La tuna Nazaret, la primera agrupación femenina de púas y cuerda de La Palma/1
Con el establecimiento en el año 1960 de la congregación catalana Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, fundada en 1874 por San José Manyanet (1833-1901) y promotor de la construcción del templo de la Sagrada Familia de Gaudí en Barcelona, comenzó un nuevo tiempo, actividades y método de enseñanza femenina en Los Llanos de Aridane. En pleno franquismo el colegio se abrió a la sociedad, al pueblo. Las alumnas, apoyadas por sus familias, respondían a las iniciativas emanadas desde el centro de enseñanza y participaban de la vida social y cultural de la ciudad. La música con púas, cuerdas y canto tuvo una destacada iniciativa con la tuna femenina Nazaret-Excelsior, la primera agrupación de estas características fundada en La Palma.
Quedaban atrás otras generaciones de mujeres pertenecientes el colegio femenino Amor Misericordioso, fundado en 1938 y regentado por la canaria Congregación de Religiosas Dominicas de la Sagrada Familia. Lo cierto es que este colegio femenino, en un principio situado en una casona arrendada en la calle Francisco Fernández Taño, contó con un coro de voces totalmente femenino. En 1940 lo dirigía el maestro grancanario Andrés Cabrera y en 1943 interpretaron, al paso el 2 de julio de la Virgen de los Remedios por delante del colegio, una Salve bajo la batuta de Domingo González Ferrera, a su vez director de la Banda Municipal de Música.
En el lugar conocido desde antiguo por Llano Tesa el día 2 de julio de 1945 se colocó la primera piedra del nuevo edificio destinado al colegio domínico “Amor Misericordioso”, con proyecto del arquitecto tinerfeño Tomás Machado. Al acto asistió de obispo Fray Albino González y Julio Pérez y Pérez, gobernador civil de la provincia. Fueron padrinos del evento el gobernador y la recordada aridanense Elvira Alonso Santos. En 1952 ocupan las religiosas el nuevo edificio y comienzan a impartir enseñanza privada abierta femenina y también con internado.
Con una tortuosa, nunca con suficiente esclarecidas razones, polémica social y política la congregación dominica abandonó, al finalizar el curso 1959-1960, el centro escolar aridanense que regentaba desde 1938.
Las administraciones políticas y religiosas locales ante el vacío y perjuicio al alumnado que significó el abandono de la ciudad de la congregación de dominicas iniciaron gestiones ante el obispo tinerfeño Domingo Pérez Cáceres. Las gestiones fructificaron con la apertura de enseñanza concretamente el 2 de diciembre de 1960, pocos meses después de iniciar el curso escolar, ahora, y en el mismo inmueble, de la congregación catalana Misioneras Hijas de la Sagrada Familia de Nazaret, que desde hacia años estaban establecidas en Güímar y Los Realejos, Tenerife.
La nueva congregación religiosa femenina comenzó la enseñanza musical de cuerdas y púas, partiendo de cero. En horario extraescolar, por las tardes, dos profesores comenzaron la organización de un grupo de jóvenes de apenas 13 y 14 años. Los dos primeros “profes” fueron de El Paso, no recuerdo sus nombres, y poco después los recordados Juan Cáceres y Juan León Nazco, conocidos por “los Juanitos” o por el cariñoso apelativo de “don Juan, con pelo” y “don Juan, sin pelo”. Los dos Juanes pertenecieron a la recordada rondalla Rapsodia de Argual, germen fundador de la hoy veterana y laureada agrupación folclórica Los Arrieros.
La mayoría de los instrumentos, guitarras, bandurrias, bandolinas, laúdes y timples se debían al sabio saber para construirlos del aridanense Don Constantino Pais, reconocido lutier y carpintero quien fuera padre y tío de destacados folcloristas miembros del grupo Los Arrieros y de otros. Los instrumentos eran propiedad de las alumnas lo que propició una avalancha local de encargos para Reyes, santos y cumpleaños. Otros de los instrumentos eran auténticas joyas heredadas de los antepasados familias, algunos pertenecientes a la recordad rondalla La Rapsodia.
El periódico Diario de avisos de fecha 18 de mayo de 1966 publicó una crónica sobre la presentación en la Plaza de España, de la tuna femenina. 'Nazaret-Excelsior', perteneciente al aridanense Colegio Sagrada Familia de Nazaret, dentro de un festival cultural del mencionado colegio en la plaza de España aridanense.
En el mes de junio de 1966 se publica el nº 4 de la revista Vergel, editado por los Colegios Nazaret de Canarias, un artículo firmado por M.N. donde se habla de la tuna del Colegio Nazaret de Los Llanos de Aridane, diciendo: “Por fin se despeja el enigma: Es el amanecer de un hermoso día, el último de abril, que anuncia alegre la llegada del mes de la Virgen, con sus flores, sus cánticos y sus oraciones. Hoy sube de punto el bullicio. Todos respiran alegría, fiesta, estreno”. Nos viene a confirmar que el último día de abril, sábado 30, de 1966 se estrenó y presentó La Estudiantina o Tuna del Colegio Nazaret, formado sólo por mujeres en un total de unas 12. Llevaban una gran bandera azul con un escudo en fieltro medio barco medio guitarra y el nombre oficial era el de Nazaret-Excelsior el mástil iba rematado con una antorcha tallada. De los instrumentos colgaba un manojo de cintas de seda de diferentes colores. Excelsior (más alto) correspondía al lema y título del himno del colegio.
Entre las primeras componentes y fundadoras se encontraban: Consuelo y Piluca Álvarez Lorenzo, Digna Acosta Hernández, Rosa Gómez, Gloria Nieves León Hernández, María Victoria Hernández Pérez, Remedios Barroso Ramos, Margot y Lucy Morales Brito, Rosita Rodríguez Hernández, Margaret Acosta Acosta, Nieves Perdomo Álvarez, Tatata Acosta Martín, Antonia María Lavers Monclus, Erika y Úrsula Ulrich, María Angélica Rodríguez Pérez, Gloria Cáceres Pulido, Lourdes Barreto y María Remedios (Mana) Pérez Martín.
(Continuará)
*María Victoria Hernández es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)
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