponerlo en contexto ya que estamos corriendo con una zapatilla de aproximadamente 240 gramos concebida para ser rápida, ligera y versátil, y no para sobrevivir a cualquier terreno.
Las pruebas externas consultadas muestran en general un desgaste contenido durante las primeras fases de uso, aunque no todas coinciden en el mismo nivel de durabilidad. Nuestra experiencia se sitúa en un punto intermedio, es decir, buena durabilidad hasta ahora, aunque probablemente inferior a la T1. Ésta nos parece una valoración mucho más justa.
Una zapatilla para correr
Esta puede ser la mayor virtud de la H1. Muchas zapatillas híbridas consiguen desenvolverse razonablemente bien en diferentes superficies, pero no destacan realmente en ninguna. La H1 sí tiene personalidad ya que es una zapatilla para correr. En asfalto va muy bien. En pista permite mantener ritmos altos. En senderos sencillos continúa siendo rápida y suficientemente estable. Su poco peso ayuda cuando pasan las horas y el drop de 6 mm. proporciona una pisada que nos ha resultado bastante natural. No busca ofrecer la amortiguación más blanda ni la protección más alta. Busca eficiencia y, después tantos kilómetros con ellas creemos que ahí está su principal argumento.
Para los 101 de Ronda
Si tuviéramos que explicar las diferencias entre dos de las zapatillas de Mount to Coast que hemos probado, sin hablar de espumas, milímetros ni compuestos, utilizaríamos dos carreras. Para la UTMB elegiríamos la T1. Para los 101 Kilómetros de Ronda elegiríamos la H1. No porque necesariamente vayamos a correr mañana ninguna de las dos con ellas, sino porque representan perfectamente los terrenos para los que escogeríamos cada zapatilla.
En una prueba alpina, con bajadas técnicas, piedra y muchas horas sobre terreno complicado, queremos la protección, estabilidad y agarre de la T1.
En una prueba extremadamente corrible, donde vamos a encadenar kilómetros de pistas, caminos, asfalto y terreno sencillo, preferimos la ligereza y rapidez de la H1. Eso coloca cada modelo exactamente en su sitio.
Conclusión Campobase
Resumiendo, la Mount to Coast H1 nos parece uno de esos productos que tiene más sentido cuanto mejor entendemos para qué ha sido diseñado. Lo más destacable es su versatilidad, pero sobre todo su capacidad para conseguirla sin convertirse en una zapatilla anodina. Es ligera, rápida, firme, precisa y suficientemente estable. Corre realmente bien sobre asfalto y pista y permite continuar por senderos sencillos sin obligarnos a cambiar de zapatilla.
El doble lazado Tunedfit, que inicialmente podría parecer una complicación innecesaria, nos ha terminado convenciendo por la capacidad que ofrece para afinar la sujeción cuando el terreno se vuelve más exigente.
Pero, ¿dónde están sus límites? En el mismo punto donde empiezan sus virtudes. Los tacos de 2 mm. no están pensados para trail técnico. La protección tampoco es la de una zapatilla alpina y, aunque la durabilidad después de 250 kilómetros nos parece correcta, no esperamos la longevidad de una T1. Pero pedirle todo eso a una zapatilla de alrededor de 240 gramos que corre así de bien sería probablemente pedirle que dejase de ser una H1... Y nosotros preferimos que no lo haga.
Si mañana tuviéramos que afrontar una carrera de cien kilómetros donde se mezclase asfalto, pistas y senderos corribles, ésta sería una de las primeras zapatillas que meteríamos en la bolsa. Para nosotros hay una manera todavía más sencilla de decirlo: T1 para el UTMB y H1 para los 101 de Ronda. Y con eso, probablemente, esté todo dicho.
0