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El Ayuntamiento de Santander recalificó la parcela del hospital Santa Clotilde para permitir la construcción de otro edificio

El Ayuntamiento de Santander modificó el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para permitir un cambio en las normas urbanísticas que favorecía al Hospital Santa Clotilde, con quien el Gobierno de Cantabria firmó recientemente un convenio singular para la privatización de servicios sanitarios por 256 millones de euros hasta 2042. La modificación permitirá construir nuevos pabellones en los actuales jardines y el aparcamiento del recinto hospitalario privado situado en el Paseo Altamira.

La modificación urbanística fue solicitada por el centro santario dependiente de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en enero de 2023 y se aprobó en el verano de 2023 con la firma del entonces concejal de Urbanismo, Javier Ceruti (Ciudadanos), que ya no tiene representación municipal. En el período de información pública se presentó una única alegación por parte de la clínica privada Mompía que fue desestimada por el Consitorio, tal y como ha podido consultar elDiario.es.

La ampliación de las instalaciones es uno de los requisitos exigidos en el convenio singular con el Servicio Cántabro de Salud (SCS) que entró en vigor el pasado 1 de enero de 2026. El centro religioso deberá tener 16 camas (hasta sumar 84) y 20 consultas más, pasando de las 14 actuales a 34. Asimismo, deberá duplicar el número de quirófanos de tres a seis, disponer de seis puestos más de hospital de día y habilitar otros 20 más para rehabilitación. Entre la lista de tareas pendientes también figura comprar dos ecógrafos y aumentar el número de salas de radiología y endoscopias digestivas, con lo que completaría el catálogo de exigencias de medios materiales.

Desde la Consejería de Salud se indica que está previsto que se cumplan los requisitos “una vez hagan [el Hospital Santa Clotilde] la ampliación que tienen prevista” y el centro sanitario ha confirmado a este periódico que está en fase de planeamiento.

El plan de urbanismo vigente en Santander, aprobado en 1997 y que está en vigor tras la anulación por el Tribunal Supremo del nuevo planeamiento, partía en dos las parcelas de Santa Clotilde y del Colegio Haypo. Ambas fincas colindantes formaban parte de una unidad de actuación que planteaba abrir un vial desde la calle Francisco Palazuelos hasta Prado San Roque. La modificación urbanística de 2023 suprimió este vial y constituyó una nueva unidad específica solo para el hospital, sin el colegio.

La supresión del vial derivó en una solución en fondo de saco en la calle Prado San Roque, donde el hospital cedió espacio para construir una rotonda. La modificación urbanística municipal permite, además, la construcción de un edificio complementario para usos socio-sanitarios (pruebas funcionales, consultas...), administrativos y espacio polivalente (salón de actos, formación, etcétera).

El documento detallaba que era preciso renovar las instalaciones quirúrgicas -actualmente ubicadas en la planta baja del hospital- “por su obsolescencia y por la necesidad de adecuación a la normativa de referencia”. Los quirófanos actuales tienen una antigüedad superior a 25 años.

A la vez, la reordenación de esa parcela se justifica en que hace falta ampliar los vestuarios de pacientes y de profesionales, el área de Reanimación y Hospital de Día quirúrgico y las zonas para el almacenamiento de aparataje y equipamiento médico. También precisa más espacio el área de rehabilitación para añadir los servicios de Fisioterapia, Logopedia y Terapia Ocupacional en esta zona. Por último, Santa Clotilde también requiere ampliar y reformar las unidades de hospitalización.

El centro sanitario también habría planteado eliminar algunos árboles de gran porte incompatibles con las futuras nuevas edificaciones. El documento dice que se decidirá en función de un estudio -que se incorporará a la fase de proyecto de ejecución- y que decidirá si la alternativa es el trasplante o la eliminación y restitución.

Esta operación urbanística, que se aprobó en 2023, permitirá ahora al hospital privado ampliar sus instalaciones y adaptarse a las exigencias del millonario convenio de privatización que ha firmado con el Servicio Cántabro de Salud para asumir algunas pruebas que hasta ahora se desarrollaban en la sanidad pública, como las mamografías o las pruebas de detección de cáncer de colon, entre otras.