Sobre este blog

Espacio de opinión de Canarias Ahora

Toma de tierra
Echar los versos del alma

Margarita, tras su desahucio, llevada por una guardia civil y una policía portuaria.
16 de enero de 2026 17:34 h

0

Yo quiero empezar los días leyendo a José Martí en aquel poema que nace de donde nace la palma. Seguramente, en la mente del lector han sonado con melodía esos versos de otro isleño de una isla lejana, pero clavada en la dermis canaria de una forma inenarrable. Precisamente estos días hablaba con un amigo de la competencia, que es eso que el mercado inventó para dividir el potencial de la gente buena del cuarto poder y domesticarlo para que no andara libre echando versos del alma, que todos aquellos que escribimos algo grande o pequeño tenemos mientras lo hacemos sonando una melodía interior. Imperceptible para el resto, pero que imprime cierto carácter en cada una de las palabras de un artículo.

Pero la melodía de las mañanas se han vuelto ensordecedoras. Ya no se habla del genocidio en curso en Gaza, del tremendo frío que llena el alma de quien intenta que el huracán del olvido no se lleve una precaria caseta de campaña en medio de las ruinas, recuerdos y heridas.

Melodía de desahucio a personas de 70 años, arrastradas por una veintena de agentes por el pantalán de un muelle mientras lloran y suplican que las dejen quedarse en su casa, con su dolor y su duelo. Y cuando vas a preguntarle a los desahuciadores del mundo su versión, tranquilita por tu melodía, se amparan en un papel y lo sostienen con ira: “Es la ley”. Y lo dicen casi echando espumarajos por la boca con el temor a que esa ley que un día les beneficia, al otro les deje en la calle sin que quede ya nadie para entonar una canción protesta.

Estridente sinfonía también en un país con datos de muertes por frío, en una nación que se hace selfies diciendo cosas como que “somos la cuarta economía del euro”. Guau. Pues despreocúpense, estábamos un poco inquietos con los casi 900 seres humanos que han muerto de frío este crudo invierno, y los ocho millones de personas que sufren pobreza energética intentando alcanzar un bono social que solo daría para un millón. Estamos hablando de muerte por congelación, morir congelado, “morir de frío”.

Por eso sería mejor empezar el día con José Martí, no tanto con el descaro de ver que se defiende a un presunto abusador solo porque la gente no se trabaja deconstruir su propio privilegio. “La vida sigue igual”, sería para ellos la melodía, aunque el mundo esté cambiando. Aunque el silencio mate.

Existen personas muy poco generosas que no se van a trabajar el deconstruir sus privilegios. Un ramillete al que le está haciendo mucha falta un poco de heavy metal, pero también de rock comprometido, de cantautoras, de canción protesta en bucle.

Sobre este blog

Espacio de opinión de Canarias Ahora

Etiquetas
stats