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Así ha sido el III Foro de Periodismo de Canarias Ahora: datos, bulos y un tratamiento diferente a la migración en tiempos de pandemia

Una de las palabras que más se repitió durante el III Foro de Periodismo de Canarias Ahora fue la "cooperación". Los periodistas Nacho Calle, de Maldita.es, Raúl Sánchez, de eldiario.es, Anna Surinyach, de la Revista 5W y la también periodista y moderadora del debate Jennifer Jiménez, ahondaron en esta idea. Que haya colaboración entre profesionales es importante. Pero que exista ese diálogo y trabajo en tiempos de pandemia, donde muchas personas no han podido desplazarse hasta los lugares donde ocurren las cosas, es todavía más esencial para que la población no quede huérfana del derecho a la información. Y esto se puede hacer de diferentes formas.

Explicar los datos de manera clara

El periodismo de datos está teniendo un papel muy relevante en esta crisis sanitaria y económica. Las cifras diarias de la COVID-19 se consultan ya de manera rutinaria. Y esas famosas curvas epidemiológicas son una constante en los medios de comunicación e incluso en el ideario habitual de la gente. Una de las claves, remarca Sánchez, ha sido informar sobre esto aportando los números de forma clara y concisa. Si algo deben hacer los periódicos es estrujar cualquier atisbo de complejidad y entregar un manual inteligible a los lectores. Con los datos del coronavirus se ha hecho algo parecido.

"Las cifras deben explicar muy bien su significado, no puede haber dudas", subraya Sánchez. Pone como ejemplo el debate de cuántas personas han muerto por el virus y cómo ciertos medios han jugado al despiste con ellas. Recuerda que no es lo mismo el exceso de mortalidad, que mide cuántos fallecidos ha habido en comparación con la media de años anteriores, y los decesos oficiales que numera el Ministerio de Sanidad, que son el número de casos que han muerto con una prueba diagnóstica positiva. "Se han utilizado cifras desactualizadas, que comparten información engañosa", remarca Sánchez.

Los bulos y la transparencia

Otra pata relevante: la transparencia y el derecho a estar informados en la mayor pandemia en un siglo. Estos meses hemos visto innumerables atropellos a la Ley de Transparencia por parte del Gobierno central que ha ido rectificando a medida que se iba topando con las denuncias de periodistas. Hay todavía comunidades autónomas, por ejemplo, que siguen sin publicar de forma oficial los datos de casos y fallecidos por coronavirus en las residencias de mayores.

Maldita.es también ha tenido que multiplicar su trabajo estos meses. Nacho Calle cuenta que el equipo ha desmontado 831 bulos sobre el coronavirus. Desde aquellos que se viralizaron en un primer momento, como esos audios que infestaron los grupos de WhatsApp, hasta el último, explicando que aún no existe cura para la COVID-19 (y no, el clorito de sodio no es una de ellas).

Una nueva mirada a la migración

La voz experta en los conflictos migratorios la puso Anna Surinyach. La editora gráfica de la Revista 5W relató sus experiencias cubriendo estos sucesos y desveló una práctica que considera más humana: no ilustrar la llegada de migrantes con esas imágenes que muestran más de 100 o 200 personas juntas, porque pueden invocar una avalancha de racismo y xenofobia no buscada, sino más bien fotografiar y retratar a esos protagonistas de forma individual que muchas veces se pierden detrás de los datos.

"Tenemos que replantearnos qué clase de imágenes queremos publicar. Contar los procesos migratorios a partir de las imágenes que ellos mismos generan con sus móviles es una buena forma", indica Surinyach, que ha recordado el maltrato a los derechos de los periodistas en el muelle de Arguineguín, donde muchos compañeros no pueden hacer su trabajo por el bloqueo policial.

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